El debate que une a la Unidad Nacional con el uribismo y el Polo

Congresistas de los verdes, el liberalismo, conservadores, del Polo, de Cambio Radical, de la U y del Centro Democrático, quieren que el gobierno Santos explique por qué el precio de la gasolina no baja lo suficiente pese a la caída de los precios del petróleo.

 Que la política es dinámica, dicen. Pero lo que los colombianos nunca hubieran imaginado es ver al uribismo, los conservadores, la izquierda, el liberalismo, Cambio Radical, el Partido de la U y a los verdes, unidos en una causa que, de una u otra manera, va en contra o cuestiona al gobierno del presidente Juan Manuel Santos.

En efecto, la senadora Claudia López (de la Alianza Verde), en unión con Iván Duque (del Centro Democrático), Jorge Robledo (del Polo Democrático), Luis Fernando Velasco (del Partido Liberal), Carlos Fernando Galán (de Cambio Radical) y Maritza Martínez (de la U), además del representante a la Cámara y presidente del Partido Conservador David Barguil, radicaron una solicitud formal para adelantar un debate de control político a las decisiones del Ejecutivo frente al precio de la gasolina.
La idea es preguntarle al Gobierno por qué, pese a la caída en los precios internacionales del petróleo --alrededor del 50%-- en Colombia la gasolina apenas ha bajado un 2%. “No es justo ni democrático que cuándo los precios internacionales del petróleo se duplican, el Gobierno le traslade casi la mitad del aumento a los consumidores; y cuando los precios caen, los ciudadanos no se vean beneficiados por ese alivio”, enfatizó Claudia López.

No hay fecha todavía, pero el objetivo de los citantes es que el debate se dé antes de que comience la discusión del Plan Nacional de Desarrollo 2014-2018, que se supone debe arrancar la próxima semana en sesiones extras. Además, advierte Claudia López, “en una situación apretada para la economía y un año electoral, es mejor que esos pesos estén en los bolsillos de los ciudadanos y no en las arcas del Gobierno, y vaya y tenga la tentación de gastárselos en ‘mermelada’”.

Eso sí, no deja de llamar la atención que enemigos políticos tan acérrimos unan fuerzas para confrontar al Gobierno. Porque los ‘agarrones’ que la senadora López ha protagonizado en el Capitolio Nacional y hasta en las redes sociales, con sus duras y a veces venenosas críticas al uribismo, han sido un asunto recurrente desde el inicio de la legislatura 2014.2018.

Cómo olvidar, por ejemplo, la fuerte intervención durante el debate sobre paramilitarismo del senador Iván Cepeda, cuando trató al expresidente y hoy senador Álvaro Uribe de “sanguijuela huyendo por una alcantarilla”, cuando éste se retiró del recinto. Palabras que tuvieron dura réplica por parte de los congresistas del Centro Democrático, incluido Duque.

Pero ahora la causa común es el precio de la gasolina, un asunto clave que toca los bolsillos de los colombianos y que tiene indignados y preocupados a muchos usuarios de vehículos y a los gremios transportadores, que sienten que les están haciendo ‘conejo’ por el comportamiento que han tenido los precios en los últimos meses, que han bajado muy poco, frente al desplome en las cotizaciones internacionales del petróleo.

El senador Luis Fernando Velasco, liberal, es de los que cree que el precio del galón de gasolina se debería haber reducido en unos$2.000, pero no ha sido así porque la fórmula para calcularlo, establecida por el Gobierno, incluye altos impuestos y hay artículos que se incluyeron en la Reforma Tributaria del año pasado que también lo afectan. “La iniciativa del Gobierno está encaminada a que cuando bajan los precios del petróleo, esos ahorros van a un fondo parafiscal y no a los consumidores colombianos”, explicó.

Postura que comparte el senador Iván Duque, del Centro Democrático, quien dice que el uribismo acompaña el debate teniendo en cuenta que Colombia es uno de los países donde el costo de la gasolina es de los más altos en América Latina, únicamente superado por Uruguay, por Chile y por Brasil.
“La discusión tiene que ver con aspectos centrales de política económica, toda vez que más del 30% de lo que se paga por combustibles en el país tiene que ver con impuestos y porque en la discusión de la Reforma Tributaria, parafraseando al presidente Echandía, entró un orangután con sacoleva que se coló a última hora violando el principio de consecutividad, y por lo tanto ese debe ser motivo de amplia discusión”, dijo.

Incluso, para los uribistas, en estos tiempos de efervescencia y calor y donde el choque con el presidente Santos se ha intensificado, el debate debe ir más allá y no puede solamente centrarse en el precio de la gasolina, “sino que también debe analizar temas de fondo relacionados con la política tributaria que tienen que ver con la sostenibilidad fiscal del país, y que ayudarían a evidenciar la petróleo-dependencia fiscal que hoy tenemos”, según Duque.

En respuesta, el Gobierno ha dicho que el objetivo de ese fondo es suavizar y evitar que haya variaciones bruscas en el precio de la gasolina a los consumidores, algo que por ahora no convence a nadie. De ahí que en el Congreso se le quiera plantear el debate, que inesperadamente ha unido a la coalición de la Unidad nacional con quienes hoy son su oposición, el uribismo y el Polo. Y se dice que con advertencia de por medio: que el Gobierno le ‘para bolas’ a este espinoso tema, o su agenda en el legislativo para este primer semestre de 2015 será paralizada.