Las batallas de Crosthwaite

Como concejal, diputado y ciudadano, se ha caracterizado por poner el dedo en la llaga.

Con lejano ancestro inglés, el ingeniero Carlos Alfredo Crosthwaite aspira a la Alcaldía de Pereira por el Polo Democrático. Se declara contestatario, opositor y está convencido de que si la gente vota con responsabilidad, se pueden elegir a los mejores para los cargos de la administración pública.

De familia liberal con tendencia libertaria, Crosthwaite cree en la igualdad y la libre autodeterminación. Militó en el Nuevo Liberalismo y luego en los movimientos que de allí se desprendieron, al lado del exconstituyente Iván Marulanda y de Parmenio Cuéllar. Fue concejal de Pereira en dos períodos, entre 1995 y 2000, y diputado de Risaralda 2001-2003. Y aspiró sin éxito a la Cámara de Representantes en 2006.

En la Perla del Otún, la actual contienda electoral se caracteriza por las acusaciones entre quién tiene la responsabilidad por la privatización de las empresas de servicios públicos. Y Crosthwaite se ha encargado de revivir la memoria entre la ciudadanía. Como concejal, fue de los pocos que se opusieron al acuerdo de capitalización de la entidad, pues consideró que la capacidad de regulación a los agentes privados era nula y que entregar los servicios básicos bajo sociedades anónimas sería contraproducente.

En la primera administración del alcalde Juan Manuel Arango, hoy candidato también, el proceso se hizo bajo el pretexto de alejarlas de la politiquería y la corrupción y generar, con capital privado, mayor expansión y calidad y menores tarifas. “Ahora el tiempo nos demuestra lo contrario: gran corrupción y la gente pagando altísimas tarifas con muy poco valor agregado a la economía local”, dice Crosthwaite, quien advierte que Enrique Vásquez, exconcejal y aspirante por la U a la Alcaldía, es también responsable, pues votó por la privatización.

Culpa también a Arango y al actual alcalde, Israel Londoño, tras el reciente fallo del Tribunal Administrativo que ordena la devolución de parte de los dineros pagados como intereses y actualización a Alberto Ríos Velilla, en un negocio para prestar el nombre de la Empresa de Energía de Pereira, conformar una sociedad y pujar por Enertolima. “En esa capitalización aparecen los Nule en Pereira”, enfatiza.

El gran revolcón que Crosthwaite propone para la ciudad está sobre la base tributaria en la que, a ejemplo de Bogotá y Medellín, buscará combatir la corrupción pues “en predial, de cada 100 pesos que se facturan, se recaudan apenas 63”. Dice que defenderá la equidad con la clase media, que desarrollará la movilidad urbana y que tiene pruebas para denunciar “la corrupción y el uso de los recursos públicos para financiar campañas desde la empresa Aguas y Aguas”, cuya gerente, María Irma Noreña, se ha enriquecido injustificadamente.