Así fue el recital de poesía del millón que hizo Álvaro Uribe

Entre humor y política, los miembros del Centro Democrático buscaron el apoyo monetario de amigos y empresarios. Un millón por persona fue el apoyo voluntario.

El lobby de un hotel al norte de Bogotá se convirtió en el punto de reunión de los militantes, simpatizantes y lo más connotado del Centro Democrático, que se dieron cita para brindarle el respaldo económico a la campaña del naciente movimiento del expresidente Uribe.

Al tomar el ascensor que nos llevaría al pent-house del hotel donde tendría lugar el evento, algo pequeño para la demanda, no fue sorpresa ver a diversas personalidades disidentes de otros partidos políticos que se sumaron a este movimiento de cara a la contienda electoral.

Al abrirse las puertas del ascensor se observa un cuerpo de seguridad compuesto por más de seis policías, hombres y mujeres sumado a otros elementos de seguridad privada, pero el tamaño del cuerpo de seguridad no es muy grande, considerando las amenazas que han tenido muchos de los asistentes. Hay un ambiente de camaradería, es claro que allí están los más cercanos al Centro Democrático.

Aunque el público estaba citado para las 7:30 p.m., el evento inició a las 8:00 p.m. de la noche. El salón tenía un aforo de 200 sillas, y sí, cada uno de estos uribistas purasangre sacó de su bolsillo un millón de pesos, el aporte voluntario que se pedía para asistir. El monto alcanzado sumaría entonces 200 millones de pesos.

Álvaro Uribe, estaba acompañado de Alfredo Rangel a su derecha y Delia Jaramillo a su izquierda, en la misma fila se encontraba también el exministro del Interior Fabio Valencia. Mientras que Óscar Iván Zuluaga estaba sentado en el grupo continúo de sillas, a la espera de su esposa que aún no llegaba y de tomar el micrófono.

La apertura es contundente. Álvaro Uribe saluda y presenta a María Fernanda Cabal, candidata a la Cámara de Representantes por el Centro Democrático, quien leyó un corto comunicado que se acababa de producir en una reunión previa al evento. “Hacemos llamado a la ciudadanía a tomar la revocatoria del mandato del alcalde de Bogotá, Gustavo Petro con actitud cívica y no política, en consecuencia invitamos a la ciudadanía al análisis riguroso de los principales problemas de la ciudad, la movilidad, salud, vivienda, salud, microtráfico y el plan de ordenamiento territorial” dijo Cabal.

Entonces el exconcejal de Bogotá Miguel Uribe Londoño, uno de los oradores más entusiastas en el evento, toma la vocería, presenta al público los candidatos del partido para el Congreso, y uno a uno se ponen de pie cuando sus nombres son mencionados; María Fernanda Cabal, Tatiana Cabello, Liliana Alfonso, Andrés Forero, Julio Escallón, Juan Guillermo Burgos, Paloma Valencia, María del Rosario Guerra, Alfredo Rangel, Carolina Villegas, Diego Tobón y Viviana Manrique, entre otros.

“Esta es una forma distinta de hacer política, una campaña, que trabajamos porque somos una fuerza de opinión, vamos hablando con las personas e invitando a que apoyen la causa del Centro Democrático que tiene una misión principal la cual es salvar a Colombia de la unión del gobierno Santos con las Farc, ese es el tema que tenemos que lograr”, dice Miguel Uribe. Mientras el orador entretiene al público hablando de los proyectos del partido, llega al evento y cruza por el frente del escenario Martha Ligia Zuluaga, la esposa de Oscar Iván Zuluaga “la próxima primera dama”, anota Miguel Uribe.

Luego del mensaje político, inicia entonces una peculiar irrupción por el imitador de Álvaro Uribe, que no es nada menos que el hijo de Oscar Iván Zuluaga, David Zuluaga, quien hace un émulo tan preciso de la forma en que el expresidente Uribe habla inglés que hace retorcerse de risa a los asistentes.

