La curul que enfrenta al Polo y Progresistas

Tribunal Superior de Cundinamarca puso fin a la pelea entre las directivas del Polo Democrático y el sector disidente que se declaró seguidor del movimiento que lidera el alcalde de Bogotá, Gustavo Petro.

Jaime Dussán. /Archivo
Jaime Dussán. /Archivo

Desde que los senadores por el Polo Democrático, Luis Carlos Avellaneda, Jorge Eliecer Guevara y Camilo Romero anunciaron que acompañarían al alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, en la creación de su nuevo movimiento político, a algunos miembros del Polo les pareció procedente reclamar las curules de los disidentes alegando que había doble militancia.

El tema fue llevado hasta el Consejo Nacional Electoral, a donde se elevó un documento de consulta para saber si había lugar a un proceso de pérdida de investidura. El máximo organismo electoral contestó negativamente. Entonces, la pelea se trasladó al Consejo de Estado, quien emitió un fallo en el que se estableció que la doble militancia no era razón para decretar pérdida de la curul.

Pero el tema no paró allí y el expresidente del Polo Democrático, Jaime Dussán, interpuso una acción de tutela reclamando el puesto de Jorge Eliecer Guevara en el Capitolio Nacional. Sin embargo, el Tribunal Superior de Cundinamarca negó la tutela y sentó jurisprudencia respecto a los casos en que se reclame pérdida de investidura por doble militancia.

El exsenador Dussán argumentaba que Guevara desde hace un año había asumido la vocería en el Congreso de la bancada Progresista y que había llegado al legislativo por cuenta del Polo Democrático y hoy legislaba con tesis distintas. Dussán argumentó que Guevara accedió a un puesto en el Congreso "como resultado de los esfuerzos colectivos del Polo y no del esfuerzo individual de Guevara".

Guevara obtuvo 41.214 votos en las elecciones de 2010 y Jaime Dussán, quien le seguí en la lista, sacó 26.708 votos y pasó al paredón de los llamados "quemados". En ese momento el Polo vivía una de las peores crisis de su historia por cuenta de la detención del entonces Alcalde de Bogotá, Samuel. El descredito del Partido estaba a la orden del día y Gustavo Petro, una de sus más prominentes figuras, se separó de la colectividad.

Entonces, Petro decidió buscar el primer cargo de la Capital de la República y fue elegido. Guevara, Romero y Avellaneda se declararon progresistas y el comité de ética del Polo los expulsó. Y a partir de allí se inició una de las más duras peleas por una curul entre dos movimientos de izquierda.

Sin embargo, este enfrentamiento se dio por terminado ayer con la decisión del Tribunal de Cundinamarca, que conceptuó que al Guevara no haber renunciado al Polo, aún pertenece a la colectividad pese a haber declarado "sus divergencias sustanciales". Al mismo tiempo, el Tribunal sostuvo que Guevara no era culpable de doble militancia por declararse vocero de Progresistas y expuso la sentencia en que se conceptuó que doble militancia es acceder a una elección a un caro popular por un partido distinto al que perteneció un año antes.

El Tribunal señaló que la votación adquirida por Guevara no es producto de un esfuerzo colectivo únicamente ya que "los 41.214 ciudadanos que eligieron al senador Guevara, en ejercicio de su derecho a elegir y ser elegido, merecen la garantía jurídica de que su mandato expresado en el sufragio no será desconocido por una actuación que no esté rodeada de legalidad".

Al final, el Tribunal advierte que "al no haber existido renuncia por parte de Jorge Guevara al Polo, ni estar incluida en la Constitución la doble militancia como causal de pérdida de investidura, no se le puede exigir que deje su curul como senador, pues el acto mediante el cual el Polo tiene por ineficaz y nula la afiliación de su senador no tiene la potestad de generar tal efecto jurídico".