Decisiones a boca de urna

El Partido Liberal está tejiendo la idea de que la agenda de paz y posconflicto sea ratificada en las urnas.

El 19 de abril la Registraduría realizará las consultas de los partidos. / Archivo- El Espectador

Arrancó el 2015 y los partidos y candidatos a las elecciones regionales le madrugaron a la campaña. Aunque los comicios son en octubre, ya hay aspirantes que empiezan a asomar la cabeza y las colectividades están escogiendo sus candidatos o analizan alianzas que garanticen el triunfo. Algunas de estas decisiones serán tomadas por los ciudadanos en las urnas, a través de las consultas que realizará la Registraduría, y hasta hoy los partidos y grupos significativos de ciudadanos tiene plazo para hacer la solicitud que ya realizaron los partidos Conservador, Liberal, Alianza Social Independiente y el movimiento Progresistas.

El Partido Conservador sabe que hay candidaturas que se tendrán que definir a voto limpio, por eso presentaron la solicitud a la organización electoral. Su presidente David Barguil manifestó que “nosotros hicimos una solicitud formal informando que el partido dentro de sus estatutos tiene contemplado la consulta como un mecanismo de definición de los candidatos y se va a hacer uso en aquellos de los municipios donde no haya un acuerdo. La última palabra la tiene el directorio nacional, pero también hay decisiones específicas que deben ser tomadas por los ciudadanos”.

Al Consejo Nacional Electoral llegó otra solicitud de consulta, esta vez del Partido Liberal que además de definir, en algunos casos, los candidatos a las elecciones regionales, servirá para que sean los militantes quienes dicten la última palabra en la agenda que defenderá la colectividad los próximos años. Aunque es un tema que se habla en voz baja, El Espectador conoció que el liberalismo busca que sean los ciudadanos los que lo empoderen como defensores de la paz y el posconflicto.

Plantean que en la consulta se pregunte a los ciudadanos si consideran que el Partido Liberal debe ser el abanderado de esos dos temas, al tratarse de una consulta popular, todos los colombianos pueden apoyar esta propuesta sin importar si militan en el liberalismo y el resultado en términos de votos puede ser muy alto. De este modo, se apropiarían de esta agenda política que va a marcar la pauta, de consolidarse la negociación, por los próximos diez años.

La colectividad también contempla la posibilidad de someter a votación asuntos propios de la organización interna. No obstante, esa idea aún está en el tintero y quienes la proponen podrían quedarse con las ganas. De cara a las elecciones, el Partido Liberal declaró sin vigencia los directorios territoriales y modificaron la forma de escoger los candidatos en las regionales, dejando todo el poder en manos de los parlamentarios al crear los Comités de Acción Liberal. Esto es, en síntesis, que de acuerdo con la cantidad que de votos que obtuvo un parlamentario en determinada región, es el peso de su decisión sobre los nombres que pondrá la colectividad.

El movimiento Progresistas, con el que el alcalde Gustavo Petro llegó a la alcaldía de Bogotá y que para las elecciones al Congreso hicieron coalición con la Alianza Verde para las elecciones, también presentó una solicitud para hacer consulta. Sin embargo, según señalan magistrados del Consejo Nacional Electoral, es una iniciativa inviable. En Primer lugar, la solicitud no fue presentada por ninguno de los directivos, fue realizada por un militante de base que no puede hacer este tipo de solicitudes ante la organización electoral.

En segundo lugar, explican en el CNE, Progresistas se fusionó con Alianza Verde para las elecciones al Congreso, por este motivo, no existen jurídicamente y, de acuerdo con las normas electorales, para poder solicitar la participación en las consultas tendrían que tener vigencia como partido político o grupo significativo de ciudadanos.

Por último está la consulta de la Alianza Social Independiente. Esta solicitud fue radicada en el CNE con la intención de la colectividad de participar en la consulta pero sin explicar cuáles son las decisiones que esperan tomar.

No obstante, es sabido que la ASI en elecciones regionales se ha convertido en el partido donde escampan candidatos con un caudal importante de votos que no tiene filiación política con ninguna colectividad. Como fueron, en su momento, los casos de los exalcaldes de Bogotá Antanas Mockus y de Medellín Sergio Fajardo. Las decisiones que tomen serán sobre los temas de avales.

Hasta hoy hay plazo para que los partidos presenten las solicitudes de consultas ante la organización electoral y, de acuerdo con el calendario, tiene dos meses para explicar cuáles son las decisiones que esperan sean tomadas el 19 de abril, fecha en la que se realizarán las votaciones.