"A Cambio Radical se le acabó el oxígeno"

La división entre las bancadas de Senado y Cámara, y los mismos parlamentarios con la dirección del partido, se ahonda y podría arrastrar la candidatura de Carlos F. Galán a la Alcaldía.

Cambio Radical, una de las sorpresas políticas en las pasadas elecciones presidenciales —donde su candidato Germán Vargas Lleras, hoy ministro del Interior, alcanzó cerca de un millón y medio de votos—, vive hoy su más profunda crisis y pareciera estar caminando lentamente hacia su desintegración o, en otras palabras, hacia la reunificación con el Partido Liberal. La división interna que se vive entre la bancada de senadores y representantes a la Cámara, y entre los mismos parlamentarios y la actual dirección del partido, amenaza incluso con echar por la borda la actual candidatura de Carlos Fernando Galán a la Alcaldía de Bogotá.

“A Cambio Radical se le acabó el oxígeno político”, sentencia el senador Juan Carlos Restrepo, expresando su molestia por la manera como se han manejado las cosas en la colectividad durante los últimos meses. Según le dijo a El Espectador, en el partido no hay unidad de criterios y las decisiones que se toman nunca se consultan con los congresistas. “Nosotros estamos muy lejos de sus criterios y preferimos irnos a un partido donde nuestra voz sea tenida en cuenta”, agrega Restrepo, haciendo alusión a la posibilidad de reunificarse con el liberalismo, tema que ya se ha tratado en más de una reunión y que comparten, según indicó, cinco de los siete senadores que en la actualidad tiene Cambio Radical.

De hecho, la crisis se insinuó desde el día en que fue designado Carlos Fernando Galán como director único del partido. Ese mismo día se pidió la revocatoria de más de 300 avales de candidatos de la colectividad en todo el país, lo que produjo una animadversión entre los parlamentarios. Frente a esta situación Restrepo afirmó: “Esas decisiones ni siquiera las está tomando Galán. Él hace lo que le dicen”. Y es aquí donde aparece una posición que podría conllevar a un revolcón en la actual campaña por la Alcaldía de Bogotá: “No nos digamos mentiras. A menos de mes y medio de las elecciones ya no es posible que pensemos que habrá una sorpresa. Aquí hay dos opciones: o Peñalosa o Petro. Lo demás es carreta”, enfatizó. Y agregó: “A nosotros ni nos han invitado a participar en su campaña”.

Y en este escenario el camino preferido es el de buscar un acercamiento con Peñalosa: “Que al menos se dé la oportunidad de conversar en un proceso incluyente para Cambio Radical”, explica Restrepo. Y a la hora de preguntar si Germán Vargas Lleras, quien se supone es el jefe natural del partido, sabe sobre lo que está pasando, la respuesta denota también cierto malestar: “Él es ministro, está desempeñando su papel y lo está haciendo bien. Cuando se fue para el Ejecutivo nos dijo que allí nos quedaba el partido para tomar decisiones (...). De cualquier manera él no puede ni es director a la sombra”.

A Restrepo le hace eco el también senador Antonio Guerra, quien considera que a raíz del intento de revocar inscripciones se produce la tensión que hoy tiene dividido al partido. “Las directivas institucionalmente nombraron a Galán como jefe único, pero políticamente éste no tiene ascendencia sobre las bancadas. Su elección no se dio de forma democrática y lo hicieron cinco señores bogotanos sin consultar a la bancada y a la base”, aseguró. Para Guerra, Cambio Radical vive una fractura en la que la bancada de Senado va para un lado y la de Cámara por otro. No hay integración, porque no hay quién la lidere. La jefatura de Galán es institucional y no política”.

Frente a la dirección de Galán, Guerra consideró que “a mí ni me va ni me viene que el doctor Galán me convoque políticamente. Mi norte está con la bancada del Senado (...) si por crisis se entienden dificultades, sí las hay, pero es por falta de claridad y liderazgo, por decisiones equivocadas e impuestas por cuenta de unos estatutos muy particulares”.

Lo curioso es que la crisis de Cambio Radical coincide con la propuesta lanzada desde el seno del liberalismo: la reunificación roja, que implicaría reintegrar el partido histórico, que en los años 80 arrasaba en las elecciones y que terminó por atomizarse, perdiendo a muchos de sus miembros que hoy se encuentran en el Partido de la U y Cambio Radical. La idea de la reunificación empezó como un rumor y fue tomando fuerza hasta el punto de que se le pidió autorizar una consulta para saber si es posible introducir un tarjetón en las próximas elecciones para preguntarles a militantes y simpatizantes si están de acuerdo con ella.

Pero, ¿qué piensa Carlos Fernando Galán de todo esto? “Al lanzamiento de mi campaña no invité a nadie en específico, fueron los que me quisieron acompañar (…) respeto las posiciones divergentes, pero en todo caso la dirección es única y tiene el respaldo de la autoridad máxima del partido, que es el Comité Central”, le dijo lacónicamente a El Espectador. Sea como sea, los vientos que soplan para él son huracanados y después del 30 de octubre pasarán muchas cosas.

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