Al terminar esta primera ronda de humor viene el plato “fuerte” del evento. El expresidente saltó al escenario para hacer una comparación entre su gobierno y el actual, haciendo énfasis en temas de seguridad, la desmotivación de las fuerzas militares, y el proceso de paz.

“Colombia ha venido haciendo una tarea por la oposición política, en los ochos años de nuestros dos gobiernos los más connotados y radicales voceros de la oposición política tuvieron las efectivas garantías, creo que una democracia pluralista como la nuestra, no puede aceptar que el terrorismo sea el interlocutor del gobierno para discutir los temas que le conciernen a la oposición política, una cosa es la oposición política en una democracia y la otra es el terrorismo”, afirmó Álvaro Uribe.

“No se puede aceptar que en el ejercicio político electoral delincuentes incursos en delitos atroces, o que las Farc con treinta mil secuestros a sus espaldas, se conviertan en partido político. ¿Qué hubiera dicho el país, si se hubiera permitido que los paramilitares se hubieran convertido en partido político? que mal ejemplo, que mala señal a la democracia”, continuó el expresidente.

Entonces el discurso continuó con sus conocidas críticas al proceso de paz, y la posibilidad de perdón con justicia, y hablando sobre los aspectos para una paz duradera, que en términos de Uribe significa que los guerrilleros que han cometido crímenes no puedan participar en política y paguen con cárcel sus delitos.

Otras frases destacadas de su discurso fueron: “Óscar Iván Zuluaga tiene una gran virtud que yo no pude obtener, su firmeza es en guantes de seda”, “En este gobierno crece el terrorismo y muere la industria” y “No me siento bien jubilado, mientras tenga energías hay que gastarlas por la patria”, es la frase con la que terminó su intervención.

Para relajar a los asistentes, Uribe presenta lo que va recitar junto a su imitador en tarima: tres poemas de Neruda, un poema de Silva y Candelario Obeso, uno de Ligia Angulo, la primera demanda que aprendió cuando estudiaba en la facultad de derecho de la Universidad de Antioquia, el seminarista de los ojos negros de Miguel Angel Carrion y una carta de Bolívar junto a unos piropos. El acontecimiento más esperado. “Ver a Uribe recitando, algo que solo algunos de sus más allegados habían tenido la fortuna de ver”, comenta uno de los asistentes. Al terminar de recitar, David Zuluaga imita a Fernando Londoño y su peculiar estilo, quien fuera otra de las grandes ausencias del evento, junto con Francisco Santos.

Es hora del siguiente bloque de política, en boca del candidato presidencial, y su tema es la educación. Durante 20 minutos habla de deserción escolar, reclutamiento forzado, falta de preparación de los maestros, su apuesta educativa, y la relación de la misma con la seguridad democrática. “Quiero ser recordado como el presidente que apoyo la educación”, culmina su intervención.

Al terminar el evento todos se amontonan para tomarse una foto con Álvaro Uribe, “fotos que se les enviará por correo electrónico”, dice Delia Jaramillo, quien agregó que las tarjetas que recibieron durante la inscripción, firmadas por el expresidente Álvaro Uribe, fueron una edición limitada. “Solo se imprimieron 500 tarjetas, un recuerdo muy especial”, anotó Jaramillo.

Tarjetas que se les dieron únicamente a quienes pagaron un millón de pesos para asistir. ¿Por qué están dispuestos a pagar esa cifra para entrar al evento?, “porque creemos en Álvaro Uribe, lo seguimos desde hace 10 años, votamos por Juan Manuel Santos, pero no hizo el trabajo que esperábamos de él, esperábamos más coherencia, más cabeza fría en la consecución de la paz y más franqueza en su política. Yo conozco a Zuluaga desde el colegio y considero que es el candidato que necesita Colombia”, asegura uno de los asistentes.