Así está la elección de contralor en el Congreso

Los presuntos impedimentos de Edgardo Maya lo estarían sacando de carrera, Gilberto Rondón tiene acogida en la Unidad Nacional y Carlos Ardila busca pescar en río revuelto.

Los candidatos a la Contraloría: Gilberto Rondón, ternado por el Consejo de Estado; Carlos Ardila Ballesteros, por la Corte Suprema de Justicia, y Edgardo Maya, por la Corte Constitucional. / Archivo

A nueve días de que el Congreso en pleno elija el reemplazo de Sandra Morelli en la Contraloría General de la República, el pulso entre los tres candidatos al cargo —el exprocurador Edgardo Maya y los excongresistas y exmagistrados del Consejo Nacional Electoral Gilberto Rondón y Carlos Ardila Ballesteros— se hace intenso, y en medio de la pelea por los votos y el lobby que cada uno hace en el Capitolio corren los rumores y se insiste en demandas, sobre todo, para tratar de frenar la aspiración de Maya.

Pero ¿cómo están hoy las cargas en el Legislativo frente a una elección considerada clave en el juego político? Se dice que la coalición de Unidad Nacional ya tiene su preferido, pero espera el guiño del presidente Santos para ir de frente. Y hay quienes aseguran que, si bien en un comienzo fue Maya quien picó en punta, tan pronto fue ternado por la Corte Constitucional, la resistencia que genera en el Partido Conservador, una buena parte del Liberal y sobre todo en la U no le ha permitido alinear el apoyo a su aspiración.

Además, el exprocurador tiene otros líos que tienen que ver con presuntos impedimentos y la edad, que obligaría a su retiro forzoso en dos años. Sobre lo primero, la semana pasada fue radicada una carta en la presidencia del Senado en la que se argumenta que no puede ser elegido porque, como señala la norma, el contralor no puede haber desempeñado cargos públicos un año antes de su elección y Maya ha sido conjuez ante las altas cortes y, de acuerdo con la jurisprudencia, ese rol lo convierte en funcionario público.

La edad también juega en su contra, sobre todo a la hora de esperar recibir la “bendición” de la Casa de Nariño. Como se sabe, el presidente Santos quiere sacar adelante una serie de proyectos buscando un nuevo “reequilibrio de poderes”, que justamente pasa por la coincidencia de los períodos institucionales de las cabezas de los organismos de control. Maya tiene 63 años y en 2016 tendría que retirarse, a menos que decida no acatar la norma y “atornillarse” al puesto, lo que generaría un nuevo galimatías jurídico. Pero si acata lo que señala la ley, sería necesario que el Congreso escogiera de nuevo contralor para el período institucional de cuatro años, afectando el reordenamiento institucional.

En el Partido Verde aseguran que, cuando fue procurador, Maya se abstuvo de tomar decisiones contra familiares y sectores políticos cercanos a su entorno, como el caso de su hijastro, el exgobernador del Cesar Hernando Molina Araújo, condenado por parapolítica, y su medio hermano Ángel Maya, que fue gerente del hospital de Valledupar y confesó que actuaba con complacencia de los paramilitares.

Según consultó El Espectador, por ahora el candidato con mayor acogida entre los parlamentarios es Gilberto Rondón. Por ejemplo, en el Partido Liberal cuenta con el respaldo de la “casa” Gaviria y el grueso de la colectividad. Y como en la U ven a Maya como una ficha personal del expresidente Samper y una persona sectaria, politiquera y que no da garantías, también se inclinarían por Rondón.

Pero hay reservas. La elección de Rondón como candidato del Consejo de Estado se habría dado con el respaldo del bloque de los magistrados Alfonso Vargas, Rafael Vergara, Bertha Lucía Ramírez, Marco Antonio Velilla y Susana Buitrago, todos cercanos al procurador Alejandro Ordóñez y, dicen, también al uribismo. Por esta vía podría ganar el respaldo del Centro Democrático y el conservatismo, pero perder el guiño de Santos.

Más rezagado en cuanto apoyo parlamentario está Carlos Ardila Ballesteros, quien apuesta a pescar en río revuelto. Hasta la semana pasada se le vio en el Congreso haciendo acercamientos con los partidos. En la U, el sector de la bancada costeña que logró imponer a José David Name como presidente del Senado, está tratando de hacer lo mismo con él. Y dicen que sus padrinos en esta tarea son Bernardo Ñoño Elías, Musa Besaile, Martín Morales y el mismo Name.

Ahora, si el nombre de Edgardo Maya no tiene acogida en el Gobierno, Ballesteros sumaría a su favor el apoyo de Cambio Radical, colectividad por la que fue elegido en el pasado representante a la Cámara. Pero nuevamente surgen críticas desde el Partido Verde, por los señalamientos en su contra de presuntos malos manejos presupuestales cuando ejerció como presidente de esa corporación en el año 2000.

La próxima semana, los partidos tienen citados a los tres candidatos para escuchar sus planes de trabajo en caso de ser elegidos. Pero todos saben que el guiño del presidente Juan Manuel Santos es el que en definitiva inclinará la balanza y hasta recuerdan que hace cuatro años, cuando todos daban como fija la escogencia de Alberto Rojas, por orden de Casa de Nariño fue elegida Sandra Morelli. ¿Y la oposición? Las señales indican que el uribismo estaría con Rondón, mientras el Polo, ante tantos reparos, preferiría hacerse a un lado, es decir, votar en blanco.

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