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hace 3 horas

A cumplir con la ilusión de las víctimas

Naciones Unidas, la Universidad Nacional y la Conferencia Episcopal darán a conocer la lista de las primeras 12 víctimas que viajarán a La Habana, Cuba.

El procurador Alejandro Ordóñez y el senador Mauricio Lizcano. / Archivo particular

Hoy, en horas de la mañana, Naciones Unidas y el Centro de Pensamiento y Seguimiento al Proceso de Paz de la Universidad Nacional darán a conocer los nombres de las doce personas que conforman la primera comitiva de víctimas del conflicto armado que visitará la mesa de conversaciones entre el Gobierno y la guerrilla de las Farc en La Habana, Cuba.

Aunque la lista, elaborada con la auditoría de la Conferencia Episcopal, ya estaba definida desde el pasado miércoles, será anunciada al tiempo que el grupo de doce víctimas vuela desde Bogotá hacia La Habana. El objetivo, según fuentes de la misma ONU, “es reducir al mínimo los riesgos de seguridad y de exposición mediática que tengan las víctimas. Vamos a blindarlos para que puedan ejercer el derecho de participar sin que se expongan a amedrentamientos o matoneos públicos”.

Sin embargo, ayer, en un foro convocado por el senador Mauricio Lizcano con las víctimas de las Farc y autoridades como el procurador Alejandro Ordóñez, quedó claro que algunas víctimas de la guerrilla no comparten esa forma de “blindar” a los enviados a La Habana y, por el contrario, prefieren que se acabe con las especulaciones sobre el papel que tendrán las víctimas de la insurgencia en los diálogos y piden la creación de unas reglas de juego más específicas para la participación de los visitantes en la mesa de conversaciones.

“Yo sí quiero que se publique la lista de inmediato para que el país conozca de una vez si los seleccionados son los que son. No pasa nada si no vamos las víctimas de las Farc, si los elegidos son solo víctimas del Estado o las bacrim. Lo que nos ha caracterizado es la generosidad de espíritu y de alma y por eso esperamos que los que vayan encuentren su verdad. Si el Gobierno y las Farc consideran que somos una piedra en el zapato, no lo somos, reclamamos nuestros derechos a la verdad, pero sobre todo, a la paz”, dijo la representante a la Cámara y exsecuestrada Clara Rojas.

Por su parte, Sigifredo López, también exsecuestrado, clamó por la construcción de una ética del perdón y pidió a las víctimas que no se dejen llevar por la polarización que vive la sociedad alrededor del proceso de paz. “Hay un avance inédito en las negociaciones, el país quiere la paz, a pesar de las diferencias sobre los métodos. Eso sí, si la sociedad no ve que hay cambios en los victimarios, lo que incluye al Estado y a la guerrilla, no habrá refrendación, y por eso es necesario que evitemos la soberbia, especialmente de las Farc; la indiferencia y el rencor”, sostuvo durante el foro.

Pero, al tiempo que las víctimas hablaban del perdón, de la necesidad de unirse sin importar quién fue su victimario, de rodear el proceso con las Farc o, incluso, de la necesidad de convertirse en agentes de reconciliación, la voz disonante vino desde el Ministerio Público. El procurador Alejandro Ordóñez arremetió contra las negociaciones de La Habana.

“El problema no es firmar un acuerdo, es que el acuerdo se cumpla. Sólo habrá garantías para el cumplimiento del acuerdo si se cumple con los estándares internacionales de justicia (...) sólo esa será una paz bien hecha”, dijo Ordóñez. Y fue más allá y se animó a decir que en Cuba se estaría legalizando dinero del narcotráfico: “¿Dónde está el compromiso de reparación de las Farc? Llevan 30 años dedicadas al narcotráfico, inversiones, tierras y ganado. Actividades que dejaron y dejan millones de dólares y que quedarán legalizados, cuando, en realidad, la necesidad es que con ese dinero se repare a las víctimas de las mismas Farc”.

Al paso de Ordóñez salió el senador Iván Cepeda, quien le pidió dejar de ser un “obstáculo” para el proceso. “Ningún bien le hace al país que el procurador esté atacando acuerdos que se han logrado con mucha dificultad y que constituyen un patrimonio para el camino hacia una paz estable y duradera”, sostuvo.

Seguramente, con la lista que se publique hoy, habrá sectores de víctimas que se sientan excluidos. Lo mismo ocurrirá con los siguientes cuatro llamados. Sin embargo, el objetivo de la mesa y de las organizaciones encargadas de las listas es que esas delegaciones representen “universalidad”, un principio necesario para que el grueso de la sociedad valide un eventual acuerdo que le ponga el punto final a una guerra de medio siglo.