Candidaturas a la Gobernación de Santander: no hay de dónde escoger

Cuestionamientos a los dos aspirantes a la gobernación: Richard A. Aguilar y Luis F. Cote.

El millón 481 mil santandereanos aptos para votar el próximo 30 de octubre están en una sinsalida: no tienen más opción que escoger gobernador entre dos opciones que no satisfacen a plenitud y sobre las cuales se posan enormes nubarrones. La carrera por su suceder al liberal Horacio Serpa Uribe la disputan el sucreño Richard Alfonso Aguilar Villa y el liberal Luis Fernando Cote Peña.

El primero se desempeñó hasta hace pocos meses como cónsul en Santiago de Chile y ante los líos de su padre, el coronel (r) Hugo Heliodoro Aguilar Naranjo, fue el escogido para levantar las banderas del exgobernador, quien fue destituido e inhabilitado por 20 años por la Procuraduría en la investigación por presuntos nexos con paramilitares y desde julio pasado está recluido en la cárcel de La Picota.

Aguilar Villa es un abogado de 30 años. Dice que a pesar de haber nacido en Tolú, se siente un santandereano de pura cepa. Como su hermano Nerthink Mauricio es senador y no renunció a su curul, no le quedó más alternativa que devolverse a Colombia y a nombre del movimiento ‘Santander en serio’ recoger en tiempo récord las más de 80 mil firmas con las que inscribió su candidatura.

Su nombre es respaldado por el Partido de Integración Nacional (PIN) —antiguo Convergencia Ciudadana— y por sectores del conservatismo que han desobedecido la orden de apoyar al aspirante liberal. Además, cuenta con el apoyo del expresidente Álvaro Uribe, con quien compartió tarima hace una semana en un club de Bucaramanga.

Sus conmilitones afirman que esperan que haga una administración similar a la de su papá, a quien le atribuyen obras como el Parque Nacional del Chicamocha (Panachi), los ‘mercaditos’ y lo que alcanzó a pavimentar en el Plan 2.500; pero sus contradictores sostienen que el que en realidad está detrás de su campaña es el propio Aguilar Naranjo.

Incluso el periódico conservador El Frente enfiló sus baterías en un editorial titulado “Solidaridad desde La Picota”, en el que sostiene: “Lo curioso de esta coyuntura política es que el coronel Aguilar encontró a varios de sus exparlamentarios amigos privados de la libertad y organizó un comité de trabajo político, que encabezado por el exsenador (conservador) Alirio Villamizar Afanador (procesado por la yidispolítica) y por el exsenador (Convergencia Ciudadana) Luis Alberto Gil Castillo (procesado por parapolítica), ambos en situación sub júdice, vienen adelantando desde el interior de la cárcel una campaña atípica para convocar a sus amigos a favor de la candidatura del joven Richard Aguilar. Desde los teléfonos públicos, que los hay en las cárceles, se mueven centenares de llamadas diarias a los candidatos a los concejos municipales y hasta se pactan algunos recursos para el transporte de los electores”.

Afirmaciones a las que Aguilar Villa ha responde que son calumnias y que el exparlamentario Rafael Serrano Prada, autor de las críticas, es irresponsable y que está al servicio del candidato liberal.

Por su parte, Luis Fernando Cote Peña fue secretario de la administración de Serpa Uribe. Pretende capitalizar los logros de su jefe, a quien varias veces le han reconocido sus méritos en gestión, transparencia y educación, pero al que también le achacan el pésimo estado de las carreteras y el aislamiento de la región.

Este abogado de 48 años se desempeñó como alcalde de su natal Bucaramanga y se ‘quemó’ en su anhelo por llegar al Senado. Cuenta con el respaldo de Cambio Radical, el Partido Verde y un sector del conservatismo, así como de una serie de ‘caciques’ liberales como Fredy Anaya, Mauricio Mejía Abello, Miguel Jesús Arenas Prada, e incluso la destituida exsecretaria de Planeación de Bucaramanga, Paola Carvajal Pineda, entre otros. Asimismo, es cuestionado por el reciente episodio de una camioneta al servicio de su campaña que fue retenida por tener una orden de extinción de dominio.

Este es el escenario en que se dirimirá el pulso entre un Aguilar Villa criticado por inexperto y un Cote Peña visto como un personaje que cree sabérselas todas. También será el duelo entre los pupilos de dos enconados rivales: el exgobernador Aguilar Naranjo y el saliente Serpa Uribe.