Dos cubanos en las elecciones colombianas

Luis Orlando León Carpio y Gabriel García Galano, periodistas cubanos, se fueron para la Plaza Bolívar para conocer de cerca cómo se llevan a cabo unas elecciones para elegir directamente, por parte de la ciudadanía, al nuevo presidente de la República. Algo que no sucede en su país.

AFP

Dos hombres se saludan efusivamente en la intersección de la Carrera 8 con la Calle 12.  — ¿Por quién votaste?, le pregunta uno al otro. —Por nadie, en blanco, le responde con desinterés. —De una, yo también, reafirma el otro.

La escena transcurre justo sobre las 12:00 del mediodía a unos metros de la Plaza Bolívar, emblemática zona de interés histórico y político para Bogotá, adonde hemos llegado estos dos cubanos a vivir unas elecciones bastante diferentes a las nuestras. Que haya partidos y candidatos en pugna por la Presidencia de Colombia ya es, de por sí, la diferencia básica, y por eso fuimos buscando lo que no ocurre en nuestro país.

Para nosotros votar es ir a elegir representantes del barrio hacia las instancias de gobierno regionales, y ellos eligen a quienes reafirmarán el estado de las cosas en la Cuba revolucionaria. Sin enfrentamientos ideológicos, sin sensación de cambios radicales, las elecciones para nosotros transcurren de manera natural, sin muchas expectativas. Nos habían dicho que fuera de la isla caribeña no era así. Hoy, 17 de junio, como extranjeros, nos tocó vivir primicias: nunca la izquierda y la derecha se veían las caras en los comicios colombianos definitivos, así que esperábamos mucha agitación en la ciudad.

Pero hubo control en el sitio donde yacen el Congreso, la Alcaldía Mayor y el Palacio de Justicia. Vallas colocadas para impedir el paso de la gente están custodiadas por policías. De la entrada de la Catedral Primada de Colombia, hacia el frente, solo pueden ir las palomas, que parecen haber conquistado la plaza a su antojo.

Demasiada seguridad para lo que esperaba nuestro imaginario. Pero demasiados guardias también. Colombia recuerda los duros enfrentamientos entre liberales y conservadores que tenían lugar los días de elecciones de antaño y por eso desplegó un centenar de policías y militares por toda la ciudad, en cada esquina y en cada colegio. Se estima que en la fase definitiva del llamado "Plan Democracia 2018", se desplegaron 157 mil efectivos en todo el país, sumando al Ejército y la Policía.

"La plaza está cerrada desde la mañana de hoy hasta que se conozcan los resultados de las elecciones", nos aclara un agente con el que conversamos. Añade que a pesar de que el día ha pasado con tranquilidad, es mejor extremar las medidas de seguridad. "Preferimos precaver que tener que lamentar", nos dice.

"Esto ha estado muy tranquilo hoy, es como un día normal. No creemos que pase nada diferente", dicen dos chicas a un costado del edificio Manuel Murillo Toro, donde funcionó un colegio de votación. Allí esperan quienes trabajan para la empresa DISPROEL, encargada de asuntos logísticos en la contienda electoral.   

La paz, firmada el 26 de septiembre de 2016, luego de intensas negociaciones en La Habana, debe tener algo que ver en esto. Aunque es un proceso inconcluso, sin dudas debe aportar algo de tranquilidad que esta vez el tema de las Farc, con todo lo que puede acarrear, no sea el eje rector de la disputa.

Más arriba, la Calle Séptima está imbuida en su rutina de siempre. Comerciantes, pintores, raperos, artistas y contadores de historias, hayan votado o no, viven y punto, no importa el resultado final. "Es que nosotros, salga quien salga, tenemos que seguir trabajando para comer, vecino", nos había dicho días antes un taxista.

Las personas disfrutan del "septimazo" como si este domingo de Colombia no fuese un día decisivo. Familias enteras pasean, pelados comen dulces, y una niña compra maíz para ir a darle de comer a las palomas

Las camisetas del Mundial son tentadoras. Nos detenemos a preguntar precios a uno de los vendedores, que parece ser el más locuaz del entorno. Conversamos y justo cuando creímos perder el hilo de los acontecimientos, justo cuando creíamos pensar que había un lugar lejos de la política en esa apoteosis que es la Calle Séptima, obtenemos una respuesta: "Yo también voté en blanco, a mí ninguno de los dos candidatos me ofrece garantías de nada".

En efecto, ya conocimos que este año la promoción del voto en blanco resultó una opción para los colombianos, y que al cierre de este domingo llegó al 4.20%, más de 800 mil votos y donde el abstencionismo, aunque menor, aun juega roles protagónicos con un 46,97%.

El presidente Juan Manuel Santos, luego de ejercer el sufragio en la mañana de hoy, llamó al pueblo a asistir a las urnas: "Sé que estamos en época de Campeonato Mundial de Fútbol, pero hay tiempo más que suficiente para cumplir con ese deber y con ese derecho", concluyó el mandatario al votar por última vez ocupando su actual cargo.

"¿Son resultados de años de políticas que desconciertan y descontentan al pueblo colombiano? ¿La sombra de lo que fue Uribe es la culpable de actitudes apáticas?" analizamos, sin ofrecernos respuestas certeras, porque a lo lejos, en el fondo, unos gritos nos trajeron de vuelta a la tierra: México le estaba ganando a Alemania.

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Luis Orlando León Carpio / Gabriel García Galano

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Dos cubanos en las elecciones colombianas

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