Así hacen trampa los candidatos en campaña

Candidatos en el país aprovechan los vacíos de las normas electorales para sacar ventaja y hacer proselitismo irregular.

Programas de televisión como el que hace Rafael Pardo, candidato a la Alcaldía de Bogotá; carros propaganda como el de Orbein Zambrano, que es candidato a la Alcaldía, y la de Gustavo Martínez en Cartagena, quien también ha entregado kits escolares, están a la orden del día. En Magdalena, Rosa Cotes, tía del gobernador Luis Miguel “El Mello” Cotes, también estaría anticipando su campaña. Carlos Gómez Espitia, cercano al gobernador de Córdoba, Alejandro Lyons, también parece aspirar a la Gobernac

De acuerdo con la norma, la publicidad de campaña solo puede empezar el 25 de julio, tres meses antes de las elecciones. Pero se ha vuelto costumbre que los candidatos encuentren la forma de promover sus aspiraciones políticas en cuanto evento público haya, valiéndose de propaganda engañosa donde no es claro que son aspirantes a un cargo de elección popular, pero para los ciudadanos en cada región sí son evidentes las intenciones.

Como quien no quiere la cosa, hay cantantes que abiertamente invitan a apoyar a un candidato, pendones con referencia a apellidos, vallas de agradecimiento a los ciudadanos, programas de televisión con temáticas referentes a la ciudad para la cual van a ser aspirantes, mensajes a través de teléfonos inteligentes y hasta juegos de palabras que conducen a una aspiración. Así, los candidatos se pasan por la faja las normas electorales.

No son hechos aislados: al Consejo Nacional Electoral (CNE), a la Misión de Observación Electoral (MOE) y a la Unidad de Recepción Inmediata para la Transparencia Electoral (Uriel) llegan por decenas quejas de propaganda irregular de campañas. La “marrulla” es tal que no hay región en el país donde no haya denuncias o investigaciones iniciadas por las autoridades. Por ejemplo, en la Uriel se han presentado, con corte a marzo, 184 quejas.

En el CNE la situación no es diferente. En este momento ya hay 214 procesos, algunos abiertos de oficio por las denuncias publicadas en medios de comunicación, otros remitidos por los candidatos que consideran que se les está jugando sucio y otros por las autoridades regionales. De estos, solo 52 tienen apertura formal de investigación y se implementaron medidas preventivas.

Ahí radica la costumbre de los candidatos de violar la norma. Aunque siempre ha existido la promesa de sancionar a los aspirantes que se pasan las normas por la faja, además de retirar la publicidad es poco lo que se hace y las caravanas, vallas y propagandas siguen instalándose en el país.

El presidente del CNE, Emiliano Rivera, afirmó que va a haber sorpresas, “no crean que los candidatos van a continuar torciéndoles el cuello a las normas y generando esos desequilibrios electorales, vamos a trabajar regionalmente junto con las administraciones municipales para evitar las trampas. Tenemos la posibilidad de sancionar con multas que van desde $11 millones hasta $110 millones y las vamos ejecutar, no puede ser que matemos el tigre y nos asustemos con el cuero”.

Rivera hizo un llamado a la sanción social, al pedir a los ciudadanos que no voten por los candidatos que violan las normas. “Si en campaña les es imposible competir de forma transparente, eso deja mucho que decir de lo que harán en caso de ganar las elecciones y empezar a manejar el presupuesto de un departamento o municipio. Las personas deben ser conscientes de lo que está en juego”, afirmó.

El mismo llamado hizo la directora de la Misión de Observación Electoral, Alejandra Barrios, quien además de pedir sanciones de parte del CNE, reclamó la responsabilidad de los partidos políticos, a los que les pidió no darles el aval a los candidatos que desde ya están valiéndose de estas estrategias para sacar ventaja.

Sin que haya medidas de fondo, los candidatos siguen rampantes adelantando la campaña. Por ejemplo en Bogotá, para el segundo cargo más importante de elección popular del país, tres de los candidatos con mayores opciones abiertamente han hecho propaganda que favorece sus aspiraciones. Rafael Pardo tiene un programa en el Canal Uno sobre temáticas de la ciudad. Hollman Morris hace caravanas, visita barrios con camisetas alusivas a su aspiración y tiene en Canal Capital su principal promotor. En el Centro Democrático, Francisco Santos puso vallas en la ciudad, que fueron retiradas, pero no hay sanciones.

Ejemplos hay muchos (ver galería de fotos), sucede igual en Cali, donde Roy Barreras (hijo del senador y codirector del Partido de la U del mismo nombre) ha hecho campaña abiertamente. También lo ha hecho Roberto El Chontico Ortiz, quien espera el aval liberal. En Sucre, el cuestionado exrepresentante a la Cámara Yahir Acuña hace campaña con el logo del partido 100% Colombia, que se podría decir que es de su propiedad, y aunque el CNE no le permitió ser candidato por esta colectividad, las personas en la región establecen el vínculo inmediato con su aspiración a la Gobernación.

Pero esta no es la única forma de aprovechar vacíos para adelantar la campaña. Los candidatos encontraron en la aspiración por firmas otra forma de promover su nombre hasta un año antes de las elecciones. Aunque muchos tienen arraigo en un partido político, se inscriben por un movimiento significativo de ciudadanos y mientras recogen las firmas hacen campaña abiertamente, sin que se les pueda sancionar. Un “truquito” que de acuerdo con la Registraduría llevó a la postulación de más de 200 aspirantes, lo que implica para la Organización Electoral revisar más de siete millones de rubricas.

También hay otros ejemplos. En Quindío, para la Gobernación aspira Sandra Milena Gómez, respaldada por la gobernadora, Sandra Paola Hurtado, quien cuenta con el apoyo de Cambio Radical y la U, pero va por firmas. Por la Alcaldía sucede igual: del mismo grupo político, respaldado por estas colectividades, aspirará José Manuel Ríos. En Neiva, Fáiver Hoyos, quien militaba en el Partido de la U, se lanzó por firmas con el argumento de que la colectividad tardaba mucho en decidir sobre el aval.

En Bolívar, donde las aspiraciones por firmas parecen florecer (ya hay más de 10 candidatos), están los casos de Están Andrés Betancourt, quien era conservador; William García Tirado, que pertenecía a Cambio Radical, y Gustavo Pío Mayo, que militaba en la ASI, por eso en Cartagena afirman que la campaña empezó desde el año pasado. Casos como estos también hay en todo el país.

Cuando faltan dos meses para que empiecen formalmente las campañas, las ciudades y loa municipios ya están siendo empapelados con propaganda electoral disfrazada para evitar sanciones, candidatos con ejércitos de recolectores de firmas promocionan un grupo significativo de ciudadanos que tienen de fondo una aspiración electoral y ante la ausencia de sanciones, el llamado es a hacer una sanción social y no votar por estos candidatos. En síntesis, en Colombia se ha acuñado la frase “en política se vale todo”.