Coaliciones en 2018, la salvación de las minorías

En cada proceso electoral que se presenta en el país, son varias las lecciones que quedan para tomar los correctivos de lo que pueda venir en los siguientes comicios.

Los partidos pequeños se presentarían conjuntamente en una sola lista. /Archivo El Espectador

Y uno de esos pendientes que quedó en evidencia en las elecciones de 2014 para Congreso hace referencia a los partidos minoritarios y las garantías de su permanencia a futuro.

Precisamente, en la reforma de equilibrio de poderes fue incluida sigilosamente una solución a esta problemática, al establecer que los partidos con menos del 15 % de la representación en cada corporación puedan presentar listas en coalición para el Congreso, asambleas, concejos y juntas administradoras locales. La intención es que esta posibilidad, que sólo está al alcance en las elecciones a presidente, alcalde y gobernador —cargos de elección uninominal—, pueda ser tenida en cuenta para las votaciones de cuerpos colegiados.

Pero para dar total alcance a ese propósito de la reforma es necesario contar con una ley que reglamente su operación. Al respecto, la senadora Claudia López radicó un proyecto que establece los parámetros de las coaliciones políticas para revestir de garantías las elecciones para los partidos pequeños. Según ella, con esta iniciativa se combatirán fenómenos electorales como la “ñoñomanía”, porque, por ejemplo, en 2018 se permitiría la unión de la Alianza Verde y Compromiso Ciudadano de Sergio Fajardo, de modo que cada movimiento político presenta sus candidatos y los inscribe en conjunto en una única lista, para competir con los políticos que emplean ríos de dinero en los comicios.

Desde el MIRA, el representante Carlos Guevara dijo que, aunque esta es una alternativa, deben incluirse en el proyecto las reglas frente a una total coherencia programática y la estructura de financiación de las campañas. Sin embargo, recalcó que su movimiento insistirá en la creación de una circunscripción especial de minorías como primera medida de garantía política.

Aunque hay quienes no ven en el horizonte la posibilidad de que algún partido pequeño esté en riesgo de desaparecer, consideran que esta ley es la tabla de salvación para que las minorías compitan eficazmente.