Congresistas no darán a conocer sus rentas

Las mayorías en el Congreso no están dispuestas a que se tramite la iniciativa que los obliga a rendir cuentas al país sobre sus finanzas personales.

La representante de la Alianza Verde Ángelica Lozano.  / Archivo - El Espectador
La representante de la Alianza Verde Ángelica Lozano. / Archivo - El Espectador

A pesar de la presión ciudadana por que el Congreso de la República no dejara hundir el proyecto de ley denominado de transparencia legislativa, la propuesta —llevada al Capitolio por la representante a la Cámara Angélica Lozano— fue perdiendo su esencia a lo largo de los tres debates que alcanzó a cursar, pues los parlamentarios se negaron a que se les obligara a publicar sus declaraciones de renta y fuentes de ingresos, así como sus intereses e inhabilidades.

Según Lozano, se había conseguido un acuerdo para salvar la iniciativa, pero algunos parlamentarios lo rompieron. “Mi proyecto se hundió, pero hay quienes estuvieron dispuestos a salvarlo”, dijo la legisladora de la Alianza Verde en la sesión de ayer. Sin embargo, Lozano señaló que pese al traspiés insistirá en la iniciativa y adelantó que el 20 de julio, cuando se inicie la nueva legislatura, volverá a radicarla.

Con el hundimiento de este proyecto de ley orgánica que modificaba el Reglamento del Congreso quedó probado, una vez más, que las mayorías en el Capitolio no están dispuestas a que se tramiten iniciativas que los obliguen a rendirle cuentas al país, y mucho menos a que los electores conozcan sus finanzas personales. De esta manera, Colombia sigue siendo el país latinoamericano relegado en la tendencia internacional de que los parlamentarios son sujetos del escrutinio ciudadano y que la manera como han conseguido sus recursos es un asunto de interés público.

De manera que las finanzas de los congresistas, su listado de bienes, sus declaraciones de rentas, sus intereses e inhabilidades, los nombres de sus asesores y hasta los informes de gestión, seguirán siendo por ahora un misterio para la ciudadanía que, con justa razón, podrá seguir pensando que el mejor negocio es la política, pues sin importar lo que se haga sus huellas permanecerán en secreto.

La buena noticia en este panorama es que al final, un grupo de legisladores, aún minoritario pero creciente, apoyaron la iniciativa y dieron la pelea hasta el último momento para tratar de conseguir que los ciudadanos sepan quiénes son sons sus voceros dentro de la democracia.