Desprecio o acto simbólico de oposición

Desde el pasado 20 de julio, tras la instalación del nuevo Congreso de la República 2014-2018, quedó claro el pulso político que en estos cuatro años tendrán santismo y uribismo.

El senador Roy Barreras, hoy santista ‘purasangre’. / Archivo

 Pero la ausencia del expresidente Álvaro Uribe y la bancada del Centro Democrático en el acto de posesión del presidente Juan Manuel Santos para su segundo período de gobierno, el pasado jueves, sí que tiene caldeados los ánimos. Sobre todo después de la dura advertencia que a través de Twitter hiciera el senador Roy Barreras, del Partido de la U: “Desprecio ofrecieron, desprecio tendrán en plenarias de aquí en adelante”, les dijo.

Y es que, según Barreras, lo que hizo el uribismo no fue más que expresar su desprecio por la democracia y un gran daño a la imagen del país ante la comunidad internacional. “Es difícil expresar afecto cuando se recibe desprecio”, agregó el legislador, explicando que más que una advertencia, lo que quiso decir con su trino fue que, cuando se desprecia la legitimidad del presidente de la República y la subvaloran, no pueden esperar que la Unidad Nacional valore su presencia en el Congreso. “Eso significa que no valoraremos su papel, porque están en un claro enfrentamiento con las instituciones y no tienen actitud proactiva para conseguir la paz”, señaló.

Una postura que tuvo fuerte reacción por parte del Centro Democrático, en concreto del senador Fernando Nicolás Araújo, quien a través de su cuenta en Twitter se fue lanza en ristre contra Barreras. “Lo que sí reprocha el país es su actitud desafiante, a la vez que se le arrodilla al gobierno de turno. Ya el país lo conoce”, escribió en uno de sus trinos. Y en otros enfatizó: “Antidemocrático fue violar Ley de Garantías, que Santos públicamente deploró y que usted intenta legitimar”, “Antidemocrática su obsesión porque cada vez que el presidente Uribe toma la palabra, usted intenta interrumpirlo”, “Antidemocrático es recurrir al odio y a la amenaza”.

Por su parte, el también senador del Centro Democrático Alfredo Rangel indicó que la ausencia en la posesión de Santos fue más un “acto simbólico, consecuente con la posición crítica del uribismo al gobierno Santos, y no fue desprecio a la democracia ni a la constitucionalidad”, mientras que Ernesto Macías, otro legislador uribista, contestó también en Twitter: “Ningún temor ante amenazas rabiosas”. Un capítulo más del choque entre santismo y uribismo, que seguramente se verá reflejado en las próximas discusiones en el Capitolio.