De la Unidad Nacional a la reunificación liberal

Hay molestia en los partidos de la U y Conservador por el protagonismo de Buen Gobierno en la campaña reeleccionista.

Durante el Gobierno de Juan Manuel Santos, el liberalismo ha apoyado sus principales propuestas. /  Archivo
Durante el Gobierno de Juan Manuel Santos, el liberalismo ha apoyado sus principales propuestas. / Archivo

Los ecos del anuncio del presidente Juan Manuel Santos de buscar la “reelección de sus políticas” siguen retumbando entre los partidos que forman parte de la Mesa de Unidad Nacional, en los que la noticia no cayó del todo bien y ya hay voces que señalan que si busca continuar en la Casa de Nariño debe tener en cuenta a las colectividades que le han acompañado durante su gobierno y no tratar de imponer a la Fundación Buen Gobierno. Sin embargo, en la coalición también hay sectores, como el Partido Liberal, que respaldan sin ningún tipo de condición al mandatario y por esta vía se podrían convertir en el bastión de la reelección.

Los más sorprendidos son los miembros del Partido de la U, que aunque no lo manifiestan abiertamente, sí han dejado ver la preocupación por su rol en el juego político que se está empezando a abrir de cara a las elecciones. No es una coincidencia que hoy, en la casa de Nariño, los principales dirigentes de la colectividad tengan una reunión con Santos, en el que buscan aclarar las dudas que se han generado con el anuncio reeleccionista.

El encuentro, al que asistirán los codirectores Aurelio Iragorri Hormaza y Jaime Buenahora; el presidente del Senado, Roy Barreras, y el de Cámara, Augusto Posada, será el espacio para dejar claro el papel de la U en el proyecto del mandatario que, según dicen fue elegido con las banderas de la colectividad y, por lo tanto, la reelección debería buscarse con estas mismas. Precisamente, Barreras es uno de los que ha mostrado su inquietud frente al papel que jugará la U.

Más clara ha sido la posición del senador Armando Benedetti, quien afirmó que con el anuncio y el fortalecimiento de la Fundación Buen Gobierno, “la U queda lesionada, eso es algo que se ha buscado el partido por no defender al presidente Santos. Nunca ha sabido ser partido de gobierno. Queda en evidencia que Santos está distanciado de la U”.

En el Partido Conservador también tienen dudas sobre la apuesta de Santos y por eso su presidente, Efraín Cepeda, sostiene que su colectividad continuará su proceso, independientemente de las decisiones que se tomen en la Casa de Nariño.

“Esa fue decisión de él, no se le ha pedido al partido que acompañe al presidente y nosotros llevamos una hoja de ruta. Ya tenemos precandidatos, los vamos a escuchar y será la convención nacional la que tome la decisión. Nosotros nos comprometimos a apoyar a Santos en sus cuatro años de gobierno y lo estamos haciendo, pero lo que vayamos a decidir de cara a las elecciones es algo que estamos analizando”, dijo Cepeda, quien agregó con extrañeza que en las reuniones de Unidad Nacional se ha pedido que el Gobierno les diga en qué está pensando, pero esto nunca ha sucedido.

En medio del alboroto político, el Partido Liberal quiere pescar en río revuelto. Su presidente, Simón Gaviria, fue el primero en salir a respaldar sin cuestionamientos al mandatario: “Apoyamos a Santos en las decisiones que está tomando y en el equipo que ha nombrado para la reelección de sus políticas, con personas de la talla de Germán Vargas, María Emma Mejía, Juan José Echavarría, Juan Mesa, Gabriel Silva y Óscar Naranjo”, afirmó.

De hecho, ya a éste último lo invitó a entrar formalmente a la arena política con la camiseta del liberalismo. Una estrategia clara que vienen trabajando desde hace tiempo. Han apoyado a Santos en sus principales propuestas: Ley de Víctimas y Restitución de Tierras y ahora la negociación de paz con Farc, lo que los ha convertido, por encima de los demás partidos de la Unidad Nacional, en el bastión del Gobierno.

Hábilmente, los liberales han acercado a otros sectores. Ayer abrieron las puertas al general (r) Óscar Naranjo y hace algunas semanas a la hija del vicepresidente Angelino Garzón, Ángela Garzón, nombrada Secretaría Social y de Participación Ciudadana del Partido. Pero además, sectores que se habían alejado, como el serpismo, regresaron a la colectividad y hasta hay rumores de acercamientos con el jefe del equipo negociador en La Habana, Humberto de la Calle.

La meta está clara. La apuesta del Partido Liberal es la reunificación de la que se viene hablando y sobre la cual Gaviria afirma que “la reagrupación se está dando no sólo con parlamentarios sino con las bases, con los sectores sociales. Vamos a ser la primera bancada en el Congreso y la unificación se va a dar en las urnas, con o sin transfuguismo”.

Una postura en la que, de paso, no está de más hacerle el guiño a quienes quieran regresar: “Somos un partido de puertas abiertas y estamos listos para recibir a los compañeros de la U y de Cambio Radical que quieran volver al liberalismo”. A tal punto llega la propuesta que, afirmó Gaviria, la colectividad apoyaría una propuesta legislativa que avale el transfuguismo.

Son apenas los primeros efectos que generó la intención reeleccionista del presidente Santos. Y aunque el ministro de Interior, Fernando Carrillo, afirma que las patas de la Mesa de Unidad Nacional se mantienen firmes, ya se empiezan a notar algunas hendiduras que seguramente crecerán con la llegada del debate electoral y la posición que cada uno de los partidos de la coalición de Gobierno asuma en la arena política.