La campaña por la educación

Cinco jóvenes impulsan el Pacto por la Educación, una iniciativa que ya fue firmada por los candidatos a la Presidencia.

Al tiempo que el país se polariza entre el uribismo y el santismo, entre la guerra y la paz, entre izquierda y derecha, un grupo de jóvenes, que empezó en cinco y ya va en cerca de 200, de todas las tendencias políticas, de diferentes colores, creencias o afinidades sexuales, logró que el presidente Juan Manuel Santos y el expresidente Álvaro Uribe —hoy enconados enemigos— compartieran la casilla de los firmantes del Pacto por la Educación.

Se trata de una iniciativa nacida en una conversación de amigos que ya fue firmada por casi 6 mil personas, que incluye a 73 candidatos al Congreso y a los aspirantes a la Presidencia de la República. Todos aceptaron el compromiso de que la educación sea la prioridad del Estado. Un compromiso que trasciende diferencias ideológicas, teológicas y culturales.

El Pacto por la Educación es una propuesta que contiene diez puntos y que, palabras más palabras menos, establece los mínimos requeridos para que la educación en Colombia tenga una transformación profunda que permita ser el motor del desarrollos económico y social. No son propuestas maximalistas ni derroteros revolucionarios, sino los puntos básicos que expertos en el tema han coincidido en considerar necesarios para una transformación del sistema educativo que conduzca a la calidad y la cobertura universal.

El Espectador conversó con los cinco jóvenes que fundaron el proyecto “Todos por la educación”. Son de distintas regiones y no dudan en calificarse como privilegiados por haber recibido una educación de alta calidad. Todos son exitosos en sus vidas profesionales, tienen formación diversa y tendencias políticas disímiles, pero coinciden, y en esto sin titubeos, en que Colombia no va a cambiar, no va a tener paz, ni va a salir del atolladero si no busca los acuerdos básicos para sacar adelante un modelo de nación construido sobre la educación. Una educación buena, una educación para todos.

“Nunca me he metido en el sector educación, pero siempre he considerado que es de vital importancia y que la inequidades que uno se encuentra en la vida nacen en las oportunidades que unos tenemos desde niños y que a otros se les han negado. Me considero privilegiada y por eso me siento obligada a trabajar para que todos tengamos las mismas oportunidades”, explica Laura Villa, una economista especializada en gobierno y maestra en administración pública que siempre se ha desempeñado en cargos del sector público.

“Soy una convencida de que si todos no nos metemos a trabajar en un ejercicio, aportando desde nuestro compromiso, para transformar la educación, efectivamente seguiremos con que los privilegiados somos quienes accedemos a procesos educativos de calidad, mientras que la gran parte de la población no puede acceder a ellos”, señala Rosa Cristina Parra, una comunicadora social y periodista con una hoja de vida destacada. Trabajó en Naciones Unidas, fue coordinadora mundial de la marcha contra las Farc de febrero de 2008 y de la campaña de la Ola Verde. Hoy vive en México, donde trabaja en la Dirección de Comunicación Digital de la Secretaría de Gobierno y vino a Colombia sólo para ejercer su derecho al voto.

Carlos Andrés Santiago también participó de la marcha contra las Farc. Se ha destacado en el trabajo social con jóvenes y fundó junto a Rosa la organización Colombia soy yo. Participó del equipo que construyó el Estatuto de Ciudadanía Juvenil, una ley que fue sancionada hace un año. También coordinó el proceso de participación de jóvenes del hemisferio en la Cumbre de las Américas y ha trabajado en tareas de emprendimiento de la Fundación Bavaria. Hoy es coordinador de procesos de participación para el aprendizaje con la Secretaría de Educación del Distrito.

Daniel Díaz es diseñador con énfasis en comunicación de producto. Ha sido asesor de prestigiosos restaurantes y hoteles en trabajos con comunidades vulnerables. “Vengo de una familia de educadores y siempre he pensado que la educación es el motor que puede cambiar a Colombia y por eso, buscando cómo aportarle a la sociedad, encontré este proyecto”, refiere con timidez.

Y cierra el grupo Juan David Aristazábal, un profesor del Cesa que se desempeña en el programa de creación de nuevas empresas e innovación social de esta universidad. Ha sido galardonado y reconocido por su labor en la organización Buena Nota, que se dedica a apoyar, formar y capacitar a emprendedores sociales. Cuentan que tras una discusión sobre los problemas de Colombia concluyeron que les preocupaban dos cosas: los resultados de las pruebas Pisa y la falta de interés de la gente con el tema de la educación. “En las encuestas siempre se refleja que la educación está de tercera o cuarta en las preocupaciones de la gente. Entonces nos planteamos la idea de ser vigías de la educación”, recuerda Aristizábal.

