Blindaje a las Fuerzas Militares

Una de las prioridades del Gobierno y el Congreso será que la fuerza pública acceda a los beneficios de la justicia transicional una vez finalizado el conflicto

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Desde que empezaron las negociaciones de paz con las Farc en La Habana (Cuba), una de las prioridades del Gobierno ha sido mantener la tranquilidad, la confianza y sobre todo el apoyo de las Fuerzas Militares al proceso. Aunque se sabe que en la tropa hay voces que rechazan los diálogos, la mayor parte se ha sumado a la posibilidad de lograr la paz de forma negociada. Sin embargo, hay una preocupación creciente entre el alto mando por la posibilidad de que militares sean objeto de procesos judiciales y, mientras los guerrilleros gozan de penas alternativas, ellos tengan que responder ante los tribunales.

Esta posición se ha hecho más radical por casos como el del Coronel (r) Luis Alfonso Plazas Vega, quien se encuentra detenido y está pendiente de fallo de la Corte Suprema de Justicia por su participación en los hechos que rodearon la desaparición de 11 personas durante la operación de retoma del Palacio de Justicia, el 6 y 7 de noviembre de 1985. Por el contrario, los miembros de la guerrilla del M-19 que participaron en los hechos fueron beneficiados por un indulto y hoy se encuentran en la arena política. En eso radica la preocupación de los militares.

Conscientes de este problema, desde el Partido de la U surgió la iniciativa de blindar a las Fuerzas Militares y realizar un encuentro con el alto mando, para asumir el compromiso de que no serán los grandes perdedores con la firma de la paz. El lunes en la noche estaban citados los voceros de la Unidad Nacional en la Presidencia para definir la agenda de gobierno en el Congreso y el apoyo político al proceso de La Habana, ahí se definió la cumbre con el alto mando militar.

Al encuentro asistió el ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, y media hora antes de que llegara el presidente Juan Manuel Santos, el senador y copresidente de la U, Roy Barreras, se reunió con el ministro en privado para manifestarle la intención de dejar claro que las Fuerzas Militares van a estar amparadas por la ley. Ahí surgió la propuesta de la reunión que ya tiene lugar y fecha: el próximo 5 de febrero a las 3:00 de la tarde.

Son varios los temas a tratar. Además de las garantías judiciales para los militares en el posconflicto, está el compromiso del Congreso con el trámite del Fuero Penal Militar que está pendiente de su segunda vuelta. Otro de los motivos de este encuentro es callar a quienes dentro de las fuerzas castrenses, en voz baja, han manifestado diferencias con el proceso.

Barreras, quien fue el promotor del encuentro del alto mando militar con los voceros de la Unidad Nacional, explicó que “vamos a transmitir a los generales que van contar con la seguridad jurídica legislativa que merecen. El marco legal para la paz habla de garantías de justicia transicional y aunque las leyes reglamentarias son de resorte del Gobierno, ellos van a contar con todos los beneficios”.

Para Barreras es necesario “corregir el error histórico de que la justicia tenga en la mira a nuestros militares, mientras los que dejan las armas gozan de beneficios jurídicos, eso no puede volver a ocurrir”. Sin embargo, ese es uno de los argumentos del Centro Democrático para criticar la negociación, pues aseguran que se están equiparando, en términos judiciales, a las Fuerzas Militares con las Farc.

Situación que Barreras aseguró es falsa: “si bien se van a dar beneficios de justicia transicional para guerrilleros y militares, no se va a usar el mismo racero. Habrá un capítulo especial para la Fuerza Pública que será apoyado por el Congreso, eso es lo que queremos dejar claro”.

El senador Armando Benedetti, por su parte, respaldó esta iniciativa y se atrevió a plantear un indulto para la Fuerza Pública al afirmar que “hay que buscar una justicia transicional para los militares en la cual ellos tengan derecho a un indulto, yo no creo que ningún oficial, por bandido que haya sido, vaya a querer que se le juzgue con el mismo rasero que a los guerrilleros que combatió, eso sería absurdo y por eso necesitamos dos justicias transicionales completamente diferentes”.

Así las cosas, el próximo 5 de febrero se dará el encuentro de la coalición de Gobierno con la cúpula militar y el ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, en la cual esperan convencer a la Fuerza Pública de que no serán los perdedores de la firma de la paz con las Farc y así dar un parte de tranquilidad que silencie las voces en contra del proceso.