De nuevo frente a la derrota

Con la notable ausencia del expresidente Álvaro Uribe, el candidato Enrique Peñalosa le dijo adiós a su aspiración de volver a ser alcalde.

—¡Luces, por favor! Prendan las luces para salir de esto rápido.

A sus 57 años, el economista Enrique Peñalosa Londoño tuvo que montarse nuevamente a una tarima para enfrentar, por tercera vez en su vida, la derrota en un intento por llegar a la Alcaldía de Bogotá, que sólo ganó en 1997. El salón lleno de globos de colores en el centro de convenciones Gonzalo Jiménez de Quesada lucía apagado, la gente estaba triste. A las 5:23 p.m. de ayer la noticia del triunfo de Gustavo Petro comenzó a sonar en los medios de comunicación y 10 minutos después el exalcalde del Partido Verde ya estaba frente al micrófono pidiendo que prendieran las luces para aceptar públicamente la pérdida.

Lo acompañaron su esposa Liliana, sus hijos Renata y Martín y ‘Lucho’ Garzón, presidente del Partido Verde. No estuvo a su lado el expresidente Álvaro Uribe, que lo apadrinó en varios eventos alegres de la campaña. Fue un discurso que no llegó a los 10 minutos: “Los ciudadanos han escogido una opción distinta a la nuestra. Felicito a Gustavo Petro y por el bien de la ciudad le deseo lo mejor... Agradezco muy especialmente a mi amigo y coequipero ‘Lucho’ Garzón, al presidente Uribe, a Juan Lozano, a Gilma Jiménez, a Alfonso Prada, a Luis Eladio Pérez, a los líderes cristianos y sus congregaciones...”.

Lo aplaudieron, lo abrazaron en medio de algunas lágrimas, lo despidieron quién sabe hasta cuándo. Y, claro, después comenzaron hacer balances de su actuación y muchos comenzaron a preguntarse el porqué de la derrota de una candidatura que contó con el apoyo de tres grandes partidos, de Uribe y de toda la maquinaria de los concejales de la U.

El excongresista y exsecuestrado Luis Eladio Pérez, jefe de debate de Peñalosa, lo resumió así: “La salida de Antanas Mockus del Partido Verde fue triste. La alianza con el presidente Uribe, aunque creo que no afectó, tampoco sumó; y se dividió el voto del denominado establecimiento”.

Con él coincidió Eduardo Garzón, hijo del exalcalde ‘Lucho’ y activo líder de la campaña peñalosista, quien lamentó que “lo de Mockus” le haya quitado un apoyo considerable a la candidatura, a lo que luego se sumó el éxito de Gina Parody. “Carlos Galán y Gina nos quitaron muchos votos”.

Aunque las encuestas lo ubicaban en el segundo lugar (y en una sola ocasión en el tercero), los peñalosistas conservadores, verdes y de la U abrigaban la esperanza de una sorpresa de última hora que acabara con el mito del “abrazo del oso” del presidente Uribe, que muchos analistas comentaron a lo largo de la campaña. Por la mañana, cuando estuvo votando en la Fundación Konrad Lorenz, Enrique Peñalosa había prometido nuevamente que sacaría a Bogotá adelante. Sus simpatizantes le pidieron a gritos “¡Peñalosa, salve a Bogotá”. Un sueño que por tercera vez se le frustra.