De humoristas, actores, reinas y deportistas en la política

'Alerta', 'Fruko', Gregorio Pernía, Norfalia Carabalí, Harold Lozano, Vanessa Alexandra Mendoza, son algunos de los personajes provenientes del mundo del entretenimiento que buscan una curul en el Congreso.

La política atrae, dicen. Tal vez por eso en Colombia es cada vez mayor el número de artistas, actores, reinas de belleza y deportistas, entre otras personalidades de la farándula y del mundo del entretenimiento, que tratan de alcanzar un puesto en el Congreso de la República, bien sea en el Senado o en la Cámara de Representantes. La tendencia se repite cada cuatro años y no es nueva, ni aquí ni en otras partes del mundo. Sin duda, los mejores ejemplos están en Estados Unidos, donde Ronald Reagan y Arnold Schwarzenegger, exitosas estrellas de Hollywood, escalaron en la arena electoral hasta altos cargos del Estado, el primero nada más ni nada menos que a la Presidencia y el segundo a la Gobernación de California.

Una experiencia más cercana, mirando a nuestros vecinos, es la del músico y cantante panameño Rubén Blades, quien se postuló como candidato a la Presidencia de su país en 1994, con movimiento político propio, Papa Egoró, aunque finalmente no tuvo suerte. De hecho, cuando en las elecciones de 199 Blades decidió apoyar la candidatura del oficialista Martín Torrijos, se desató una profunda crisis en su colectividad, donde algunos lo llegaron a tildar de "traidor" y de haberse "vendido", con actos de quema de sus discos, afiches y películas. El cantautor fue luego ministro de Turismo de Panamá. Menos mal, para el bien de la música latina, 'Rubencito', como se le conoce en su país, volvió a sus orígenes artísticos.

En Colombia, durante los últimos años han sobresalido los humoristas del programa Sábados Felices, de Caracol Televisión. Por ejemplo, Fabiola Posada, más conocida como 'La Gorda Fabiola', llegó a ser fue concejal de Bogotá, al igual que Hugo Patiño, el famoso 'Príncipe de Marulanda'. Y cómo olvidar a su presentador más recordado, Alfonso Lizarazo, quien fue senador entre 1998 y 2002. Sin embargo, ninguno de los tres continuó en la carrera política al terminar sus respectivos períodos.

Hoy, el turno es para otro integrante del elenco del mismo programa: Juan Ricardo Lozano, 'Alerta' o 'El Cuentahuesos', número 69 en la lista al Senado del Partido Liberal. "Gracias a mi actividad humorística he recorrido todo el país y estoy cansado de encontrar a lo largo y ancho del territorio nacional tantas debilidades frente al cuidado y la atención de la niñez colombiana, en todos los aspectos, entre ellos los más importantes como la educación, la calidad de vida, el abuso sexual que no se castiga, el matoneo y el embarazo adolescente. Todo ello me impulsa a hacer un paréntesis en mi carrera y dedicarme a señalar que el Estado está en la obligación de cumplir con los derechos y garantías de la población infantil. Esa es la razón que me llevó a tomar la decisión de entrar a la política", le dijo a El Espectador.

¿A qué se debe el éxito de los humoristas para llegar a la política, por encima de actores, modelos y presentadores? La clave está en que estos se han caracterizado en hacer una dura crítica, muchas veces sin hacer visible una tendencia o una ideología, generando un lenguaje común, haciendo cuestionamientos contundentes a la pobreza, a la falta de vías de comunicación, a las injusticias, pero sobre todo con un carisma arrollador, haciendo reír a los colombianos ironizando sobre sus desgracias y la dura realidad que muchos deben enfrentar día a día. Además, llegan a la contienda electoral con una alta credibilidad, ya que entre chiste y chanza, han demostrado que conocen las penurias de los ciudadanos de a pie.

Pero 'Alerta', que por cierto sí ha tomado una posición ideológica más hacia la derecha y hasta afín al uribismo, no es el único miembro de la farándula o del mundo del deporte en la actual carrera electoral. El actor Gregorio Pernía aspira por segunda vez al Senado en la lista de la Alianza Verde; Julio Ernesto Estrada, Fruko –el famoso director de la orquesta en la que se hizo famoso Joe Arroyo--, es candidato del Partido de la U; el exjugador de Millonarios Bonner Mosquera se lanzó a la Cámara de Representantes en Bogotá por el liberalismo; la actriz Consuelo Moure busca llegar al Senado en el Polo Democrático, y Willington Ortiz, también exfutbolista, quiere volver a la Cámara —donde ya estuvo— en representación de las negritudes de Cundinamarca.

Están también la atleta Norfalia Carabalí, oriunda de Santander de Quilichao, que aparece en la lista a la Cámara en el Valle del Cauca por la Fundación Afrocolombianos en Acción, en la que también se encuentra Harold Lozano, exjugador del América de Cali y la selección Colombia. Hay que nombrar también a María Isabel Urrutia, que ya fue congresista y ahora quiere volver a la Cámara en nombre de la Asociación de Entrenadores Deportivos en las negritudes; la exseñorita Colombia Vanessa Alexandra Mendoza, que igualmente busca la Cámara, por la Fundación Laborar, y el cantante popular Lisandro Meza, aspirante a esa corporación por el Partido Liberal. Como se ve, son muchos los botones para la muestra.

A la hora de los balances, la realidad muestra que la mayoría de humoristas, actores, deportistas, reinas y otras personas del país artístico que prueban suerte en la política salen 'quemados', como se le dice a quienes fracasan en su intento de llegar al Congreso. Y también es cierto que muchas veces son incluidos en las listas por el afán de los jefes de los partidos, esos sí políticos curtidos, para atraer votos aprovechando su fama y popularidad.