De ese grupo de amigos surgió la idea de construir un texto con los mínimos para transformar la educación en Colombia. Esos cinco amigos se pusieron el reto de invitar a cinco más cada uno y hoy trabajamos con un grupo de cerca de 200 personas, que se dividen por áreas y que están en 17 departamentos y 8 países. “Cada uno tiene su coordinación para que el pacto sea pertinente en cada una de las regiones. Esto no es un pacto de bogotanos para Bogotá. Somos un grupo de jóvenes de cada región, queremos que este pacto refleje la diversidad del país. Queremos un pacto con negros, blancos, amarillos, gais, heterosexuales, de la UP, uribistas, antiuribistas y santistas a favor del proceso de paz y en contra”, expresa Rosa.

Empezaron a discutir sobre el problema de la educación, a trabajar en los estudios más importantes sobre el tema en México, Chile, Brasil, Israel o China. Los diez puntos se escribieron a 300 manos en un documento colgado en la red. Cada uno aportaba, discutía y borraba. “El pacto se hizo a punta de comentarios, de remiendos, de apuntes personales y de reflexiones colectivas”, puntualiza Laura.

Al final no dudan en reconocer que este Pacto por la Educación apenas empieza. Que los diez puntos planteados son los mínimos para iniciar una discusión que tiene que terminar en un Acuerdo Nacional por la Educación. Saben que el camino está por delante, que las diferencias son muchas entre los sectores interesados en la educación, pero apelan al sueño de que se dejen de lado las diferencias irreconciliables y se busquen los puntos de acuerdo. Quieren ver sentados al Fecode y al Ministerio de Educación. A Santos y a Uribe, y al mismo tiempo reconocen que la coyuntura electoral es sólo una excusa para que la clase política se comprometa con el pacto.

Y concluyen dejando ver su estrategia: “Esto tiene dos escenarios: uno, que es el académico, político, basado en discusiones técnicas y el análisis de incidencia política, y el otro es el de la movilización social. Nada logramos con movilizar sectores académicos, políticos y económicos si no tenemos un acuerdo firmado por la ciudadanía. El ideal de nosotros es que en unos años las encuestas digan que la principal preocupación no es la guerra ni el desempleo, sino la educación”, concluyen, no sin advertir que a los candidatos que firmaron el pacto para después romperlo le van a recordar sus promesas de campaña y les van a pasar la cuenta.

 

 

Candidatos firmantes


Alberto Gascón, Alejandro Gómez López, Alfredo Deluque, Alfredo Saade, Amparo Sánchez Londoño, Andrés Forero, Ángela Robledo, Angélica Lozano, Aníbal José Ariza Orozco, Ati Quigua, Camilo Alberto Encis, Carlos Ariel Jiménez, Carlos Fernando Galán, Carolina Villegas, Clara López Obregón, Clara Rojas, Claudia Dangond, Claudia López, Daniel Quintero, Daniel Raisbeck, David Valencia Campo, Diego Hernán David Ochoa, Edward David Rodríguez, Edward Ochoa, Elizabeth Castillo, Eloy Quintero Romero, Enrique Peñalosa, Evelio Daza, Félix José Valera, Freddy Padilla, Gustavo Samper, Hilda Gutiérrez, Horacio Serpa Uribe, Hugo Hernán González, Humberto Molina, Iván Duque, John A. López Benavides, John Karakatsianis, John Sudarsky, Camilo Romero, Aída Avella, Jorge Eliécer Tamayo, José Posada, José Mayorca, José Salazar, José Fuentes, José Name Cardozo, José Ríos Morales, Juan Carlos Lozada, Juan Reyes Kuri, Juan Hurtado, Juan Pablo Salazar, Juan Lozano, Katerine Oliveros, Marcela Posada Arbeláez, Marco Ardila, María Montoya, Maritza Martínez, Marta Lucía Ramírez, Miguel Puerto, Natalia Parra, Mauricio Lizcano, Paloma Valencia, Pedro Mejía, Pedro Vergara, Rodolfo Arango, Rodrigo Lara, Sergio Alfonso Londoño, Sonia Marina Moscote, Álvaro Uribe Vélez, Juan Manuel Santos y Óscar Iván Zuluaga.

 

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@AlfredoMolanoJi