La campaña de los 'vices'

Es el otro frente en la lucha por la Presidencia, donde cada quien busca aprovechar sus fortalezas. La Unidad Nacional, con Germán Vargas Lleras, es la que se muestra con más fuerza.

En Málaga (Santander), el candidato vicepresidencial de la Unidad Nacional, Germán Vargas Lleras lideró una multitudinaria manifestación pública. / Campaña

Que las fórmulas vicepresidenciales son importantes hasta que las nombran, decían algunos analistas cuando las expectativas de la campaña presidencial estaban centradas en ese tipo de decisiones y los rumores corrían por doquier. Hoy los escogidos recorren el país, hablan con la gente, defienden a sus candidatos, destacan sus virtudes, algunos atacan a las campañas rivales y, sobre todo, plantean sus propuestas. Es el otro frente del pulso por la primera magistratura del Estado, donde miden fuerzas Germán Vargas Lleras, de la Unidad Nacional; Carlos Holmes Trujillo, del Centro Democrático; Camilo Gómez, del Partido Conservador; Aída Avella, del Polo Democrático, e Isabel Segovia, de la Alianza Verde.

Una lucha en la que, al menos en el caso de Vargas Lleras, se ve la intención de llevar el debate a la plaza pública, donde es claro que se siente como pez en el agua. En Antioquia, en el Eje Cafetero, en el Valle del Cauca, en Nariño, en la Costa Atlántica, en los Santanderes y en muchas otras regiones del país, el exministro ha liderado multitudinarias manifestaciones públicas y, como en los viejos tiempos —como cuando hacía campaña al Congreso o cuando estuvo como candidato presidencial, hace cuatro años—, ha pronunciado discursos emotivos y llenos de promesas, ha repartido volantes y se ha tomado fotos con la gente.

Por ejemplo, en su reciente gira por los Santanderes, Vargas Lleras aprovechó para defender el Gobierno y reiterar su postura frente al proceso de paz, un asunto que se ha convertido en caballo de batalla de sus rivales, que ahora le reprochan el haber cambiado su posición antifarc. Vargas Lleras acusó a la oposición de querer desinformar al país y dijo que mienten quienes sostienen que en La Habana se está negociando la estructura de las Fuerzas Militares, la justicia y la propiedad privada. Señaló también que no se va a vulnerar el derecho de quienes fueron víctimas de la guerrilla y volvió a insistir en que en medio del actual debate electoral, lo mejor es “no politizar el tema de las negociaciones”.

Sin duda, es evidente el poder de convocatoria que tienen los partidos de la Unidad Nacional: la U, Liberal y Cambio Radical. La estrategia arranca por la gestión de los gerentes regionales de la campaña y el apoyo que brindan a nivel local y regional concejales y diputados, además de representantes a la Cámara y senadores. Una ventaja que está siendo bien aprovechada y un recurso con el que no cuenta, por ejemplo, el Centro Democrático. Su candidato vicepresidencial, Carlos Holmes Trujillo, va también por ciudades y departamentos, en reuniones más cerradas, a veces con empresarios o con dirigentes afines al uribismo, pero lejos de tener la acogida de Vargas Lleras.

Algo similar a lo que le sucede a Isabel Segovia, fórmula vicepresidencial de Enrique Peñalosa en la Alianza Verde, quien reconociendo su nula experiencia en las lides de la política electoral, se ha dedicado a su nicho: la educación. De hecho, el miércoles pasado estuvo en Medellín haciendo un recorrido por varios colegios y se reunió con sectores de Compromiso Ciudadano, el movimiento del gobernador Sergio Fajardo, que como bien se sabe ha izado como una de sus principales banderas el proyecto “Antioquia, la más educada”. Un encuentro que además, se dijo, tenía la intención de acercar al llamado ‘fajardismo’ a la campaña de Peñalosa.

Por los lados de Camilo Gómez, candidato vicepresidencial del conservatismo, si bien la representación política de la colectividad es fuerte en las regiones, hay quienes dicen que esta no se ha hecho sentir como debería ser y culpan de ello a incertidumbre que existe en torno a la impugnación de la candidatura de Marta Lucía Ramírez, que nada que decide el Consejo Nacional Electoral, y el peso que tienen los congresistas que simpatizan con la reelección de Santos. Gómez, sin embargo, se ha concentrado en generar ‘golpes mediáticos’, enviando cartas a la campaña santista exigiendo respuestas en temas como la tal mermelada y la lucha anticorrupción.

En el caso de Aída Avella, fórmula vicepresidencial de la alianza Polo Democrático-Unión Patriótica, la estrategia apunta a plantear sus propuestas en los sectores afines a la izquierda. También en actos más cerrados, como el de esta semana en Medellín, se insiste en el llamado a la unidad para demostrar que el cambio es posible en este país. Y hay que destacar que, contrario a las otras campañas, aquí Avella y López andan casi siempre juntas, como reafirmando el mensaje de que hay que dejar atrás las diferencias.