¿Cortina de humo?

El proyecto para que hasta el sexto mes de embarazo no sea punible el aborto, divide las opiniones entre las congresistas. Mesa por la Vida lo apoya. Corto tiempo para discutirlo en el legislativo, punto en contra.

Sólo en cinco países se mantiene el aborto en la absoluta ilegalidad: Malta, Nicaragua, El Salvador y Ciudad del Vaticano. En Chile el tema está en estudio.Archivo El Espectador

El engorroso episodio de la imputación de cargos a la actriz Carolina Sabino por el delito de aborto, además de haber suscitado la indignación nacional por la violación de la privacidad, llevó al saliente fiscal Eduardo Montealegre a promover una reforma a este complejo tema. Aunque desde 2006 está permitida dicha práctica en Colombia en tres excepciones (cuando está en riesgo la vida de la mujer, cuando existe malformación fetal o cuando el embarazo ha sido producto de una violación), Montealegre fue más allá y radicó en el Congreso un proyecto de ley encaminado a permitir que la mujer decida sobre el aborto hasta el sexto mes de gestación.

“Si el aborto se hace antes de los seis meses del embarazo, no será punible en Colombia”, explicó. El propósito central de la iniciativa, de acuerdo con el documento radicado en la Cámara de Representantes, es que sea una decisión libre dentro del marco de la “autonomía de la mujer” la que rija a la hora de definir un aborto en el país. Lo incoherente es que ahora sea Montealegre quien impulse esta reforma, cuando en el pasado le imputó a Carolina Sabino el delito de aborto, en un hecho que se registró mientras se atizaba la polémica por el escándalo de los contratos otorgados a Natalia Springer.

¿Pero qué piensan en el Congreso, que es donde en últimas se decidirá sobre el proyecto? Las diferencias de criterio entre las mujeres legisladoras son evidentes frente a la posibilidad de permitir el aborto hasta el sexto mes de gestación. Y sin haber iniciado aún su trámite formal en el Congreso, se han conocido los primeros disentimientos. Por ejemplo, la representante Ángela María Robledo (Alianza Verde) dijo que es fundamental la despenalización del aborto en Colombia, porque “las mujeres debemos tener el derecho a decidir sobre nuestro primer territorio, que es el cuerpo, y por eso la iniciativa debe ser aprobada”.

Entre los argumentos que defendió Robledo está que “cientos de mujeres mueren por abortos clandestinos o sus cuerpos quedan con graves enfermedades al acudir a métodos agresivos para poder abortar”. Por su parte, la senadora Claudia López, también de los verdes, descalificó la iniciativa, tildándola como “una payasada de Montealegre, que además usa y abusa de las mujeres para cerrar su pésima Fiscalía”. En sentido similar se pronunció la representante liberal Clara Rojas, quien cree que se trata de una “cortina de humo” con la cual el saliente fiscal quiere “tapar su pésima gestión, falta de transparencia y gestión imparcial”.

Desde el Centro Democrático, la senadora Nohora Tovar anunció que dará la pelea para impedir que sea aprobado en el Congreso el proyecto de Montealegre. A estas críticas se sumó el Partido Conservador, que ya anunció su oposición a la despenalización del aborto. “Nuestra posición frente a este proyecto será la misma que hemos mantenido hasta hoy, que no es otra que la defensa de la vida. Legalizar el aborto no es el sentido en que se protegen los derechos de los menores y se defiende la familia”, señaló la colectividad azul en un comunicado.

Más allá de las diferencias en el Congreso, desde la Mesa por la Vida y la Salud defienden la propuesta por “razonable” e ir en pro de la defensa de los derechos de las mujeres. Viviana Bohórquez, activista de esta organización, argumentó que en Colombia cada año se realizan 400 mil abortos, de los cuales el 99 % son ilegales, por eso coincidió con Montealegre en los beneficios del proyecto. “Esta iniciativa termina afectando positivamente a las mujeres más vulnerables del país: las desplazadas y víctimas del conflicto armado”, dijo. De acuerdo con los datos de Mesa por la Vida y la Salud, sólo un 2 % de las mujeres que abortan lo hacen por encima de la semana 20.

Ahora, todo indica que la principal talanquera del proyecto de Montealegre tiene que ver con los tiempos. Se trata de una ley de carácter estatutario, por lo cual debe ser debatida en una sola legislatura. El actual período del Congreso cierra el próximo 20 de junio, lo que hace pensar que es prácticamente imposible tramitar la iniciativa en menos de tres meses.