Dura carta de académicos en contra de charla de Uribe en Universidad de Nueva York

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Al menos 1.800 estudiantes, activistas, profesores e investigadores le pidieron a la institución que cancele el evento, previsto para este miércoles, en el que el expresidente hablará sobre temas medioambientales en el marco de su política de Seguridad Democrática.

Si bien este miércoles 5 de mayor se tiene previsto que el Centro John Brademas, adjunto a la Universidad de Nueva York (con sede en Washington DC), celebre un evento con la participación del expresidente Álvaro Uribe Vélez, un grupo de al menos 1.800 estudiantes, profesores, investigadores y ciudadanos le expresó a la institución su rechazo e inconformismo por la invitación al también exsenador del Centro Democrático.

Según argumentan los firmantes de una carta dirigida a la universidad, la participación de Uribe en el evento –denominando “Colombia Sostenible: Política, Planeta y Seguridad Democrática: Una conversación con el presidente Álvaro Uribe Vélez”–, es una “incongruencia”.

“La participación del expresidente en un encuentro sobre sostenibilidad ambiental es una incongruencia, ya que no tiene en cuenta las consecuencias reales de las políticas implementadas durante su administración y las del actual presidente Duque, quien hace parte del Centro Democrático”, explicaron, señalando que se está desconociendo lo que significó para Colombia la política de Seguridad Democrática.

Para los firmantes, es cuestionable que el evento tenga como único panelista al expresidente Uribe, quien “contará su viaje para lograr la ciudadanía y la seguridad ambiental”. Para ellos, el exsenador cuenta con múltiples canales de participación para contar su mensaje y el foro universitario no debería ser un espacio “que continúe privilegiando y haciendo eco a sus políticas depredadoras del medio ambiente y la paz en Colombia, dando además cabida a diálogos con un único punto de vista”.

Por esto, en pro de un diálogo respetuoso desde la academia, abogan por preservar el balance en la selección de los invitados a un panel. “Con preocupación notamos la ausencia de otras voces, personas que han sido afectadas por las políticas extractivas encabezadas por el expresidente Uribe y la administración del Centro Democrático, en este evento”.

Los firmantes no pasaron por alto que el expresidente Uribe tiene denuncias por la supuesta comisión de delitos de lesa humanidad en Colombia, así como procesos ante la Corte Penal Internacional por 6.402 falsos positivos que se cometieron durante su administración.

Advirtieron también que la metodología del evento no privilegia el diálogo, ni el debate académico, “que hacen parte primordial de la formación educativa que caracteriza la Universidad de Nueva York”.

De acuerdo con los firmantes, durante las dos administraciones del expresidente Uribe, y bajo su política de Seguridad Democrática, se impulsaron en Colombia múltiples proyectos extractivos “que nada tuvieron de sustentables o positivos para el ambiente”. Al contrario, dicen, citando investigaciones académicas, muchos de estos proyectos generaron “graves impactos a la biodiversidad y al ecosistema de los territorios, y que por su esencia autoritaria, generaron violaciones masivas a los derechos humanos de pueblos indígenas, afrodescendientes y comunidades campesinas que luchan por la protección y cuidado de sus territorios”.

Recuerdan también, que la situación de indígenas, afrodescendientes y campesinos fue tan dramática, que la Corte Constitucional promulgó decisiones para su protección ante el avance del conflicto armado y la destrucción de los territorios durante estos años.

“Durante su gobierno familias y comunidades enteras fueron afectadas por la expansión de las industrias extractivas, aquellas fueron desplazadas de sus territorios y confinadas por el fortalecimiento de los actores armados. Estas familias y comunidades se vieron forzadas a desplazarse a centros urbanos y cabeceras municipales donde viven en condiciones de pobreza, con acceso limitado a servicios básicos y en menor proporción a la justicia y a la reparación”, reclamaron.

Por otro lado, con base en datos del Registro Único de Víctimas, manifestaron que de las más de 9 millones de víctimas del conflicto armado en Colombia, 8,116,483 son víctimas de desplazamiento forzado. “La mitad de estas cifras (4,094,127) corresponden a personas que tuvieron que desplazarse de sus territorios y comunidades durante -y como consecuencia de- la política de seguridad democrática (2002-2010)”.

Al insistir en la dimensión ambiental del evento, la comunidad universitaria reclamó que ecosistemas estratégicos del país se vieron afectados y degradados “por las generosas exenciones tributarias que otorgó Uribe a las multinacionales para incentivar la explotación de recursos mineros en Colombia”. En esa línea, aseguraron que durante su gobierno la superficie de hectáreas con títulos mineros pasó de 1,13 millones a 8,53 millones, y entregó 7.869 títulos mineros.

“Gran parte de estas hectáreas estaban ubicadas en páramos y Parques Nacionales Naturales. La extracción minera realizada en Colombia, a cielo abierto, ha destruido cientos de hectáreas de árboles, la operación con maquinaria pesada ha degradado el suelo, ecosistemas y desplazado animales, además de la contaminación de aguas superficiales y subterráneas, por el uso de cianuro y mercurio”, precisaron.

Adicionalmente, señalaron que en muchos casos, la biodiversidad Colombiana fue atacada con políticas agroindustriales que favorecieron el monocultivo y los ríos y nacientes de agua fueron contaminados por las políticas de fumigación aérea. “Estas últimas medidas han sido discutidas por la administración actual y están encaminadas a la reactivación por parte del gobierno nacional del Programa de Erradicación de Cultivos Ilícitos mediante aspersión aérea con el herbicida glifosato”, dicen.

Los reclamantes insistieron en que la administración del expresidente Uribe no contribuyó a la sostenibilidad, ni a la democracia en Colombia, alegando que durante su gobierno fusionó el Ministerio de Ambiente con el Ministerio de Vivienda, “lo cual evidencia el desinterés por los temas ambientales y la visión del territorio en función de un proyecto desarrollista que hubo en los años que estuvo en el poder y que han marcado los gobiernos posteriores. Por otro lado, la posición dominante de su partido y de él mismo en contra del proceso de paz con las FARC no contribuye a la sostenibilidad social del país”.

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