Código de Infancia todavía está en pañales

Más de diez años después de haberse firmado, un análisis de la Universidad Nacional concluye que, aunque ha habido avances, las personas responsables de implementar sus normas y hacer que se cumplan mantienen poco interés en ello.

El Código de la Infancia y Adolescencia hace referencia a la protección y garantías, en todo sentido, a los menores de 18 años.Archivo

Poco más de 10 años de haber sido expedido, el Código de la Infancia y la Adolescencia, si bien ha tenido avances significativos, sigue en deuda. Si bien se destaca la creación de la Policía de Infancia y Adolescencia –que opera cuando se presenta vulneración de derechos y contribuye a la protección de estos–, el establecimiento de fiscalías para investigar casos de responsabilidad penal de menores, y el fortalecimiento tanto del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) como de las comisarías de familia, parte de la normatividad todavía permanece sin ser implementada.

Un análisis del profesor Ernesto Durán, del Observatorio sobre Infancia la Universidad Nacional de Colombia, señala que “esta ley hace referencia a la protección de la población menor de 18 años, contemplada en el marco de los protocolos internacionales, para que se garantice su aplicación en Colombia y, por ejemplo, aunque establece garantías para la prevención, protección y rehabilitación de los niños en situación de discapacidad, el desarrollo posterior en este tema ha sido muy limitado”.

El académico recuerda igualmente que los apoyos económicos que el Estado debe entregarles a las familias de estos niños no existen porque el articulado del proyecto nunca se reglamentó. Y, por otra parte, aunque la norma establece que cada departamento y municipio debe tener una política pública de infancia y adolescencia que les permita a sus dirigentes hacer un diagnóstico de la situación, la Procuraduría General de la Nación encontró que cerca de 50 entidades territoriales carecen de cualquier tipo de política sobre el particular.

“Pese a que la norma plantea avances muy interesantes, los gobernantes siguen sin prestarle mucha atención a los temas relacionados con niños y adolescentes, por lo que no hay suficiente inversión y el número de personas para atenderlos sigue siendo insuficiente”, puntualiza el profesor Durán. En su concepto, se sigue registrando disparidad entre los departamentos donde están las grandes ciudades y aquellos que se encuentran en la periferia.

Por otra parte, el docente destaca que aunque la cobertura nacional de las defensorías de familia no ha mejorado significativamente, sí se logró extenderlas a gran parte del país, aunque el nombramiento de los funcionarios se encuentra bastante politizado. “No existe justificación alguna para que, a pesar de todos los avances que ha tenido el país en los últimos años, un solo niño se muera de hambre, y sin embargo continúan registrándose estos casos en La Guajira, Chocó, Norte de Santander, Meta e incluso en Bogotá”, precisa.

"Aunque en las campañas políticas se siguen utilizando los niños sin ningún reparo por parte de la clase dirigente, las decisiones y presupuestos distan mucho de los compromisos adquiridos”, subraya el docente, quien también llama la atención sobre los recientes escándalos por cuenta de los actos de corrupción vinculados a la alimentación escolar.

Precisamente, los avances y retos en la aplicación del Código de la infancia y la Adolescencia serán motivo de discusión y análisis en el 35 Coloquio sobre Infancia que se realizará del 19 al 20 de octubre en el Edificio de Posgrados Rogelio Salmona de la Universidad Nacional.

* Con información de la Agencia de Noticias UN - Unimedios