La cárcel de Villahermosa está que se cae

El personero de Cali, Héctor Montoya Cano, planteó la necesidad de construir un nuevo penal, que podría ser en un lote que queda atrás en las instalaciones de la Tercera Brigada.

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El personero de Cali, Héctor Montoya Cano, advirtió que ante el evidente deterioro progresivo de la cárcel de Villahermosa de la capital vallecaucana, se hace urgente la necesidad de construir un nuevo penal en la ciudad. De hecho, en una reunión el pasado lunes 1ro de agosto con el director general del INPEC, Oswaldo Bernal Sánchez, expuso los peligros que tiene hoy la infraestructura física del centro penitenciario,  que amenazan con el colapso de la edificación en cualquier momento.

“La población carcelaria está recluida en un edificio totalmente obsoleto que ya no cumple con las más mínimas condiciones de infraestructura y salubridad. Se encontraron columnas y vigas con presencia de acero oxidado, tuberías sanitarias obsoletas con presencia de humedad, cableado eléctrico defectuoso expuesto a la manipulación de  los internos, conexiones irregulares y las fachadas externas prácticamente desmoronadas”, manifestó Montoya Cano.

Asimismo, dijo el personero, los muros de mampostería están al descubierto, situación que ha facilitado su desgaste y el ingreso de humedad; también los elementos de concreto han perdido su consistencia y no es extraño encontrar aguas servidas corriendo sobre los muros.

En un informe de marzo de 2013, la Personería de Cali había denunciado las “pésimas condiciones de infraestructura” de la cárcel de Villahermosa, en una visita que contó con la participación de un experto en arquitectura y en la que se encontraron serias deficiencias estructurales en el establecimiento, que fue construido en su gran mayoría en 1958 y al cual se le adicionó una edificación de cuatro niveles en 1995.

En ese entonces se evidenciaron síntomas de afectación en los componentes estructurales de la edificación, situación que al día de hoy no ha cambiado y que al contrario empeora con el pasar del tiempo. “A simple vista se pueden apreciar zonas donde el acero de refuerzo se encuentra expuesto tanto en losas de entrepiso como en columnas y vigas, e incluso con presencia de óxido, presentando síntomas de debilitamiento en sus componentes estructurales”, agregó Montoya Cano.

Por otra parte, indicó, el sistema eléctrico también es un factor altamente riesgoso, pues el nivel de calidad de las conexiones en las que se encontró múltiple cableado expuesto, ofrece todas las condiciones para que una manipulación peligrosa origine un corto circuito y la consecuente conflagración de la edificación. Adicional a ello, el estado de los tableros de control y las conexiones eléctricas artesanales realizadas por los internos podrían generar una sobrecarga, sin desestimar tampoco un accidente por electrocución, pues existen conexiones eléctricas en áreas con presencia de humedad.

Todo esto, sumado a las condiciones sísmicas de Cali, que está ubicada en el Cinturón de Fuego del Pacífico,  donde existen altas probabilidades de temblores y terremotos,  hace que la situación de la cárcel de Villahermosa sea muy preocupante. “La depreciación y el deterioro progresivo de los materiales es una realidad,  sumado al hecho de que a la cárcel de Villahermosa por consecuencia del hacinamiento, se le aumentó la carga viva tres veces más. Actualmente alberga 6.484 internos, entre sindicados y condenados”, explicó el funcionario.

Ante tal panorama, Montoya Cano afirmó que “un posible reforzamiento estructural resultaría inviable”, ya que requeriría el desalojo de la edificación, eventualidad que resultaría imposible ante la realidad de la ciudad, que carece de otro centro de reclusión penal. Pero aun así, aunque existiera dicha posibilidad, resultaría antieconómico invertir en una edificación que posee graves daños estructurales.

“Hacer inversiones en este sitio resultaría sumamente complejo, pues los simples estudios de consultoría, de por sí, son altamente costosos,  por tanto resultaría más económico construir otro penal. Cali necesita una cárcel nueva, Villahermosa ya cumplió su vida útil, se requiere urgente la construcción de un nuevo centro penitenciario en un espacio de la ciudad que podría ser el lote que queda atrás en las instalaciones de la tercera brigada”, concluyó el personero.

En ese sentido, dicha idea se someterá a consideración de los ministerios de Justicia y del Interior, con el propósito de definir cuál será el futuro de la obsoleta infraestructura, es decir, si será sujeta a modernización estructural y ampliación, con las implicaciones que ello conlleva,  o por el contrario se construirá otro moderno centro penitenciario.