Ciclo de paz, entre tensiones y respaldos

Las delegaciones de Farc y Gobierno llegan con nuevos apoyos internacionales y la idea de avanzar en el acuerdo de víctimas.

Óscar Arias ayer en el foro de la Universidad del Rosario. /Prensa U. Rosario

Dos son las situaciones que hacen particular el ciclo 33 de diálogos entre el Gobierno y las Farc. La primera: las nuevas voces de respaldo al proceso de paz, que incluyen la del exsecretario de la ONU Kofi Annan, la del expresidente costarricense —y nobel de Paz— Óscar Arias y, tal vez la más importante, la llegada del observador norteamericano Bernard Aronson a La Habana (Cuba). La segunda tiene que ver con un cruce de mensajes públicos entre los jefes negociadores de las partes, que le han subido la temperatura a la nueva ronda de conversaciones que empieza hoy.

La nueva oleada de respaldo internacionales empezó con la designación, por parte del Gobierno de Estados Unidos, de Bernard Aronson como enviado especial al proceso de paz. Y le siguieron la llegada a Colombia del exsecretario general de Naciones Unidas Kofi Annan, quien manifestó su respaldo a los diálogos y anunció para los próximos días su vista a la mesa de La Habana.

Y concluyó esta andanada de apoyos el expresidente de Costa Rica Óscar Arias, quien afirmó: “Ha llegado la hora de la paz en Colombia. Ha llegado el fin del diluvio. Aunque un océano interminable se extienda hasta el final del horizonte, aunque los nubarrones oculten los vestigios del arcoíris, un olivo crece más allá, en una isla del Caribe”. Además, el exmandatario pidió por el cese bilateral del fuego.

Las palabras del expresidente costarricense, quien participó del proceso de paz de Centro América en calidad de mandatario, fueron pronunciadas en el foro de la Universidad del Rosario y el diario El Tiempo en el Club El Nogal de Bogotá. Un evento al que también asistió el jefe negociador del Gobierno, Humberto de la Calle Lombana, quien defendió el proceso de paz, señaló sus principales retos y le envió un duro mensaje a su contraparte en Cuba.

“Tengo un reproche vehemente para las Farc. Me parece que sus intervenciones han estado llenas de esguinces, de excusas, y lo que los colombianos queremos es un reconocimiento categórico a sus víctimas, a los hechos que han cometido”, expresó el exministro, quien además calificó las continuas declaraciones de los comandantes de esa guerrilla como “desafiantes”.

Eso sí, De la Calle reconoció que las Farc han cumplido el cese del fuego declarado desde diciembre y explicó que existen muchas dificultades para decretar un cese bilateral, “pues en Colombia la violencia es multiforme”, según explicó. “Han cumplido con el cese del fuego y lo que se relaciona con los combates militares y al cuidado de la infraestructura. Sin embargo, siguen otras hostilidades que afectan a la población. Hay extorsión, hay combinación con elementos cercanos con el narcotráfico, eso no ha terminado”.

Casi de inmediato, el jefe negociador de las Farc en La Habana, alias Iván Márquez, le contestó vía Twitter, señalando que “mira la realidad del conflicto con ojos de juez y parte”, y que “los esguinces y excusas no ayudan al avance del proceso. Lo que lo entrampa es la enredadera jurídica tendida en el campo de la paz”.

En otro trino, el comandante insurgente reiteró que “el proceso de La Habana no es un proceso jurídico. Los colombianos tenemos que generar un nuevo derecho para la paz”. Frente a los cuestionamientos respecto a su responsabilidad con las víctimas, Márquez sostuvo que será la verdad la que guíe el proceso. “Todavía tenemos que desentrañar el real significado de las palabras verdad, justicia, reparación y no repetición”, contestó.

Con este cruce de argumentos, los jefes de las delegaciones de paz del Gobierno y las Farc dejaron en claro que el ciclo 33 de diálogos enfrentará un clima de altas tensiones y que además persistirán en la búsqueda de dos acuerdos fundamentales: la redacción del acuerdo en el punto de víctimas y el avance de consensos entre los militares activos y jefes guerrilleros que integran la subcomisión técnica para el fin del conflicto, quienes pretenden dar pasos hacia el desescalamiento de la guerra.

Una nueva ronda que tendrá el aporte y la mirada del exsecretario de la ONU Kofi Annan, quien viajará a Cuba en los próximos días, y de ‘Bernie’ Aronson, el delegado del Departamento de Estado norteamericano, quien empezará a cumplir sus funciones de acompañamiento al proceso de paz colombiano.