Lo que dicen los otros No

El Centro Democrático no fue el único promotor del No. Representantes de otros sectores que lo promovieron se reunieron ayer con este partido.

 Concentración de partidarios del No frente a las acuerdos de paz entre el Gobierno y las Farc. / AFP
Concentración de partidarios del No frente a las acuerdos de paz entre el Gobierno y las Farc. / AFP

“En este proceso el Gobierno ha entendido, en principio, que la derrota que tuvo fue una derrota a manos del uribismo y está equivocado. Ha sido una cadena sucesiva de errores que no solamente lo llevaron a la derrota, sino a tener un manejo equivocado de la crisis. Son muchos sectores los que votaron No y no tuvieron que ver nada con el uribismo”. Estas palabras del analista Pedro Medellín, uno de los promotores del No, reflejan el error que representa creer que la victoria del No fue, exclusivamente, del Centro Democrático. O, peor, que todos los que votaron en contra de los acuerdos de paz entre el Gobierno y las Farc lo hicieron por los mismos motivos.

Ayer, representantes de estos sectores se reunieron en Bogotá para establecer puntos en común con miras a un diálogo con el Gobierno. Por ejemplo: el concejal de Bogotá Marco Fidel Ramírez, autodenominado el Concejal de la Familia. En un comunicado, Ramírez sostuvo que “el presidente Santos y los medios de comunicación quisieron ignorarnos a nosotros los cristianos que vimos el peligro, alertamos y votamos No. Sin embargo, gracias a Dios. El espacio que le dio Santos al Centro Democrático para escuchar sus objeciones frente a los acuerdos ha sido una oportunidad para nosotros los evangélicos”.

Sostuvo que “como cristianos estamos pidiendo que quiten por completo el enfoque de género, que es la misma ideología de género, que se visibilice y blinde a las iglesias, que se respete la autonomía de los padres frente a la educación de sus hijos, dijimos no al socialismo, no a la reforma constitucional, entre otros puntos. Esperamos de todo corazón que Santos nos escuche así sea de manera obligada y pedimos sus oraciones para que Dios nos dé sabiduría y en esta nueva perspectiva logremos poner a Jesucristo en primer lugar”.

Pedro Medellín fue otro de los asistentes. En entrevista con este diario, dijo que, pese a sus diferencias con el expresidente Álvaro Uribe Vélez y el exprocurador Alejandro Ordóñez, los distintos sectores llegaron a un acuerdo: que el No debe tener como pilares el respeto a las instituciones y el respeto a las víctimas.

“Este es un movimiento que debe tener un carácter ciudadano no partidista y que debe apuntar a una solución efectiva para un proceso de paz estable y permanente. La idea es que el grupo del No pueda concurrir. Que lo que antes era una paz del 50 % del país, ahora sea una paz del 100 %” , dijo Medellín.

Otros promotores del No, como el movimiento liderado por el exalcalde de Bogotá Jaime Castro, no estuvieron en este encuentro. En entrevista con El Espectador, Castro explicó sus razones para no asistir a este diálogo. “El proceso de paz es una negociación política, y en las negociaciones políticas participan quienes tienen peso político. En el caso nuestro, quienes constituimos un movimiento que se llama Mejor No, no reunimos ninguna de esas características, no tenemos relación con ningún partido, no tenemos aparato político. Entonces entendemos perfectamente que no nos hayan llamado”.

Dijo que su movimiento es un centro de estudios en el que sus integrantes “opinamos hacia la ciudadanía. Coincidimos con el Centro Democrático, pero eso fue apenas una coincidencia porque aclaramos que no tenemos relaciones con ningún partido”.

Al desayuno de ayer también asistieron representantes de una disidencia del Partido Conservador que se opuso al Sí, entre ellos la exministra Martha Lucía Ramírez y miembros de la sociedad civil, como la periodista Diana Sofía Giraldo, directora de la fundación Víctimas Visibles. Muchos de ellos, a su vez, asistieron al encuentro que se celebró luego con el presidente Juan Manuel Santos y varios miembros de su gobierno, como la canciller María Ángela Holguín; el ministro del Interior, Juan Fernando Cristo, y el de Defensa, Luis Carlos Villegas. Al igual que integrantes del equipo negociador, como los generales en retiro Óscar Naranjo y Jorge Enrique Mora Rangel.

El mismo expresidente Uribe ha dicho que el uribismo no es el dueño del No y, por ello, ha invitado a estos otros sectores a que se unan al debate y presenten sus reparos al acuerdo.

Es un error, entonces, seguir atribuyéndole al expresidente el monopolio del No. La pregunta es cómo lograrán estos sectores llegar a un acuerdo sobre los reparos que cada uno tiene respecto al acuerdo y que no necesariamente son comunes a todos los sectores.

Y, sobre todo, cómo hacer respecto a algunos reparos que, en apariencia, no tienen que ver con lo acordado en La Habana, como la supuesta ideología de género o el alivio judicial que el uribismo ha propuesto para los integrantes de las Fuerzas Militares. Mejor dicho: cómo hacer para que ese popurrí se convierta en una propuesta única.

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