CNE define candidato conservador

Las diferencias entre la Dirección Regional y la Dirección Nacional de la colectividad, por el aval al aspirante de esa colectividad, serán resueltas por el Consejo Nacional Electoral.

En la Sala Plena del CNE se definirá si es Esperanza Andrade o Carlos Ramiro Chavarro el candidato del Partido Conservador a la Gobernación del Huila. / Archivo

La decisión de entregar el aval para el candidato a la Gobernación del Partido Conservador en el departamento de Huila ha generado un fuego cruzado entre la Dirección Regional y la Dirección Nacional de la colectividad, donde cada una quiere imponer a su aspirante.

Desde el Huila, los dirigentes conservadores le entregaron el aval a Esperanza Andrade, hermana del senador Hernán Andrade. En Bogotá, de un plumazo, anularon esta decisión y le dieron el respaldo al exsenador Carlos Ramiro Chavarro. Los jefes regionales no aceptaron la determinación y la impugnaron ante el Consejo Nacional Electoral (CNE), que será el que dicte la última palabra. Todo indica que la balanza se inclinará a favor de Andrade.

Con estas posiciones encontradas, el CNE tiene que definir si el partido tiene la facultad de dictar la última palabra imponiéndose por encima de las realidades regionales. Los mismos estatutos del Partido Conservador plantean “autonomía responsable” para las organizaciones territoriales y el artículo 76 de los mismos estatutos consagra la “unidad política con autonomía regional”. No obstante, el partido también faculta a la Dirección Nacional a negar los avales bajo el principio de “verdad sabida y buena fe guardada” y también puede hacerlo si en última instancia los candidatos están incursos en inhabilidades o cuestionamientos éticos y morales.

Ante estas posiciones encontradas, en el CNE ha tomado fuerza el planteamiento de que la Dirección Nacional no buscó ningún tipo de consenso y solo argumentó que la decisión se tomó en el escritorio esgrimiendo que Esperanza Andrade no sugirió ninguna firma encuestadora para que la decisión se tomara por este mecanismo.

La ponencia, que fue presentada en la Sala Plena —a la que tuvo acceso El Espectador—, señala que “queda en evidencia que el órgano central del partido incumplió su propio reglamento, porque el otorgamiento del aval no fue resultado de ningún mecanismo democrático previsto en los estatutos”, y agrega que se dejarán sin efecto las decisiones de la colectividad azul, por lo que la resolución del 1° de julio, en la que se le da el aval a Carlos Ramiro Chavarro, pierde vigencia.

Más allá del fallo que tome el CNE, según expresaron algunas fuentes a este diario, es claro que la decisión de retirarle el aval a Esperanza Andrade tiene un claro trasfondo político. ¿La razón? El apoyo que le dio su hermano al presidente Juan Manuel Santos en la campaña reeleccionista de 2014, apartándose de la aspiración oficial del partido, en cabeza de Marta Lucía Ramírez.

En la Sala Plena del CNE las mayorías se inclinan por mantener la candidatura de Esperanza Andrade. De hecho, Carlos Ramiro Chavarro perdió un importante voto, el del magistrado Carlos Camargo, de extracción conservadora, quien fue recusado y tuvo que declararse impedido para participar en la discusión. No obstante, cabe aclarar que la decisión definitiva aún no está tomada.