"Batalla campal" en la Comisión de Paz del Senado

Luego de que Paloma Valencia tratara a Pablo Catatumbo de "narcoterrorista" la sesión de la Comisión de Paz del Senado tuvo que levantarse. Al final, miembros del Centro Democrático y los partidos de oposición terminaron a insultos y gritos.

Pablo Catatumbo y Paloma Valencia
Pablo Catatumbo, senador de la FARC, y Paloma Valencia, senadora del Centro Democrático. Archivo El Espectador

En una verdadera batalla campal, con gritos e insultos, terminó la sesión de la Comisión de Paz del Senado de la República, que se reunió en el recinto de la Comisión Primera de la Cámara de Representantes para analizar las objeciones que el presidente de la República, Iván Duque Márquez, presentó el domingo pasado a la ley estatutaria de la JEP. El ambiente estaba tenso. Acusaciones de lado y lado, sin embargo, todo estalló luego de que se expusieran las objeciones a la estatutaria. En ese momento, el presidente de la comisión, Roy Barreras, le dijo a la senadora Paloma Valencia, del Centro Democrático, que su tiempo había terminado.

La congresista le reclamó y le pidió que, al menos, le diera el mismo tiempo que le había dado a la oposición, pero la respuesta de Barreras, cuenta Valencia, fue que de esa manera nunca se terminaría la sesión. Fue en ese momento en que Valencia dijo: “Entonces, deme el mismo tiempo que le dio al narcoterrorista Pablo Catatumbo (senador de la FARC)”. De inmediato la oposición protestó, exigiéndole respeto a la senadora. Varios se levantaron de las curules y alegando se fueron del recinto. Incluso, no faltó quien le gritara paramilitar a los parlamentarios del uribismo.  “El ambiente era muy hostil. Estaban acusando a Francisco Santos de ser del Bloque Capital de las Autodefensas, luego de falsos positivos. Luego Antonio Sanguino, abusando de la posición de presidente, dijo que José Obdulio se oponía a la JEP porque le tenía miedo”, aseguró Valencia.


Video: cortesía Prensa Aida Avella

“Resulta que narcoterritosta es lo que es Pablo Catatumbo. Ha estado condenado con más de 40 años de prisión por narcotráfico, secuestro y terrorismo. La pregunta que me hago es cuál es la verdad que se puede esperar de la JEP si los promotores ni siquiera admiten que uno le diga a Pablo Catatumbo que es un narcoterrorista cuando lo es”, agregó la senadora uribista.

Del otro lado, el senador de la FARC, Pablo Catatumbo, narró que se estaba discutiendo el tema de las objeciones presidenciales a la JEP y que se estaba construyendo un documento para enviarle al presidente del Senado, Ernesto Macías. “De repente llegó la gente del Centro Democrático con unas voceras de la tal Corporación Rosa Blanca, a quienes escuchamos con respeto a pesar de que no estamos de acuerdo con sus acusaciones. Todo estaba tranquilo hasta que llegó Paloma Valencia”, explicó Catatumbo.

El parlamentario de la FARC detalló que él tenía la palabra cuando llegó la senadora Valencia y que en su intervención dijo “que todos querían la paz, pero que la verdad y la justicia no eran tuertas”. “Pedí que se supiera la verdad del paramilitarismo, y hasta conté el drama familiar del asesinato de mi hermana o la violación que sufrió mi compañera por parte del Ejército. Luego tomó la palabra Paloma Valencia quien estaba dando explicaciones jurídicas, pero de repente se desvió para asegurar que tanta democracia había que hasta hablaba un narcoterrorista como yo”, agregó el exjefe guerrillero.

“Quisiera responderle a la doctora Paloma Valencia, ya que la gritería me lo impidió. Yo no soy ningún narcoterrorista. Soy un hombre que firmó un Acuerdo de Paz con el Estado colombiano. Nunca la he acusado de ser paramilitar, ni la maltrato por sus preferencias ideológicas o  sus vínculos familiares. Sólo le pido respeto. Soy tan senador como ella. Y le pido respeto por mis posiciones y mi figura, porque yo he luchado para tener esta voz en el Congreso, y así a ella le duela soy firmante de un Acuerdo de Paz y senador de la República. Y le recuerdo que, para ser respetable, hay que ser respetuoso”, concluyó Catatumbo.

Lo cierto es que no es la primera vez que un episodio de estos ocurre. Ya al representante Edward Rodríguez había increpado alguna vez al representante Luis Alberto Alban. También ha habido incidentes entre el senador Carlos Felipe Mejía y Pablo Catatumbo. Sólo falta que las autoridades éticas y disciplinarias del Congresos de la República sienten precedente ante los maltratos que se vienen presentando en el parlamento en los últimos años.

 

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