El “coraje” de Fabio Valencia Cossio

Desde la época en que era jefe del movimiento Coraje en Antioquia, en la década de los 90, el exministro ha sabido moverse en las aguas de la política.

Fabio Valencia Cossio fue ministro del Interior en el Gobierno de Álvaro Uribe, su antiguo rival político. / Archivo

Hay una creciente molestia en contra del exministro del Interior y de Justicia Fabio Valencia Cossio por el poder político que ha venido acumulando en el Centro Democrático con la acomodación de sus recomendados en cargos importantes de la colectividad. La primera en expresar su malestar fue Alicia Arango, la exsecretaria privada del expresidente Álvaro Uribe Vélez, pero este rechazo se ha vuelto generalizado en el partido. Su interés por imponer candidatos en las elecciones regionales de octubre es la manzana de la discordia.

Por ejemplo, según señalan parlamentarios de la colectividad, para las elecciones en Antioquia, donde es el director del Centro Democrático, “Fabio Valencia Cossio barrió y ahora tiene todo el poder político”. Las cuentas son así: apoyó a Liliana Rendón a la Gobernación y ganó, apoyó a Juan Carlos Vélez a la Alcaldía de Medellín y ganó, y para la lista al Concejo presentó a Norman Harry, Paulina Aguinaga y Jaime Mejía, y también ganó. Lo mismo sucedió con varias alcaldías, y ahora tiene en la mira la Asamblea Departamental.

El caso de los tres candidatos al Concejo de Medellín es muy diciente. Así lo denuncia uno de los senadores del Centro Democrático que prefirió no ser citado. Para las pasadas elecciones a la Alcaldía de Medellín, Valencia Cossio le brindó su respaldo a Aníbal Gaviria y eso generó réditos burocráticos, como que su hijo Santiago Valencia entró a este gobierno (hoy es representante a la Cámara por el uribismo), pero además tiene gran influencia en el Instituto de Deportes y Recreación de Medellín (Inder), en el Área Metropolitana y en la Contraloría municipal. Esta burocracia catapultó a Harry, Aguinaga y Mejía al Concejo de la capital antioqueña.

Para la Asamblea de Antioquia está promoviendo la aspiración de Darío Bonilla, quien viene del Partido Conservador pero llegaría a las toldas del Centro Democrático, y coincidencialmente es esposo de la actual secretaria de Medio Ambiente de Medellín.

Ahora se habla de que Valencia Cossio está moviendo su capital político para incluir sus cartas en la lista al Concejo de Bogotá y que su candidata sería Luisa Fernanda Fernández. Ahí radica la queja de Alicia Arango, quien señaló: “Yo creo que hay personas que abusan del expresidente Uribe, malinterpretan sus mensajes, toman decisiones que él no toma y, en mi opinión, lo hacen para obtener beneficio personal”.

El Espectador consultó al senador Iván Duque, uno de los encargados de confeccionar la estructura política del Centro Democrático en Bogotá, quien afirmó que los requisitos para los candidatos al Concejo son su formación académica, no tener ningún tipo de tacha, conocer la ciudad y no pertenecer a ningún feudo político. Al mismo tiempo manifestó que “lo peor que le puede ocurrir al Centro Democrático es tener este tipo de feudos. Nosotros estamos proponiendo una nueva forma de hacer política, y si tenemos que enfrentarnos con estas prácticas, lo haremos”.

Este diario se comunicó con el exministro Fabio Valencia Cossio para que hiciera claridad sobre los señalamientos en su contra, pero él prefirió no dar declaraciones al respecto asegurando que no estaba al tanto de la situación. “Me encuentro en Europa de vacaciones, no sé a qué se refiere y mal haría en dar una declaración al respecto”, manifestó.

Por ahora, lo claro es que Valencia Cossio, al lado de María del Rosario Guerra, se encargaron de catapultar a Óscar Iván Zuluaga cuando fue proclamado candidato a la Presidencia por el Centro Democrático, en una decisión polémica en la que salió derrotado el hoy candidato a la Alcaldía de Bogotá Francisco Santos.

Además logró poner a su hijo Santiago en una de las mejores posiciones de la lista a la Cámara de Representantes por Antioquia, y hoy es parlamentario. En el Congreso tiene como aliados, entre otros, a los senadores María del Rosario Guerra, Honorio Henríquez, Daniel Cabrales, Carlos Felipe Mejía y Fernando Araújo, y en la Cámara, además de su hijo, están Óscar Darío Pérez, Regina Zuluaga, María Fernanda Cabal, Hugo Hernán González y Ciro Ramírez. Un capital político nada despreciable dentro del Centro Democrático.

Todo esto no es una práctica nueva para el hoy director del Centro Democrático en Antioquia, quien fácilmente cruza de una frontera a otra. En ese departamento alcanzó reconocimiento en la década de los 90 con su movimiento político Coraje, antagonista del expresidente Uribe, al punto que incluso los dos dirigentes se fueron a las manos en la campaña en la que el candidato de Valencia Cossio era Alfonso Núñez Lapeira y fue derrotado por Uribe, que salió elegido gobernador.

En 1998 tuvo la segunda votación al Senado, con 130.000 votos, y fue uno de los principales defensores del proceso de paz que adelantaba entonces el presidente Andrés Pastrana. Después se supo de una carta que habría firmado con las Farc para garantizar la continuidad del proceso y a contraprestación la guerrilla lo apoyaría en una eventual aspiración presidencial. Los diálogos fracasaron y Valencia Cossio se fue como embajador a Italia.

Su regreso se dio de la mano de su antiguo rival político. Álvaro Uribe lo nombró alto consejero presidencial para la Competitividad y luego ministro del Interior y de Justicia en 2008. Pasó de enemigo de Uribe a su consejero y de promotor del proceso de paz a parte del gobierno de la seguridad democrática. Tal fue su importancia en este gobierno que en sus manos estaba el trámite del referendo con el que se buscaba la segunda reelección consecutiva de Uribe, que finalmente fue rechazada por la Corte Constitucional.