'Deterioro en seguridad ha significado retroceso en DD. HH.'

El candidato del Centro Democrático defiende la figura de la Vicepresidencia y dice que las relaciones con el gobierno de Venezuela pasan por el que se deje de servir como refugio al terrorismo colombiano.

Carlos Holmes Trujillo dice que será interlocutor de las regiones y dará apoyo a la política internacional. / Centro Democrático

Algunos creen que hay que acabar con la figura del vicepresidente y volver a la del designado, ¿qué piensa usted?

Estoy de acuerdo con la figura de la Vicepresidencia, creada por la Constitución de 1991 en un momento en el que los colombianos reclamaban mayor representación y participación. Se estimó entonces por parte de quienes participamos en la Asamblea Constituyente, que era muy importante que el ciudadano que llegue a ser vicepresidente tenga el mismo origen popular del presidente. Sigo prefiriendo eso a un vicepresidente designado a dedo.

¿Y cuáles serán sus funciones concretas como vicepresidente?

Seré interlocutor de las regiones y le daré apoyo a la política internacional de su gobierno.

¿Cómo no cruzarse con la Cancillería en lo del apoyo a la política internacional?

Ese apoyo es sencillo y ya lo han dado muchos vicepresidentes. Eso no tiene misterio. Lo hizo en su momento Francisco Santos y lo ha hecho Angelino Garzón.

¿Y cómo sería lo del apoyo a las regiones?

Interlocución permanente, contribución a que se profundice y se consolide la descentralización en Colombia y se cumpla con uno de los principales objetivos del programa de gobierno del Centro Democrático: que este sea un país de regiones, impulsar proyectos, promover las asociaciones de municipios y respaldar organismos como la Fedemunicipios y Fedepartamentos.

En los últimos tiempos la Vicepresidencia ha liderado la defensa de los derechos humanos, ¿en qué quedaría eso?

El hecho de ser interlocutor de las regiones y apoyar la política internacional implica trabajar en la defensa, promoción y protección de los derechos humanos.

¿Qué diagnóstico hace de la situación de derechos humanos hoy en Colombia?

El deterioro de la seguridad en el actual gobierno ha significado un retroceso en derechos humanos y por eso es mucho lo que se tiene que hacer en esa materia. De otro lado, Colombia tiene que seguir cumpliendo un papel muy importante en el fortalecimiento del régimen global de defensa de los derechos humanos. Y hay que hacer una tarea muy decidida en favor del fortalecimiento del sistema regional. Lo primero incluye fortalecer aún más el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas y, lo segundo, adelantar una tarea para fortalecer y eliminar las falencias que hoy tiene el régimen interamericano.

¿Se refiere a Venezuela?

La situación de Venezuela tiene que ver con las obligaciones que surgen del hecho de que Colombia es suscriptor de la Carta Democrática Interamericana y la primera de ellas es estar atento a la situación de la democracia en el hemisferio y cumplir con la obligación de defenderla y fortalecerla. Es claro que en relación con los derechos humanos, Colombia tiene obligaciones regionales, nacionales y multilaterales.

¿Aunque eso conduzca a una nueva crisis con el país vecino?

Toda la política de vecindad es fundamental para las relaciones exteriores. Naturalmente, la relación con los vecinos será también prioritaria en el gobierno de Óscar Iván Zuluaga. Vamos a seguir manteniendo magníficas relaciones con el pueblo venezolano y trataremos de mantenerlas también con su gobierno, pero eso pasa porque se deje de servir como refugio al terrorismo colombiano.

El año pasado fueron 39 los activistas de derechos humanos asesinados en Colombia, incluyendo reclamantes de tierras, ¿no sigue siendo preocupante?

Hay que seguir avanzando y hay que tener en cuenta que la situación de violencia en Colombia no ha perjudicado a un sector específico, sino que ha tocado a todos.

Hay quienes creen que la defensa de los derechos humanos la debería liderar el Ministerio del Interior…

La defensa de los derechos humanos tiene que ser una tarea colectiva del Estado. Me parece bien que lo lidere el Ministerio del Interior, pero en lo que respecta a las funciones que tendría como vicepresidente y en materia de política exterior, ese tema hará parte de mis funciones.

¿Por qué el uribismo dice que el programa de viviendas gratis del Gobierno se convirtió en un sistema para presionar votos?

Pregúnteles a las personas que se quejaron por el regaño que les metieron por tener afiches de Zuluaga en sus casas.

¿Cree que el anuncio de acercamientos exploratorios con el Eln es una movida política a favor de la reelección de Santos?

Es un anuncio electorero, sin mucho contenido real. Se habla de una fase exploratoria a ver si se pueden iniciar conversaciones y apenas hay unos puntos de una agenda que no está acordada, a pocos días de las elecciones. Nosotros tenemos una posición clara: conversaciones sí, pero previa cesación de acciones criminales.

¿Qué les responde a las acusaciones de que el uribismo está involucrando a la Fuerza Pública en el debate electoral?

Esas acusaciones sin pruebas son un irrespeto. He visitado muchos departamentos y lo que he encontrado es a los uniformados en una tarea abnegada para garantizar la seguridad de los ciudadanos. No tengo por ellos nada distinto a admiración, gratitud y respeto.

¿Si pierde, se va a dedicar a hacer oposición a Santos?

Déjeme repetirle la frase con la que termino todas mis intervenciones: vamos a ganar.