Consumidores de droga europeos están manchados de sangre: Frank Pearl

El Alto Comisionado para la Paz consideró el narcotráfico como la principal amenaza del proceso de reintegración de guerrilleros y paramilitares.

"Probablemente no son conscientes de que cuando compran droga, están financiando las armas y las municiones que causan muertos en Colombia. Ellos son aliados y financieros de las peores organizaciones criminales a través del consumo", manifestó Pearl.

El Comisionado para la Paz realizó estas declaraciones en una entrevista en Londres, donde se encuentra presentando las conclusiones de un congreso sobre desarme, desmovilización y reintegración celebrado en Cartagena (Colombia) en junio pasado.

"Necesitamos que los ciudadanos de los países consumidores sean conscientes de lo que están haciendo. Es diferente meterse cocaína pensando que es algo genial que hacerse una raya sabiendo que con ese dinero van a comprar un arma y matar a un niño. Los ciudadanos tienen que despertarse y asumir su responsabilidad", resaltó.

Pearl defendió que el problema de fondo que tiene Colombia es "el narcotráfico", y que éste amenaza el éxito de la ley "Justicia y Paz" , bajo cuyo amparo se ha conseguido que abandonaran las armas 51.000 personas, 15.000 integrantes de las Farc y 32.000 de los grupos paramilitares entre ellos.

En su opinión, el término paramilitar no define a quienes siguen actuando hoy, ya que lo que antaño fueron grupos que tenían por objetivo "acabar con la guerrilla" se han convertido en "bandas criminales dedicadas al comercio de drogas".

Pearl desmintió los datos facilitados por el instituto de análisis Corporación Nuevo Arco Iris a finales de noviembre, que advertían de un fortalecimiento de las Farc y los paramilitares, así como de un fracaso de la política de seguridad del Ejecutivo presidido por Álvaro Uribe.

Muestra de las diferencias en las cifras que manejan ambos son las estimaciones sobre el número de personas armadas que componen estos grupos paramilitares, 11.000 según la Corporación Nuevo Arco Iris y 3.000 según el Gobierno, de los cuáles "sólo 450 son desmovilizados" que incumplieron el acuerdo.

"Si León Valencia -director de este instituto de análisis- puede demostrar de dónde vienen los 11.000, le creeremos. Nosotros podemos demostrar cada uno de nuestros 3.000 con nombres y apellidos", recalcó.

El Comisionado por la Paz, que viaja a España mismo tras visitar el Reino Unido para presentar las conclusiones del congreso celebrado en junio, admitió que la imagen en el extranjero de Colombia sigue estando íntimamente relacionada con la violencia, lo que achacó a los "prejuicios".

Sin embargo, son varios los organismos internacionales que alertan con frecuencia del nivel de corrupción (más de medio centenar de diputados "uribistas" está procesado o en la cárcel por sus vínculos con el narcotráfico) y el grado de violencia en el país.

Según Pearl, "en todos los países hay corrupción", pero en Colombia "es el propio Gobierno quien destapa el tema", lo que hace que la gente piense que el sistema "está podrido".

"Es así, pero hay un proceso de depuración y es parte del coste que hay que afrontar de que se sepa la verdad y haya justicia", justificó el Comisionado.

¿Pero hay más países donde la corruptela esté tan generalizada y en unas instancias tan altas como en Colombia?, se le preguntó: "Es posible, aunque no lo puedo asegurar", contestó Pearl.

El dirigente colombiano denunció que hay "algunos organismos internacionales" que "no representan a quien dicen representar y responden a intereses creados" que critican de forma injusta al Ejecutivo de Uribe.

"¿Qué pasaría con ellos el día en que Colombia solucionara sus problemas? -se preguntó sobre los miembros de estas entidades-. Se quedarían sin quehacer. Hay que señalar los fallos, que los tenemos, pero también los avances", dijo.