"La democracia está en peligro"

El presidente del Consejo Nacional Electoral asegura que hay alertas muy graves por posible corrupción en elecciones y que no cuentan con herramientas para combatirla.

Emiliano Rivera, presidente del Consejo Nacional Electoral. /Andrés Torres
Esta semana, el Consejo Nacional Electoral (CNE) estuvo convulsionado. Su presidente, Emiliano Rivera, presentó renuncia y aunque no fue aceptada, hubo un cruce de versiones sobre las motivaciones. En diálogo con El Espectador, el magistrado explicó por qué tomó esa decisión y planteó las dificultades que tiene la entidad para evitar el fraude en las elecciones de octubre próximo. Asegura que el Gobierno no ha mostrado interés en garantizar la transparencia, lo que en el futuro se puede ver reflejado en la escogencia de mandatarios que abran la puerta a la corrupción.   
 
Desde que llegó al CNE se ha quejado por las limitaciones que tiene la entidad, ¿qué ha pasado?
 
Estoy convencido de la necesidad de tener independencia, necesitamos órganos robustos y técnicos para garantizar la transparencia en elecciones. Si no legitimamos la democracia, si no hacemos el filtro que se necesita  para que en las elecciones ganen los mejores, vamos a tener pésimos gobernantes. Pero no tenemos las herramientas. Necesitamos recursos, independencia y fortaleza institucional.
En todas las entidades piden más presupuesto, ¿en qué consiste su reclamo?
En 2009 se hizo una reforma al funcionamiento y elección de los magistrados, pero no cambió realmente nada. Quedamos bajo una enramada, no tenemos ni infraestructura física, ni humana. Lo que  quiero que se acabe es la forma ‘manzanillezca’ de administrar la planta de personal del Consejo Nacional Electoral.
 
Con esas quejas da la impresión de que a pocos meses de las elecciones, es poco lo que  pueden hacer para frenar el fraude…
 
No tenemos recursos ni técnicos ni humanos para asumir los retos que tiene que enfrentar una autoridad electoral seria. Eso quiere decir que no tenemos cómo enfrentar unas mafias políticas que se han enquistado en la democracia y que se han adueñado del poder local para  desangrar el presupuesto, para manejar la minería ilegal y las rutas del narcotráfico. Eso es lo que se ha visto. Pero mientras el Gobierno  no se despierte y no nos de las herramientas para hacerle frente a esas estructuras, la democracia va a estar en peligro.
 
¿Si tenían tanto problema, por qué asumió la presidencia del CNE en un año electoral? 
 
Cuando me posesioné no sabía de la gravedad de los problemas que tiene la entidad. Nosotros vivimos en gran medida de la caridad pública internacional. La única herramienta de reporte de gastos de campaña fue donada por  Transparencia Internacional. Para asuntos de género, el Pnud nos va a donar dinero. Hay organizaciones nacionales e internacionales que tienen las alertas encendidas y nosotros sentimos que el Gobierno ha abandonado al órgano encargado de vigilar las elecciones.
 
¿Y qué argumento da el Gobierno?
 
Que en este momento no hay plata. Entendemos que hay dificultades económicas, pero creo que esta es una inversión necesaria, si no blindamos las elecciones no vamos a evitar hechos de corrupción. ¿Cuántos alcaldes o gobernadores han sido sancionados? Si hubiéramos evitado y combatido eficazmente la financiación ilícita y la trashumancia, no habría ese nivel de corrupción. Si alguien quiere lavar dinero, lo invierte en una campaña, no reportan los gastos y finalmente ese alcalde o gobernador queda empeñado con quien le dio  plata.
 
La excusa no puede ser que no hay plata, algo se debe hacer para evitar estos fenómenos de los que se está hablando…
 
Lo estamos haciendo, tenemos un acuerdo con la Unidad de Investigación y Análisis Financiero para hacer la trazabilidad de los recursos. No sé si podamos cubrir el territorio nacional. Pero hoy lo único que tiene el CNE es un poco de funciones que no podemos cumplir a cabalidad.
 
¿Se sienten mendigando presupuesto?
 
Sí, tenemos macrofunciones y micropresupuesto.
 
Usted presentó la renuncia esta semana y de esto hay varias versiones. ¿Qué fue lo que pasó?
 
Fueron varias cosas. Primero, sentí que el ministerio de Hacienda no estaba respaldando al CNE en los temas de  autonomía. Ellos se opusieron a eso en el Congreso y solo después de mi renuncia enviaron plata para el proceso electoral. Yo renuncio al cargo, pero no renuncio a lo que creo que es la independencia del CNE. 
 
Pero dicen que usted, sin consultar con los demás magistrados, estaba impulsando un proyecto de ley...
 
 De ahí el segundo asunto. Estaba impulsando en el Congreso el trámite de una reforma para buscar esa independencia. En esa iniciativa había una frase que planteaba que nuestra planta, que es de 94 cargos y depende de la Registraduría, se eliminara para sumarla al CNE. Esto generó protestas del sindicato y de los compañeros magistrados, que me parecieron desbordadas. Esa fue mi apuesta, tengo que asumir una dosis de responsabilidad por las dificultades que generé por la no socialización, pero vale la pena dar el debate.
 
