'Que cese la horrible noche de la guerra'

Las víctimas del conflicto armado —para las Naciones Unidas, los únicos “héroes y heroínas” de una contienda con atrocidades de todos los bandos— terminaron de entregar sus testimonios y de expresar sus inquietudes ante los negociadores de paz del Gobierno y las Farc en La Habana (Cuba).

El último grupo de 12 víctimas —de un total de 60 que tuvieron la oportunidad de ir a la isla— se sentó ayer en la mesa de paz y durante más de cinco horas, a puerta cerrada, entregó sus testimonios de vida, sufrimiento y esperanza, convencidos de que el diálogo es “la única salida a la guerra”, como expresaron al final del encuentro.

“Pensamos que el proceso de paz es realmente valioso, que es la única salida que tenemos a la guerra que hemos vivido por más de 60 años”, aseguró Camilo Villa, hijo del abogado Ricardo Villa Salcedo, asesinado en 1992 por paramilitares. “Es deseable que exista un desescalamiento del conflicto, que se acuerden actos humanitarios. Nosotros estamos de acuerdo con que la guerra debe acabar lo más pronto posible”, agregó Villa en una rueda de prensa junto con las otras víctimas de la delegación.

Magda Correa de Andreis, hermana del sociólogo barranquillero Alfredo Correa de Andreis, asesinado por paramilitares y miembros del DAS en 2004, manifestó, por su parte, que cuando llegó a La Habana “venía bastante escéptica, pero ahora tengo grandes esperanzas, tengo la convicción de que las partes están totalmente decididas a sacar adelante este proceso”. Y la exsenadora Piedad Córdoba, integrante también del grupo, se limitó a expresar que la paz “ahora está más cerca que nunca”.

Sólo cuatro de los miembros del grupo fueron seleccionados por sus compañeros para hablar ante los medios: además de Villa y Correa, el sindicalista Domingo Tovar, quien ha sufrido múltiples amenazas, y la religiosa Gloria Londoño, cuya hermana Yolanda, directora de la Pastoral Social en Tumaco, fue asesinada por paramilitares en 2001. Al final, en un comunicado conjunto leído por Londoño, dijeron que “debe cesar la horrible noche de la guerra” y se comprometieron a “apoyar la refrendación de los acuerdos entre las partes”, cualquiera sea el mecanismo que escojan.

Previamente, en un homenaje a las víctimas del conflicto, los jefes negociadores del Gobierno y de las Farc, y este último grupo de afectados por el conflicto, sembraron un árbol de pino “como una señal de esperanza y vida”, según expresaron. El homenaje, que contó con la participación de los delegados de los países garantes del proceso —Cuba y Noruega— tuvo lugar en el sector de El Laguito, conjunto de residencias de protocolo cubano donde se hospedan las delegaciones de paz en La Habana.

También ante el encuentro con las 12 víctimas, las Farc, en un comunicado leído por Iván Márquez, plantearon la creación de una comisión para la erradicación del fenómeno paramilitar “que inicie sus trabajos de forma simultánea a la adopción de medidas de desescalamiento del conflicto que ambas partes venimos trabajando”, e insistieron en la necesidad de declarar un cese bilateral al fuego, lo que consideran es la medida “más eficaz para acabar con la generación de nuevas víctimas”.

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2014-12-16T22:21:54-05:00

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Redacción Política

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