El conejazo del Congreso a la reducción de salarios

Los parlamentarios decidieron congelar sus sueldos, no bajarlos. Dicen que el asunto es de constitucionalidad.

El país está pendiente de que sea aprobada en el Congreso una reforma constitucional que reduzca los salarios de los parlamentarios que en la actualidad reciben de remuneración $28 millones lo que equivale a 40 salarios mínimos. Hoy cumplió su primer debate y lo que quedó claro es que el monto no bajará, solo se congelará, y después seguirá subiendo de forma normal. (Lea: ¿Qué caminos hay para reducir los salarios de los congresistas?)

Para el senador Alfredo Rangel, autor de la iniciativa, sí se trata de una reducción práctica de casi el 25%, porque lo que se compra hoy con $28 millones, no será lo mismo en cuatro años. En síntesis, afirma que la proyección es que los parlamentarios en cuatro años ganarían $38 millones y ahora no será así. (Lea: Se embolata reducción de salarios de congresistas)

Lo cierto es que la reducción efectiva no existirá, los congresistas seguirán ganado lo mismo, pero no tendrán el aumento habitual. Situación que para la senadora Claudia López es una trampa. “Prometen reducciones de salarios que no se dan, pero en unos meses los veremos aprobando reformas tributarias”, afirmó.

López tenía otra propuesta que buscaba la reducción inmediata de los sueldos hasta llegar a 25 salarios mínimos ($17 millones) y que este fuera el tope máximo de remuneración para los funcionarios públicos. Haciendo efectiva la reducción y manteniéndola.

No obstante, la senadora del Partido Liberal, Viviane Morales, explicó que hay un problema de constitucionalidad, primero porque no se puede reducir un salario y en segundo lugar porque en el caso de los magistrados, que ganan lo mismo que un congresista, se podría dar que por el mismo cargo, unos ganen más que otros. Por lo que calificó la propuesta como demagógica e inviable.

Lo que es claro, y contra eso no hicieron nada los congresistas, es modificar las inequidades que se plantean en su forma de pago. La radiografía salarial plantea uno de los ingresos más altos que puede tener un parlamentario en el mundo, el aumento es mayor al que reciben el resto de los colombianos y solo se suspenderá por cuatro años. Además, la mayor parte de su salario es un auxilió denominado “prima de servicios” por lo cual cotizan muy por debajo de lo que reciben. Eso no cambiará.

Más allá de las diferencias frente a la reducción de salarios, es claro que esta iniciativa fue aprobada solo en primer debate y no será fácil que cumpla su trámite. En el mejor de los casos llegará la plenaria del Senado el 16 de noviembre, pero se requiere tiempo para presentar ponencia, y solo será debatida hasta el martes 22 del mismo mes.

Si esta aprobación se da rápidamente, lo cual es poco posible por cómo se ha venido dando el trámite, en diciembre iniciaría discusión en la Cámara de Representantes, que en el mejor de los casos tardará 15 días. Es decir, el 15 de diciembre, un día antes del cierre del semestre legislativo. Una misión casi imposible, más cuando no existe, como plantean en el Congreso: “voluntad política”.