Congreso, con la misión de promover la paz

Las comisiones de paz de Senado y Cámara serán las encargadas de realizar movilizaciones regionales que contarán con el apoyo del ministro consejero para el diálogo social, Lucho Garzón.

El Gobierno ha sido claro, en los diálogos para la paz con las Farc solo tendrán cabida los miembros de la comisión negociadora. Sin embargo, uno de los trabajos paralelos es generar el ambiente adecuado para la paz y construir una agenda para que los acuerdos que se lleven a cabo en La Habana se puedan implementar en las regiones.

Esa será la misión que tendrán que afrontar los miembros de las comisiones de paz del Senado y la Cámara de representantes con el apoyo del ministro consejero para el diálogo social, Lucho Garzón. Así se definió luego de un encuentro entre Garzón, las comisiones del Congreso y el Comisionado de Paz, Sergio Jaramillo, en la que acordaron una serie de mesas de trabajo en ocho regiones del país.

Las mesas iniciarán labores a finales de octubre en Sincelejo y se enfocarán en los temas planteados por el presidente Juan Manuel Santos en el Acuerdo Marco para la Terminación del Conflicto en dos etapas. La primera se cumplirá antes de que finalice el año y sus principales ejes temáticos serán: desarrollo agrario integral, solución al problema de los cultivos ilícitos y participación política.

La segunda se enfocará en los derechos de las víctimas tal como planteó en su momento Santos “nadie puede imaginar el fin del conflicto sin atender a quienes han sido sus víctimas, que –precisamente– es lo que comenzamos a hacer con la Ley de Víctimas. Satisfacer los derechos de las víctimas es una obligación de todos”.

En este trabajo será fundamental la gestión de Garzón quien será el encargado de articular los diálogos con cerca de 300 organizaciones de campesinos, indígenas, afros, mujeres, sindicalistas, estudiantes, defensores de derechos humanos, iglesia, empresarios y académicos.

El representante a la Cámara, Joaquín Camelo, quien forma parte de la Comisión de Paz señaló que “se abrió una extraordinaria agenda de participación ciudadana que contribuirá a enriquecer fundamentalmente el acuerdo que suscriban el gobierno y las Farc. La sociedad debe participar en el gran esfuerzo en aras de construir el postconflicto, que es otro gran reto que estará por discutirse”.

El representante Iván Cepeda destacó la inclusión de las regiones en la discusiones de los temas de la paz "en especial aquellas que ha sufrido en mayor medida los efectos del conflicto. La paz y la reconciliación son temas que no se pueden solucionar desde Bogotá”.