Clara y Robledo, en polos opuestos

Las diferencias entre dos de las figuras más fuertes del Polo Democrático han desatado una fuerte polarización al interior de la colectividad.

Aunque muchos piensan que las consultas internas de los partidos no son importantes, para el Polo Democrático el resultado de las votaciones de hoy es definitivo. Más cuando lo que ocurre en su intimidad es una confrontación sin tregua entre los dos sectores mayoritarios: el de su presidenta Clara López Obregón —hoy aspirante a la Alcaldía de Bogotá— y el del senador Jorge Enrique Robledo —el parlamentario más votado en las pasadas elecciones al Congreso—. La pelea entre estos probados electores de la izquierda ha fisurado como nunca a la colectividad y en los comicios de hoy se definirá cuál de los dos se quedará con la mayoría de los delegados que irán al congreso del partido, espacio en el que se definirán los cargos directivos y las candidaturas de cara al futuro.

El sistema de elección del Polo es complejo. Son dos tarjetones los que tendrán en sus manos los electores. En el primero, que es de carácter nacional, se elige entre las 16 listas nacionales que representan las principales tendencias que forman parte del partido. Estas son lideradas por las principales figuras, entre ellas los senadores Alexánder López, Alberto Castilla y Jorge Robledo, pero también está el concejal Venus Albeiro Silva o la misma presidenta de la colectividad Clara López, y una serie de sectores representados por líderes sociales, gremiales y regionales. Y aunque todas estas tendencias buscan un lugar en el congreso nacional de Polo, también se han visto involucrados en la pelea entre Robledo y López. Algunos de manera directa y otros en términos de alianzas y empatías. De este grupo deben resultar electos 200 delegados.

Además de las listas nacionales, en el primer tarjetón se encuentran los grupos poblacionales, que eligen 75 representantes entre las nueves listas de LGBTI, las seis de indígenas, 13 de afrodescendientes, una de población rom o gitana y dos raizales. Luego los electores podrán votar por las listas y los candidatos regionales. En éstas hay inscritas 242 listas, incluyendo diez internacionales. Se trata al fin de 5.542 candidatos que se disputan 766 credenciales para participar en el máximo órgano del partido. Pero a pesar de la gran variedad de tendencias que forman parte del Polo, el ambiente está polarizado por la contienda Robledo-López, y en parte esto puso a girar en torno de ellos este ejercicio democrático.

Y es que las diferencias entre ellos no son pequeñas. El Espectador conoció los detalles de este enfrentamiento, que empezó en los primeros días de la campaña de Clara López a la Presidencia. Cuentan que por esos tiempos se discutía, en el interior del partido, quién sería la fórmula vicepresidencial de Clara. Ella le apostaba a sellar una alianza con la Unión Patriótica. Por su parte, el sector que lidera Jorge Robledo, que se ha caracterizado como perteneciente al Moir, quería que el empresario conservador Emilio Sardi fuera la fórmula vicepresidencial. La disputa quedó en suspenso porque Sardi descartó de plano la oferta.

Pero la pelea no quedó allí. Y el motivo de la siguiente diferencia fue la postulación de Rodolfo Arango como fórmula vicepresidencial. El exmagistrado y fundador del Polo, Carlos Gaviria —que murió hace unas semanas—, fue quien lo postuló y recibió el apoyo de Robledo. En este contexto, Arango manifestó que estaba dispuesto a ser fórmula vicepresidencial, pero no a renunciar en una eventual segunda vuelta para darle paso a una alianza. “Esto desató un enfrentamiento entre Clara y Gaviria, y puso a Carlos del lado de Jorge. Dicen que en la reunión en que se discutió el tema, Clara fue contundente en su respuesta: ‘Si me tengo que inscribir con la señora del servicio lo hago, pero no me van a imponer a nadie’”, detalló una fuente.

