Barguil será el presidente Conservador

Con este eventual nombramiento se busca superar las fracturas entre los parlamentarios que apoyaron la reelección del presidente Juan Manuel Santos y los que estuvieron con la candidata de la colectividad Marta Lucía Ramírez

Ómar Yepes y David Barguil. / Archivo

Es un hecho. Cumplidos los procesos electorales al Congreso y a la presidencia de la República, el director del Partido Conservador, Ómar Yepes, decidió dar un paso al costado y el próximo miércoles será elegido el representante a la Cámara David Barguil en su reemplazo.

Así lo hizo oficial la excandidata a la presidencia de la República, Marta Lucía Ramírez, quien desde hace varias semanas estaba promoviendo a Barguil para este cargo afirmando que, por su edad (33 años), sería una verdadera carta de renovación del conservatismo.

“Dentro de ocho días nos reuniremos para elegir nuevo presidente y el único candidato es David Barguil, un hombre joven, vamos a hacer la renovación del partido para demostrar como la política se hace con ideas y con servicio. El mensaje es de renovación, del espíritu de un partido que quiere apego a las instituciones, el respeto, al orden y a la justicia, eso fue lo que empezamos hace dos años con la candidatura a la presidencia y lo vamos a continuar con el nombramiento de Barguil”, afirmó Marta Lucía Ramírez.

Aunque su nombramiento es un hecho, no fue fácil lograr la cohesión en torno a su aspiración, pues el debate electoral había generado profundas diferencias entre los parlamentarios que respaldaban la reelección de Santos y quienes prefirieron apoyar a Marta Lucía Ramírez.

Barguil era visto como el candidato de Ramírez y el sector santista se negaba a respaldarlo. Sin embargo, poco a poco se fue desmarcando de la polarización y su campaña ante el directorio la hizo precisamente bajo la premisa de la unidad, factor que fue fundamental para obtener el respaldo unánime con el que será elegido la próxima semana.

Para lograr el apoyo a su aspiración Barguil tuvo que conseguir el visto bueno de los miembros del directorio que, de acuerdo con los nuevos estatutos del Partido Conservador, está compuesto por tres personajes ilustres, tres representantes de las juventudes y los cuatro senadores y representantes con mayor votación en las elecciones parlamentarias.

Los primeros en manifestar su apoyo fueron los del grupo de los ‘ilustres’: el exministro Carlos Holguín, la excandidata Marta Lucía Ramírez y Ángela Ospina, nieta del exmandatario Mariano Ospina. Después, amparado en su imagen de parlamentario con nuevas ideas lo apoyaron las juventudes representadas en Beatriz Jaramillo, actual vicepresidenta del partido; Claudia Otero, exvicepresidenta de la colectividad y el exdirector de juventudes David Valencia.

No tan fácil estuvo la labor de convencer a parlamentarios que forman parte del directorio, varios de ellos fueron los que apoyaron a Santos como candidato a la Presidencia y se negaban a apoyar al que consideraban candidato de Ramírez. Incluso, alcanzaron a proponer al veterano legislador Roberto Gerlein como candidato, pero nunca alcanzó a despegar esta aspiración porque contradecía el principio de renovación del partido y por los problemas de salud que ha enfrentado el senador en los últimos meses.

Finalmente, luego de un compromiso de reunificación del partido y de acercamiento con el gobierno del presidente Juan Manuel Santos, que se podría ver traducido en un reingreso a la Unidad Nacional, los congresistas reeleccionistas decidieron darle la venia a Barguil.

Así lo confirmó el presidente saliente Ómar Yépez, quien dijo que “se cumplió un ciclo, mi obsesión siempre fue que el partido estuviera en el debate presidencial, el partido se atrevió a tener candidatura propia y tuvimos una gran votación a pesar de las dificultades. Ahora, cumplida mi etapa creo el presidente en propiedad será el representante David Barguil quien ha logrado el apoyo unánime”.

Aunque se esperaba que el Partido Conservador, luego de las convulsionadas elecciones al Congreso, y en especial a la Presidencia, realizara una convención nacional para establecer la hoja de ruta de la colectividad, El Espectador conoció que esta solo se dará hasta el próximo año y por ahora se concentrarán en reestablecer las relaciones en el interior del conservatismo y con el Ejecutivo, donde les han pasado factura por no respaldar la reelección.