¿Cree que hay intereses detrás de esas protestas?
 
Quiero pensar que no es así. Yo creo que el órgano electoral no se puede seguir manejando con prácticas de manzanilla burocrática de supernumerarios. Esto debe tener una planta técnica, robusta y estable.
 
¿A qué se refiere con la manzanilla política?
 
Lo que le quiero decir es que como no existe una planta de personal, hay una de supernumerios. Necesitamos una planta estable con personas que tengan la experiencia y conozcan  los temas electorales. Los funcionarios actuales tienen contrato por meses, se les cumple y tienen que esperar un mes para que les renueven el contrato, eso es injusto. En el sindicato llegaron hablando de despidos o masacre laboral y no era así, hablamos de una planta estable adscrita al CNE. 
 
Usted habla de macrofunciones, ¿ a qué se refire?
 
El tema de la doble militancia no lo podemos desarrollar bien porque no tenemos herramientas para manejar las bases de datos de los partidos. En las investigaciones por violación de topes, ¿cómo vamos saber cuántas vallas, avisos o propaganda pagaron en el país los candidatos? Técnicamente no hay forma, trabajamos de manera artesanal. Lo del registro de militantes, que es un nueva función,  es muy serio, porque se puede estar violando el derecho de participar, a elegir y ser elegido.  Es que no es solo inscribirse, es el derecho a renunciar. Una persona no puede quedar secuestrada en un partido. Además, si esa base de datos termina en otro partido, es delicado porque son datos muy sensibles.
 
¿Es casi un hecho que no se va a poder combatir el fraude en elecciones?
 
Así como a la organización electoral se le han fijado obligaciones, el deber de los partidos políticos es seleccionar a los mejores candidatos. Eso tiene sanciones muy delicadas. Nosotros podemos cumplir si nos dan las herramientas, pero nada se puede hacer si los partidos no escogen a personas idóneas para estar en la cabeza de la administración de una alcaldía o gobernación. Como presidente del CNE puedo decir que gracias a la denuncia ciudadana y a los medios de comunicación, hemos empezado investigaciones que nos permiten atajar el fraude. Podríamos hacerlo mejor. Estoy seguro que es más barato prevenir que enfrentar hechos de corrupción en unos años.
 
¿Qué riesgos tenemos hoy para las elecciones de octubre? 
 
El desbordado el fenómeno de la trashumancia. Lo hemos identificado y tenemos tiempo para enfrentarla. El otro tema es el control del ingreso de dinero a las campañas, esperamos que con la UIAF logremos buenos resultados. Y el día de las elecciones queremos tener streaming de los escrutinios en los lugares más complejos, eso nos dará resultado. 
 
Usted pide presupuesto y la ciudadanía resultados. Y el  CNE es visto como un elefante burocrático donde nunca pasa nada...
 
Hemos hecho un trabajo importante con resultados exitosos enfrentado la propaganda extemporánea. En el tema de la trashumancia vamos a tener a los nueve magistrados combatiendo este delito, que viene acompañado de unas mafias que invierten en ese trasteo de votos. Por eso hay que hacer los cruces de bases de datos y hacer las visitas en los sitios. Como le dije, el convenio con la UIAF nos va a permitir hacer la trazabilidad del dinero. Pero no se olvide que estamos hablando de cerca de 120 mil candidatos. 
 
 
El presupuesto que giró  Minhacienda 
 
Los reclamos que se hicieron esta semana para que el Gobierno a través del Ministerio de Hacienda girara el presupuesto suficiente, para blindar las elecciones y garantizar las realización de las mismas, el próximo 25 de octubre, parecen haber empezado a dar resultado. 
El ministro Maurico Cárdenas, anuncióque “El Ministerio de Hacienda ha transferido 37 mil millones de pesos a la Registraduría Nacional, para garantizar los comicios el próximo mes de octubre y que sean transparentes, con mayores avances tecnológicos, como el uso de la biometría y que permitan también, a través del CNE, combatir la trashumancia, es decir, el uso de cédulas que se llevan de un municipio a otro para alterar los resultados electorales”. 
El ministro rechazó las críticas por la falta de presupuesto, al señalar que este es un monto adicional al billón que ya se había entregado a la organización electoral para las elecciones regionales que se realizarán el octubre.
 
La preocupación por las comisiones regionales
 
Uno de los motivos de la solicitud presupuestal del Consejo Nacional Electoral para enfrentar el fraude en los comicios de octubre es la implementación de tribunales regionales para investigar la trashumancia, gastos de campaña y propaganda electoral en los lugares que más riesgo corren de que haya casos de corrupción.
 
Sin embargo, El Espectador conoció que hay denuncias de irregularidades en procesos electorales anteriores hechas por los miembros de estas comisiones. Señalan que cuando la comisión del CNE llega a las regiones son recibidos por los equipos políticos con trago, comida y dinero, como se manejan las elecciones en algunos zonas del país.
 
Incluso, señala la denuncia, que ya fue entregada a las autoridades, las encuestas que se han mandado a elaborar para identificar los sitios de residencia de los electores las diligencian en los lobbys de los hoteles.
 
 
 

 

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