La carta de Santos por la inclusión

El presidente Juan Manuel Santos decidió que será una mujer quien reemplace a Villegas en la mesa de negociación.

El presidente Juan Manuel Santos, junto a Nigeria Rentería, durante su posesión en junio como alta consejera para la Equidad de la Mujer.

A un día de que se cumpla un año de los diálogos de paz entre el Gobierno y las Farc en La Habana se conoció que el nuevo ciclo de conversaciones, que estaba programado para empezar hoy, será aplazado al menos una semana mientras las partes preparan mejor el tercer punto de la agenda: solución al problema de las drogas ilícitas. Eso indicaría que los delegados de paz de la guerrilla y el Estado no se sentarán a negociar los puntos que hacen falta de un eventual acuerdo antes de que el presidente Juan Manuel Santos le cuente al país si aspira o no a un segundo mandato, cuyo plazo vencerá el próximo lunes 25 de noviembre.

Por lo pronto, el anuncio que hizo Santos el fin de semana, en el sentido de que una mujer será el reemplazo en la mesa de Luis Carlos Villegas, designado embajador en Washington, le da un aire al proceso, duramente criticado en las últimas semanas por cuenta de un supuesto plan de la columna Teófilo Forero de las Farc para matar al expresidente Álvaro Uribe. Además, la noticia les hizo justicia a las peticiones que organizaciones nacionales e internacionales le han hecho en diversos escenarios al Gobierno para que las mujeres estén representadas como plenipotenciarias en los diálogos.

Hace menos de un mes, en la Cumbre Nacional de Mujeres y Paz en Bogotá, que organizó Naciones Unidas y tuvo presencia de la mayoría de organizaciones de mujeres de todo el país, uno de los principales clamores fue el de tener voz y participación activa de las mujeres en esta mesa de negociación, sobre todo teniendo en cuenta que un balance de la guerra demuestra que las principales víctimas de este conflicto armado, que ya cumple 50 años, son las mujeres.

Una deuda que desde septiembre de 2012 tenía el Gobierno. Entonces, durante el lanzamiento de la política de equidad de género para las mujeres, el presidente Santos dijo que el proceso de paz contaría con la participación activa de las mujeres en la mesa de negociación con las Farc. “Ellas deben ser protagonistas y quiero darles hoy la seguridad de que tendrán un lugar muy destacado en la mesa de negociación”, aseguró el presidente Juan Manuel Santos. Hasta el momento, las únicas mujeres que forman parte de la delegación de paz del Gobierno son Lucía Jaramillo y Elena Ambrosi, pero no son plenipotenciarias, es decir, no toman las decisiones trascendentales.

El Espectador conoció que la carta que quiere jugarse Santos para este cargo es Nigeria Rentería, la alta consejera para la Equidad de la Mujer, quien representa una voz interesante para este escenario: mujer, abogada, afrodescendiente y con profundas raíces chocoanas, un departamento que como pocos ha sido golpeado por la violencia, como apuntó Santos, el sábado, en Alejandría, Antioquia, cuando dio la noticia de que sería una mujer de una zona como esta la que reemplazaría a Villegas.

¿Pero quién es esa mujer desconocida hasta hace cinco meses, cuando fue nombrada como alta consejera para la Equidad de la Mujer y hoy es la más sonada candidata del presidente para ser plenipotenciaria en la mesa de La Habana? Tiene 41 años, nació en Codazzi (Cesar), aunque se siente chocoana, porque su familia es de allí y tiene gran afecto por ese departamento. Es abogada de la Universidad La Gran Colombia, especializada en derecho administrativo; fue secretaria general de la Alcaldía de Quibdó entre 1999 y 2000; durante varios años trabajó como abogada independiente, hasta que regresó al sector público entre 2006 y 2008, como juez administrativa de Quibdó. En 2008 asumió el cargo de secretaria general de la Alcaldía de Cali; en 2011 asumió la dirección regional del ICBF en el Chocó y en 2012 fue también la subdirectora técnica para la atención a la familia y las comunidades de esa misma entidad.

Como estrategia para ambientar el proceso de paz que de acuerdo con las encuestas de opinión no cuenta con un respaldo mayoritario de la población, el Gobierno quiere dar mensajes de inclusión, tanto a las víctimas como a quienes han estado marginados de ese proceso. “Cualquier solución en materia jurídica tiene que ser construida con las víctimas”, dijo el sábado el alto comisionado de Paz, Sergio Jaramillo, y agregó: “El Gobierno considera que sería muy conveniente que incluso antes de abrir ese punto (el de víctimas) en La Habana, comencemos a recibir a las víctimas, a oírlas, de manera que en la mesa, conjuntamente con las Farc, se vaya contemplando diferentes tipos de acciones para responderles a las víctimas y defender sus derechos”.

En ese sentido, no es fortuito que en ese ambiente de inclusión que quiere construir el Gobierno se escoja a una mujer como reemplazo de Villegas, a cuatro días de la Marcha por la Paz y la Democracia, que convocaron para el 22 de noviembre diversas organizaciones de mujeres del país, a propósito del Día Internacional de la No Violencia contra la Mujer, consagrado por la ONU, que se conmemora ese día.