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hace 2 horas

Colombia sigue legitimando la violencia contra la mujer

El Gobierno presentó el segundo estudio de Tolerancia Social e Institucional frente a este tipo de violencias.

El 37 % de los colombianos considera que “las mujeres que se visten de manera provocativa se exponen a que las violen”, el 19% piensa que “una buena esposa debe obedecer a su esposo así no esté de acuerdo”, el 18% dice que “los hombres de verdad son capaces de controlar a sus mujeres” y el 26% de la población sostiene que “es normal que los hombres no dejen salir sola a su pareja”.

Esos son algunos de los indicadores que evidencia el segundo Estudio de Tolerancia Social e Institucional frente a las Violencias hacia las Mujeres que publicó ayer el Gobierno y que, de acuerdo con Martha Ordóñez, la consejera presidencial para la Equidad de la Mujer, demuestra que “siguen arraigados en los ciudadanos prejuicios frente a los derechos de las mujeres y, aún más, en funcionarios encargados de atender a las víctimas, lo que incide en la revictimización de las mujeres, en la atención integral y en el impacto de las estrategias de prevención”.

En cuanto a la medición de lo que piensan los funcionarios públicos, el estudio encontró que el 11% de ellos piensa que “si una mujer no opone resistencia, no se puede decir que fue una violación”; el 64% dice que “si está en sus manos resolver un caso de violencia de pareja, la acción que haría es buscar que las partes concilien”, contrariando la ley que prohíbe la conciliación en casos de violencia intrafamiliar; y también, sólo el 81% de servidores competentes en el tema de violencia saben que en el país hay leyes sobre violencia contra las mujeres.

A pesar de estas preocupantes cifras, la medición demuestra que el rechazo a las violencias contra la mujer es levemente mayor al que fue encontrado en 2009. Las mejorías en los ciudadanos, aunque pequeñas, estuvieron, por ejemplo, en la reducción del 49% al 45% de quienes consideran que “las mujeres que siguen con sus parejas después de ser golpeadas es porque les gusta”; o en el paso del 59% al 37% de los colombianos que sostienen que “las mujeres que se visten de manera provocativa se exponen a que las violen”.

En relación con los funcionarios, algunos de los avances están en que, en 2009 el 15% pensaba que “lo que pasa en el espacio privado no es responsabilidad de las instituciones”, porcentaje que bajó al 10% en 2014; o en que antes el 28% de los servidores públicos consideraba que “solo las mujeres sin autoestima sufren de violencia”, cifra que hoy está en el 16%.

Así las cosas, pese a que el Estado cuenta hoy con una política pública de equidad de género y un plan integral para garantizar a las mujeres una vida libre de violencias, los esfuerzos parecen no ser suficientes. La sociedad sigue albergando imaginarios, prácticas y creencias que legitiman y reproducen la violencia de género y parece que la acción gubernamental es bastante poca.