El afán del Congreso para salvar la paz

A 27 días de que se termine la vigencia del fast track, el Legislativo anunció que a partir de la próxima semana comenzará a sesionar más días con el objetivo de salvar lo pactado con las Farc en La Habana.

Al Congreso le entró el afán por la paz. / El Espectador

A 27 días de que se termine la vigencia del fast track, mecanismo especial establecido con el fin de agilizar el trámite de las leyes y reformas de implementación del Acuerdo de Paz en el Congreso, y como si los retrasos en ese proceso se hicieran evidentes apenas ahora, al Legislativo le entró el afán y anunció que a partir de la próxima semana comenzará a sesionar más días con el objetivo de salvar lo pactado con las Farc en La Habana. La decisión, básicamente, tiene que ver con que han transcurrido varios debates desde que llegó la reforma política a la Cámara de Representantes y nada que es evacuada, y con la empantanada que sufre la ley estatutaria de la Jurisdicción Especial de Paz (JEP) en el Senado.

El ausentismo de los partidos que, se supone, acompañan los textos del Acuerdo ha afectado considerablemente el quórum en ambas corporaciones, haciendo peligrar la aprobación de estas dos iniciativas, consideradas cimientos fundamentales para la paz. “La Mesa Directiva decidió sesionar de lunes a jueves, y estaremos listos para sesionar los viernes, en caso de ser necesario”, dijo a El Espectador el presidente del Senado, Efraín Cepeda, del Partido Conservador. Sin embargo, al mismo tiempo le hizo un llamado al Gobierno para que ayude a la conformación del quórum.

Por su parte, el presidente de la Cámara, representante Rodrigo Lara, de Cambio Radical, adoptó la misma decisión, no sin antes aclarar que tanto los proyectos que se están discutiendo como los que aún están pendientes (entre ellos el que permite el sometimiento de las bandas criminales a la justicia ordinaria o las circunscripciones especiales de paz), serán debatidos y, bajo ninguna circunstancia, aprobados a pupitrazos.

“Hemos establecido un plan de choque en la Cámara de Representantes de aquí al 30 de noviembre para la discusión, deliberación y votación de estos proyectos (…) y que se deliberen y se discutan tranquilamente, sin pupitrazos”, dijo. En ese sentido, Lara explicó que las sesiones de plenarias pasarán de dos a cuatro, así: todos los lunes y martes desde las 2:00 p.m.; los miércoles se suspenderá la discusión en las comisiones constitucionales para discutir en plenaria desde las 9:00 a.m., y los jueves también se convocará a esa misma hora. “Si hay festivo los lunes, se citará a plenaria los viernes a las 9:00 a.m.”, explicó.

Tanto Lara como Cepeda llamaron la atención en el sentido de que al Gobierno le corresponde fortalecer su liderazgo en el Congreso a la hora de defender los proyectos de implementación de los acuerdos con las Farc. Especialmente porque los congresistas de la Unidad Nacional son los que han disuelto el quórum en las últimas semanas. “Voy a solicitar al ministro (de Hacienda) Mauricio Cárdenas que asista a todas las discusiones de la sesión de Cámara y voy a pedirles a las bancadas que asistan para cumplir con el quórum”, señaló Lara, tras considerar que se trata del funcionario que en la actualidad ejerce mayor liderazgo sobre los legisladores.

En respuesta a esos cuestionamientos de falta de liderazgo desde el Ejecutivo, el ministro del Interior, Guillermo Rivera, argumentó que lo que le falta a la JEP es Congreso, recalcando que la responsabilidad de mantener el quórum es de senadores y representantes. “El Gobierno no puede amarrar a nadie, ni pararse en la puerta en actitud de portero e impedir que los congresistas que se quieran ir se vayan”. Precisamente, antes de los mencionados anuncios, Rivera les había enviado una carta a Cepeda y Lara pidiéndoles sesionar de lunes a viernes ante el vencimiento inminente del fast track, para poder evacuar lo que resta de la implementación de la paz, en especial, la ley estatutaria de la JEP.