Las curules de la paz de Uribe

El senador acusó al expresidente de querer entregar curules a dedo a las Farc para iniciar negociaciones.

El senador Roy Barreras. / Archivo

Un nuevo episodio del enfrentamiento entre el senador Roy Barreras y el expresidente y también senador Álvaro Uribe se presentó en el Capitolio Nacional. Esta vez, el cruce de dardos se dio a partir de que el copresidente de la Comisión de Paz dio a conocer una iniciativa del gobierno Uribe en que pretendía entregar curules en el Congreso, asambleas departamentales y concejos municipales a grupos armados que estuvieran vinculados a un proceso de paz.

Se trata de la Ley 796 de 2003, más conocida como “el referendo de Uribe”, en la que se incluyó un parágrafo que advertía que “con el fin de facilitar la reincorporación a la vida civil de los grupos armados al margen de la ley que se encuentren vinculados decididamente a un proceso de paz, bajo la dirección del Gobierno, este podrá establecer, por una vez, circunscripciones especiales de paz para las elecciones a corporaciones públicas que se realicen antes del 7 de agosto de 2006, o nombrar directamente, por una sola vez, un número plural de congresistas, diputados y concejales, en representación de los mencionados grupos en proceso de paz y desmovilizados”.

La polémica iniciativa, que posteriormente fue declarada inexequible por la Corte Constitucional —con ponencia del entonces magistrado Eduardo Montealegre, hoy fiscal general —, consideraba que los cargos de representación serían establecidos por el Gobierno Nacional, en cabeza del presidente de la República, en acuerdo con los grupos armados inmersos en un proceso de paz. “Uribe no sólo intentó la paz y no sólo ofreció de todo, sino que de manera anticipada en el referendo pretendió otorgarse facultades especiales para nombrar a dedo curules para los grupos ilegales y no sólo las guerrillas, sino también para los paramilitares”, explicó Barreras.

La respuesta a las revelaciones del congresista vallecaucano por parte del uribismo no se hizo esperar. El exministro Fernando Londoño, quien para la época lideró el trámite del referendo, aseguró que la diferencia entre la iniciativa dada a conocer y los acuerdos entre el gobierno Santos y las Farc, en materia de participación política, radica en que estas curules se ofrecieron por una sola vez y para aquellos grupos armados que ya estuvieran desmovilizados.

Londoño afirmó que dicho referendo no incluía levantar inhabilidades por delitos atroces ni de lesa humanidad. “No se tocó la inhabilidad del Congreso para amnistiar o indultar por delitos distintos a los políticos”, explicó, enfatizando que, “en suma, la propuesta de 2003 se refería a grupos armados ya desmovilizados, para que pudieran elegir o ser nominados a corporaciones públicas por una sola vez y siempre y cuando no hubieren cometido delitos distintos de los que llamamos políticos, vale decir, de rebelión, sedición o asonada”.

El senador Barreras ripostó y calificó como “insólita” la respuesta del exministro Londoño. “Como dice el exministro, la propuesta de Uribe y la de Santos tienen diferencias abismales, pero no en el sentido que lo plantea. Es mentira que el referendo dijera que las curules serían solo a grupos desmovilizados, pues todos sabemos que las Farc no lo estaban en 2003. De manera que el inicio del proceso de paz era a cambio de curules. También es falso que se iban a mantener las inhabilidades. Ninguna excepción, como lo menciona Londoño, se incluyó en el texto. De manera que el expresidente Uribe no debería tener vergüenza de intentar la paz, es más debería estar orgulloso y apoyarla. Lo que sí queda claro es que sus inamovibles nunca fueron puestos sobre la mesa”, concluyó.

524766

2014-10-28T23:07:03-05:00

article

2014-10-28T23:48:03-05:00

none

Redacción Política

Política

Las curules de la paz de Uribe

30

3691

3721

Temas relacionados