Finalmente, la candidata de la Unión Patriótica, Aída Avella, fue la elegida como fórmula vicepresidencial de la campaña. “La alianza con Aída molestó mucho a Robledo, quien se ha opuesto desde siempre a una alianza con el sector afín al Partido Comunista. Valga decir que fue él el principal impulsor de que sacaran a los parlamentarios que estaban trabajando con la Marcha Patriótica. Entonces, cuando Clara decidió que Aída iba a ser su fórmula, Robledo le dijo que ellos (el sector que representa) acompañarían la campaña, pero no compartiría tarima con la UP. Y así fue. Sólo estuvieron juntos en el cierre de campaña. También cuentan que ese día Clara se acercó a Robledo para decirle que si daban por finalizada la disputa, y el senador le dijo que de ninguna manera”, refiere un testigo de la pelea.

Después vino la disputa por la posición de Clara de apoyar la campaña de reelección del presidente Juan Manuel Santos. “Para algunos fue inconcebible que Clara hiciera campaña por la reelección de Santos, sobre todo porque no lo hizo a título personal sino como presidenta del Polo Democrático. Hubo miembros que lo apoyaron con el voto, pero no le hicieron campaña. El problema es que Clara nos quiere volver santistas, violando los estatutos”, refirió otro militante de la colectividad. Este episodio de la segunda vuelta presidencial produjo una distancia profunda entre los dos dirigentes, que incluso trascendió a la opinión pública, por declaraciones de ambos.

A partir de ese momento la pelea adquirió nuevas dimensiones. Hasta el punto en que hoy Clara López y Jorge Robledo no se saludan y sus campañas han incluido dardos contra su adversario. En ese ambiente, los principales líderes del partido se han agrupado en torno a Clara o a Robledo. A la primera la acompañan los senadores Iván Cepeda y Senén Niño, los representantes Alirio Uribe y Víctor Correa Vélez, así como los concejales Celio Nieves y Álvaro Argote, por mencionar algunos. Del lado de Robledo están el senador Alexánder López, el profesor Rodolfo Arango, el representante Germán Navas y los excongresistas Wilson Arias, Alba luz Pinilla, Mauricio Ospina, entre otros.

“Las tensiones en el interior de los partidos se exacerban en días electorales”, explicó una fuente. “Hay momentos para buscar acuerdos y otros para pujar. Ese es este momento”, refirió otra. “La pelea está a muerte”, complementan. Así, el Polo Democrático llega polarizado a la consulta interna. Una votación que determinará quién ganó entre Robledo y Clara, dos de sus figuras más prominentes. Y aunque en ambos sectores tienen claro que este es el momento del pulso, y el enfrentamiento se ha dado, también tienen claro que gane el que gane a partir de mañana tendrán que empezar a buscar puntos de encuentro para tejer consensos y rescatar al Polo de las históricas peleas de la izquierda colombiana.

La lista Santiesteban, la última pelea
 
Hace 15 días se dio la última pelea entre el senador Jorge Robledo y Clara López. El motivo fue la inclusión de la lista que encabeza Diana Marcela Rendón, esposa del concejal Orlando Santiesteban. La diferencia se expresó por medio de dos misivas. La primera, firmada por Robledo y una veintena de dirigentes del Polo, asegura que el grupo de Clara López incumplió las normas estatutarias de la colectividad y la ley de funcionamiento de los partidos al no excluir la lista de Rendón, como lo había decidido la Comisión Nacional Electora. Argumenta que Santiesteban “se pasó al uribismo” y califica “el proceder” de Clara como grave y contrario a la unidad del partido.
La respuesta llegó al otro día. En ella López afirma que sus contradictores acuden a “viejas prácticas de propaganda sectaria”, sostiene que las diferencias tienen que ver con el apoyo del Polo al proceso de paz y detalla que le pidieron a Carlos Gaviria interceder para suscribir un pacto de no agresión, pero que se negaron. “Lo que hemos vivido desde entonces es una campaña de difamación sectaria”. Al final desmiente las acusaciones sobre Santiesteban y advierte que existe un debido proceso, e invita a que una vez terminadas las elecciones se haga una reunión para dialogar con espíritu unitario.

@AlfredoMolanoJi

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