César Gaviria le ganó la 'partida' a Álvaro Uribe

Los dos expresidentes hicieron política, jugaron duro, apostaron y ganó la “jugada maestra” del expresidente liberal a favor de Santos.

El domingo 25 de mayo, una vez terminó la primera vuelta, las caras desencajadas se tomaron los pasillos del Claustro de la 72 donde funcionó la sede de campaña del presidente candidato. Allí se escucharon los resultados en los que Oscar Iván Zuluaga le sacaba 500 mil votos a Santos, resultado que pese a la desorganización de la campaña nadie esperaba.

Por entre la multitud de asesores emergió la figura del expresidente César Gaviria Trujillo quien estaba siendo esperado por Juan Manuel Santos para analizar los resultados y tomar medidas.

El expresidente entró a la oficina y allí Santos exigió a "todo el mundo salir y dije todo el mundo". Comenzó entonces una reunión de las dos cabezas de la reelección que duró hora y media y se trasladó a la sede privada de la 69 con octava, no sin antes tomar la primer decisión sobre qué decir en la tarima de eventos a donde cientos esperaban respuestas y el camino a seguir.

Las palabras de Santos aún buscaban su propio significado, tras invitar a los demás candidatos a unírsele. Junto a Gaviria se reunieron de nuevo por espacio de cuatro horas esta vez con al menos 20 asesores y consultores.

Allí, el presidente Santos le pidió al expresidente Gaviria "asuma usted la gerencia de esta campaña, haremos lo que usted nos indique no sin antes agradecerle que me acepte este reto ganar en segunda vuelta".

Gaviria asumió la jefatura de la campaña y lo primero que hizo fue aplicarle un fuerte llamado de atención a todos los estamentos de la campaña y los invitó a reflexionar sobre los errores cometidos que pasaban según sus propias palabras desde la responsabilidad política y la gerencia financiera.

El expresidente empezó a mandar y lo primero que impuso fue unificar conceptos alrededor de La Paz. De aquí en adelante el candidato presidente y toda la campaña -incluida la publicidad y la propaganda- hablara de paz, respirara paz, soñara paz, construiremos paz, a los de Uribe les dejamos la guerra que tanto anhelan, les comentó el expresidente Gaviria.

Pese a algunas voces discordantes, el expresidente recibió el aval de cada una de las escenas políticas propuestas y así fue como salieron de la agencia de publicidad que hasta entonces sostenía "hemos hecho mucho falta mucho por hacer".

Con nuevo eslogan, nueva publicidad, nuevos bríos, Santos y Gaviria se fueron para Valledupar y allí, ante 20 mil personas, estrenaron el estribillo "Uribe Mentiroso" que tanto le dolió al expresidente pero que jamás se atrevió a contestar.

Se escaló el tono del discurso y Gaviria gritó del “matute de Uribe con el Procurador”. Lo retó al expresidente en cuanta plaza encontró y en un micrófono le terminó de cobrar que el exmandatario no tenía pruebas del ingreso de platas mal habidas a la campaña Santos.

Pero no faltaron los problemas de esta dupla Santos- Gaviria para derrotar a Zuluaga-Uribe. La publicidad no aparecía y el eslogan "con Paz Haremos Más" requerido por ambos no veía la luz, problemas que ayudaría a resolver Martín Santos que se convirtió en el gran gestor para que todo saliera en la campaña.

Y también vale la pena reseñar que Gaviria fue quien también pidió la presencia de Simón Gaviria Muñoz, Rafael Pardo Rueda, Gina Parody y David Luna Sánchez para fortalecer la campaña en Bogotá principalmente.

Con el paso de los escasos 15 días entre las dos elecciones, la dupla Santos-Gaviria, incluido Simón Gaviria Muñoz, se consolidó y se llegaron a poner de acuerdo hasta en la ropa a usar. "Queríamos acercarlos a la gente, queríamos un mensaje de tranquilidad para que la gente nos acompañará y logramos una sinergia que sin duda se resolvió tan pronto ciertas cosas salieron abantes con la nueva jefatura de la campaña", aseveró otra fuente consultada.

Uno de los momentos clave fue la elaboración del comercial de los soldados y la guerra. Allí el criterio de Santos y Gaviria se impuso a los asesores y consultores y el comercial no sólo se hizo sino que se aumentó su cantidad de emisiones hasta que logró su cometido y fue retirado.

Así las cosas entre llamadas, encuentros furtivos, chats, comunicados, viajes y agenda totalmente acordada, la dupla Santos-Gaviria logró desmantelar al uribismo de posibles adhesiones y a pesar de que se puso en juego la cohesión de las Fuerzas Armadas, lograron demeritar un encuentro del Centro Democrático con militares de la reserva, lo que habría generado un cisma a escasas 48 horas de las elecciones.