"El camino no es la militarización"

El personero de Corinto (norte del Cauca), Víctor Manuel Salas, habla con El Espectador de la realidad de la guerra en la zona.

El pasado miércoles, hacia las 6:40 de la tarde, guerrilleros de las Farc lanzaron varios cilindros-bomba contra un campamento del Ejército que se encuentra ubicado en un barrio de Corinto. Siete personas resultaron heridas, entre ellas dos niños, y al menos 50 viviendas sufrieron daños. Un episodio más de la ola de atentados que se vive hoy en el norte del Cauca, donde desde el pasado 6 de julio se ha registrado ataques intermitentes en poblados como Jambaló y Toribío. En este último, el pasado miércoles, el presidente Juan Manuel Santos realizó un consejo de ministros con el fin de reafirmar la presencia del Estado en la región.
Una realidad de violencia que parece no tener fin y que quienes la padecen directamente tienen otros puntos de vista, diferentes a los del Gobierno central. En diálogo con El Espectador, el personero de Corinto, Víctor Manuel Salas, insistió en la necesidad de abrir la puerta a la posibilidad de adelantar diálogos de paz a nivel regional, al tiempo que le pidió a las Farc respetar el principio de precaución: “Si van a atacar un objetivo militar, que tengan en cuenta y prevengan que la población civil puede resultar afectada. Estos ataques tienen que cesar”, dijo.

Pero además, según el personero, en Corinto se tiene también la percepción de que el Ejército a veces es demasiado pasivo. “Aquí en el norte del Cauca hay mucha presencia militar, pero es sólo eso, presencia, porque no hay acciones. Por encima de ellos les pasan las armas y las drogas. El presidente estuvo en Toribio el miércoles y a escasos 20 minutos, la guerrilla estaba montando un retén ilegal. El hecho no es sólo hacer presencia sino tomar acciones y sobre todo, acciones de tipo social porque la pobreza y el abandono son totales. El camino no es la militarización”, enfatizó Salas.

El personero de Corinto argumentó sus ideas con un hecho que, para los nortecaucanos, es irrefutable: desde hace décadas, en la zona se conoce de la presencia e influencia del Sexto Frente de las Farc y de las columnas Jacobo Arenas y Manuel Cepeda. E incluso, los habitantes hablan con nombres propios de los máximos comandantes: alias ‘Caliche’ y el ‘Sargento Pascuas’, uno de los campesinos que acompañó al fallecido Manuel Marulanda Vélez, ‘Tirofijo’, en la fundación del grupo guerrillero, por allá en los años 60.

“¿De qué sirve que el Ejército esté en las montañas del norte del Cauca si no hay inversión social? Aquí no hay infraestructura vial, la atención hospitalaria es mala, lo mismo la educación. No hay fuentes de empleo. La pobreza es extrema. Mire, si uno compara con el departamento del Quindío, allá hay mucho desarrollo turístico, pero esta región que es igual de bonita y que podría ser un gran polo de desarrollo en turismo, municipios como Toribio, Corinto y Caloto son vistos sólo como zona de conflicto, y nadie se atreve a invertir en ellos”, expresó Salas.

Frente a la postura que han asumido las comunidades indígenas de la región, que piden la salida de la guerrilla y de la Fuerza Pública, el personero de Corinto manifestó que hay que respetarles su pensamiento pues, al fin y al cabo, se trata de un territorio ancestral para ellos, que se convirtió en territorio de guerra. “Por más Ejército y Policía que metan, vamos a seguir en las mismas y preocupa que ni el presidente de la República tenga seguridad para llegar aquí. Se supo que había un artefacto explosivo donde iba a aterrizar el miércoles en Toribio. Eso demuestra que la militarización no es la solución”, concluyó.

 

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