En busca de experiencias de reinserción

Pereira recibió a 35 delegaciones internacionales que quieren conocer y contarle a Colombia las experiencias de reintegración de excombatientes.

Mientras los negociadores del Gobierno y las Farc dan por terminado el ciclo 35 de negociación, con duras declaraciones de parte y parte a raíz del episodio en el que resultaron 11 soldados muertos, en Pereira (Risaraldo) se dieron cita 35 delegaciones de 18 países para compartir sus experiencias en reintegración de excombatientes. Se trata de la Quinta Gira de Cooperación Técnica Sur-Sur, que se extenderá hasta el viernes y en la que tendrán participación desmovilizados y expertos en reinserción de diversos países. Como quien dice, mientras los diálogos de La Habana avanzan con serias dificultades, la Agencia Colombiana para la Reintegración (ACR) ya se prepara para el posconflicto.
 
“En el 2008, producto de lo que había sido la negociación con los grupos de Autodefensa, nos dimos cuenta que el proceso de desarrollo de habilidades de los individuos que salieron de la guerra seguía siendo muy cuestionado. En parte porque el acuerdo con los paramilitares no fue transparente, pero desde Reintegración hacíamos un trabajo humanitario. Lo que pasaba en ese entonces es que en muchos países no nos recibían ni valoraban la experiencia colombiana. Entonces planteamos  una estrategia de ir a conocer distintos países que habían trabajado con desmovilizados, pero también era necesario contar lo que nos había pasado. Producto de eso hoy estamos en la Quinta Gira”, explica Joshua Mintroti, director de la ACR.
 
El evento cuenta con delegados de Kenia, El Salvador, Guatemala, Congo, Irán, Sur África, Corea del Sur, Filipinas, Nepal, Sri Lanka y Filipinas, entre otros. “Los participantes nos contarán las experiencias de reintegración en sus países, pero también iremos a conocer varias experiencias de participantes del proceso. Todo gira en torno al individuo que deja las armas, su familia, sus comunidades y el contexto productivo y comunitario. Para nosotros ha sido muy importante ese intercambio de procesos. Nos ha permitido ver estrategias exitosas y reconocer errores propios. También hemos podido contarle al mundo lo que hemos hecho en Colombia para sacar a hombres de la guerra y llevarlos a la sociedad. Es una manera de devolverle al mundo nuestros aprendizajes”, explicó el alto funcionario.
 
“Nuestro proceso de reintegración es el más novedoso del mundo. Nosotros no solo trabajamos con desmovilizados sino también con las comunidades donde hay círculos de violencias. Por eso tenemos estrategias de prevención del reclutamiento, que incluso quedaron consignadas en el Conpes. Porque somos conscientes que nada hacemos desmovilizando paramilitares, por poner un ejemplo, si esas personas no hacen el proceso completo e intercedemos en las comunidades a las que llegan para romper los contextos de violencia. Eso no es sólo una apuesta del Gobierno, esto es un proyecto que requiere de la participación de la sociedad en su conjunto”, enfatizó Mintroti. 
 
“Es una transformación profunda del ser humano. Son personas que son conscientes del daño que hicieron, no está en la condición de héroes, sino personas conscientes de que la reintegración es una oferta generosa de la sociedad. Por eso tenemos un 76% de éxito en quienes se someten a esta ruta. Son esas personas que quieren construir un proyecto de vida en la legalidad, quienes hacen un gesto de paz”, concluyó Mintroti.
Temas relacionados
últimas noticias

Iván Duque visitó Hidroituango