Congreso define Comisión de Inteligencia

La tarea es hacer control a entidades del Estado.

La idea es controlar las actividades de inteligencia y contrainteligencia. / Archivo

La Comisión Segunda de la Cámara de Representantes eligió a los cuatro miembros que harán parte de la Comisión de Inteligencia y Contrainteligencia, un mecanismo creado a través de la Ley 1621 para evitar, entre otras cosas, que se vuelvan a presentar hechos como las interceptaciones ilegales o ‘chuzadas’ en el país.

Pese a que la iniciativa recibió el visto bueno de la Corte Constitucional el 12 de julio de 2012, solo en abril de 2013, en el pasado Congreso, se eligió a sus ocho miembros. En ese momento se dijo que, por los tiempos, la Comisión no pudo hacer mucho en el objetivo de vigilar las agencias de inteligencia y contrainteligencia del Estado. Fue por esos días cuando estalló el escándalo de la sala secreta de interceptaciones Andrómeda, en la que supuestamente se hicieron seguimientos ilegales a los negociadores del Gobierno en el proceso de paz en La Habana.

La función de la Comisión fue ampliamente criticada y no resultó tan efectiva como se esperaba en el control político. Sin embargo, con la llegada del nuevo Congreso ya se prepara una nueva, que tendrá cuatro miembros de Cámara y cuatro del Senado, entre los que debe estar por ley, en cada corporación, un miembro de la oposición.

Luego de una votación bastante rápida en la Cámara de Representantes fueron elegidos Pedro Orjuela, del Partido Liberal; Jaime Yepes, de la U; Miguel Barreto, del Partido Conservador, y Tatiana Cabello, del Centro Democrático.

La Comisión tiene la obligación de ejercer “funciones de control y seguimiento político, verificando la eficiencia en el uso de los recursos, el respeto de las garantías constitucionales y el cumplimiento de los principios, límites y fines establecidos en la ley estatutaria que regula las actividades de inteligencia y contrainteligencia”. Mejor dicho, verificar que los organismos de inteligencia y contrainteligencia no vuelvan a repetir el capítulo de las ‘chuzadas’.

Por los lados del Senado, pese a que la Comisión Segunda aún no ha dado a conocer los nombres de sus postulados, es casi seguro que Iván Cepeda, del Polo Democrático y quien hizo parte de esa célula legislativa en el período pasado, se postule para integrarla. Sin embargo, teniendo en cuenta que el cupo para la oposición es uno solo, tendrá que pelearlo nada más ni nada menos que con el Centro Democrático, en concreto con Ana Mercedes Gómez, Paola Holguín y Thania Vega.

De hecho ayer, en la elección en la Comisión Segunda de la Cámara, hubo un amago de pelea entre Antenor Durán, del partido indígena Aico, y Tatiana Cabello, del Centro Democrático. En una constancia ante la mesa directiva, Durán se declaró en oposición frente a algunas políticas del Gobierno, lo que el uribismo interpretó como una movida para quitarle el cupo en la Comisión de Inteligencia. Al final, el representante de Aico no se postuló.

 

 

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