"El 10% de los avales entregados fueron comprados": León Valencia

El director de la Fundación Paz y Reconciliación explica los hallazgos de su investigación de candidatos cuestionados. Identificaron 98 aspirantes al poder con algún tipo de señalamiento por corrupción, relación con estructuras criminales o antecedentes penales, disciplinarios o fiscales.

León Valencia es director de la Fundación Paz y Reconciliación.Archivo-El Espectador

¿Qué encontraron en esta nueva investigación de Paz y Reconciliación sobre candidatos cuestionados?

Encontramos que son 98 los candidatos cuestionados: 53 vinculados, de alguna manera, a fenómenos de corrupción, utilización indebida de recursos públicos para las campañas; y 38 son de la herencia de la parapolítica. Tanto parapolíticos que estuvieron en procesos judiciales de manera directa, como herederos de la parapolítica. Gente que heredó las estructuras locales, las finanzas, y todo el entramado político de quienes tuvieron vínculos directos con los paramilitares. Y siete candidatos vinculados a fenómenos ilegales nuevos. bandas criminales; disidencias de las Farc, Eln y carteles mexicanos. 

¿Cuáles son los candidatos con peores indicios de corrupción?

Está Israel Londoño, quien aspira a la gobernación de Risaralda. Fue alcalde de Pereira, inhabilitado diez años por la Procuraduría, sin embargo, conmutó la pena por una multa de $54.000.000 para presentarse a elecciones. También está Gabriel Calle, quien aspira a la alcaldía de Montelibano, en Córdoba. A este candidato lo investiga la Fiscalía por, al parecer, haber contratado más de $ 40.000 millones de forma directa para la ejecución de de obras públicas. Este caso simboliza una forma sofisticada de corrupción. Y también aparece en nuestro listado Fredy Anaya, candidato a la alcaldía de Bucaramanga, y es señalado de participar en una presunta red de contratistas. 

¿En parapolítica qué encontraron?

Mario Fernández Alcocer es candidato a la Alcaldía Sincelejo por el Partido Liberal.  Actualmente, su esposa, Ana María Castañeda, es congresista del Partido Cambio Radical, a donde llegó apoyada por el clan Char del Atlántico. Desde 2016 cuenta con una investigación ante la Corte Suprema de Justicia por presuntos nexos con grupos paramilitares. César Alzáte, de La Dorada (Caldas), tiene muchas acusaciones por vínculos con el narcotráfico, con los paramilitares de Ramón Isaza. Lo señalan de ser cercano a Bayron Piedrahíta. Y también aspira a la asamblea de La Guajira Juana Gómez, hija de Kiko Gómez, cuya trayectoria el país conoce. También familiar de Kiko Gómez es Luis Alberto Monsalvo Gnneco, hijo del Cielo Gennco, matrona de un clan históricamente vinculado al paramilitarismo. Monsalvo, ya fue gobernador de Cesar ahora aspira de nuevo al primer cargo departamental. Por el estilo es caso es Luis Miguel Cotes, sobrino de la gobernadora Rosa Cotes, esposa de Kiko Zúñiga. Es decir, del viejo cuño de la parapolítica en el Magdalena.

¿Cuál es partido que más avales cuestionados ha repartido?

En estas elecciones hay una novedad. En las elecciones de 2018 y 2015 fueron los partidos los mayores avaladores de candidatos cuestionados, pero esta vez,  estos personajes se han recluido en las firmas, y en coaliciones.  Así se han estado camuflado. Otro hallazgo es que tristemente los partidos de origen ético, que fueron creados bajo la idea de la inclusión política, empiezan a hacer a vender avales y también utilizarlos como una especie fachada. Es el caso del ADA (Alianza Democrática Afrocolombiana) que en tres meses de creación ya ha repartir más de 3.500 avales. Y dicen que detrás están los exsenadores "El Tuerto" Gil y Juan carlos Martínez Sinisterra, dos viejos parapolíticos. El MAIS también está metido con candidatos cuestionados y en señalamientos por venta de avales. Calculamos que el 10% de los avales entregados fueron comprados. 

¿Cuáles de estos candidatos saldrán elegidos? 

Hay triunfo a cantados, como el de Monsalvo Gnneco en César. Hay una disputa muy dura, pero es muy probable el triunfo de Luis Miguel Cotes en el Magdalena. Los candidatos del Lyons, y de los clanes del Ñoño Elías y Musa Besaile, en Córdoba. Los candidatos de Dilian Francisca Toro, como Clara Luz Roldán, que es un triunfo casi fijo. 

¿Qué conclusiones dejó la investigación?

Primero, que esta vez los intereses oscuros se han camuflado en firmas y en coaliciones, y eso hace más difícil descubrirlos. Segundo, que aumentó el número de candidatos cuestionados. Tercero, que hoy la financiación irregular de las campañas dejó de ser a través de las empresas privadas, y que después del escándalo de Odebrecht, volvieron, en muchas partes, a la financiación ilegal por parte del narcotráfico y las fuerzas ilegales. Nos preocupa mucho todo el Pacífico, lo del Bajo Cauca antioqueño y La Guajira. Todo indica que vamos camino al triunfo de la ilegalidad en Colombia. 

Respecto a los partidos tradicionales, ¿cuál es el que más avales cuestionados ha entregado?

En general, lo que se ve es que los partidos se están cuidando un poco y por eso ha surgido el fenómeno de las firmas y los avales compartidos. Cambio Radical venía siendo el campeón de los avales cuestionados, pero en estas elecciones viene bajando mientras el Partido Liberal va subiendo. 

¿A qué atribuye que no se pueda frenar el avance de los ilegales en la política?

La primera perversión del sistema electoral es la carestía. El enorme valor de las campañas políticas hace imposible la competencia democrática. Esa necesidad de conseguir recursos para acceder al poder hace que se recurra a fenómenos de la corrupción y de los dineros ilegales. Y finalmente, hay una impunidad social, política y judicial de estos personajes. Con el argumento de que no hay delitos de sangre, entonces los clanes políticos candidatizan a otras fichas suyas que no tienen investigaciones. A pesar de que los condenen siguen gobernando, movilizan todas sus estructuras para elegir a su familiares o herederos. Todo con la complicidad de los partidos. Y finalmente, la impunidad judicial hace que personas como Israel Londoño eludan sus responsabilidades pagando multas; o Facundo Castillo pueda aspirar con diez investigaciones encima. 

¿Qué es lo que más le preocupa de las elecciones que vienen?

Nos preocupa mucho que en 11 departamentos, de los 32, hay clanes políticos que controlan las elecciones, sin posibilidad de ser derrotados. Los Char ya no tienen que ir a elecciones, las tienen ganadas. Así pasa en La Guajira, en Córdoba, en Chocó. La competencia política se ha reducido en esos departamentos.

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-Redacción Política ([email protected])

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