Briceño se consolida como el municipio piloto de la paz

En la vereda el Orejón de este municipio se implementó el desminado humanitario. Ahora será el plan de sustitución de cultivos el que iniciará esta zona.

En la vereda el Orejón, del municipio de Briceño, se implementó el desminado.

Los equipos negociadores del Gobierno y las Farc en La Habana llegaron a un acuerdo trascendental para la sustitución de cultivos de uso ilícito que iniciará como un programa piloto en el municipio de Briceño (Antioquia), donde ya se llevó a cabo el desminado humanitario iniciado en marzo del año pasado. Esto consolida esta zona del país como la región piloto de la paz.

El acuerdo se da como un paso más en las medidas de descalamiento de conflicto y construcción de confianza, y se convierte en un gran avance en el punto cuatro de la negociación con las Farc, que plantea la solución al problema de las drogas ilícitas. Desde mediados de 2015, en el marco de las medidas de desescalamiento del conflicto y de construcción de medidas de confianza, el Gobierno Nacional y las Farc vienen avanzando en un plan piloto de desminado humanitario, en la vereda El Orejón en el municipio de Briceño (Antioquia).

Esta aproximación conjunta al territorio, a las comunidades y a sus líderes ha abierto la oportunidad de incorporar al proceso de desminado humanitario la sustitución voluntaria de los cultivos de uso ilícito. Este programa de sustitución de cultivos contemplará diez veredas: Orejón, Pueblo Nuevo, La Calera, La América, El Pescado, La Mina, Buena Vista, Altos De Chiri, Roblal y Palmichal, del municipio de Briceño, pero se podría extender en la medida en que las comunidades cercanas se sumen a esta propuesta.

Pero el acuerdo no se queda con el compromiso de sustitución y la no resiembra. También se propone avanzar con el propósito de desarrollar el territorio y sus comunidades y facilitar el tránsito hacia economías legales de cultivadores, recolectores y amedieros, se pondrá en marcha un plan de atención inmediata y de desarrollo de proyectos productivos.

Con este piloto no solo se avanza en el punto de solución al problema de drogas ilícitas, según señalaron desde La Habana, también se empieza a abordar el tema de la reforma rural integral con el compromiso del Gobierno de garantizar los recursos de manera oportuna para la puesta en marcha de los programas y proyectos para la sustitución de los cultivos de uso ilícito.

Este programa de sustitución de cultivos que se convierte en uno de los principales retos de la negociación de paz plantea que se conformará un grupo de acompañamiento compuesto por el Gobierno, las Farc, la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito – UNDOC y que contará con la participación activa de voceros de la comunidad. Además, habrá acompañamiento de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y la Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO).