El derrotero de Santos

La construcción de “un país justo moderno y seguro”, el lema del presidente parece estar anclado a la paz y a su reelección.

El Presidente Juan Manuel Santos. / Archivo
El Presidente Juan Manuel Santos. / Archivo

En el tablero de la reelección, el presidente Juan Manuel Santos empieza a mover sus fichas cada vez de forma más explícita. Este miércoles se conoció un nuevo reajuste en su gabinete. El nuevo Alto Consejero para las Regiones es ahora Juan Carlos Mira, exsecretario privado de Presidencia, en remplazo de Alejandro Char, que suena como alfil del santismo para las próximas elecciones. También, durante un evento para adultos mayores en Pereira, Santos fue claro y dijo que solo quiere dejar el Gobierno cuando Colombia pueda decir: “tenemos paz”. Los cálculos dan para pensar que un año no es suficiente para ese ambicioso anhelo al que está empeñado el mandatario.

Ya lo dijo su hermano, Enrique Santos, durante un evento en Washington, cuando sostuvo que probablemente el proceso de paz esté atado a la reelección. “Hay que preguntarse si hay garantía de continuidad. Cualquier persona que salga del uribismo no estará interesada en la continuidad de este proceso. En el caso de Germán Vargas Lleras personalmente pienso que no estará tan jugado por el proceso de paz, por sus antecedentes, por su escepticismo frente a las Farc”, dijo Enrique Santos.
Pero, quizás, la estrategia política más clara para pensar que se está moviendo hacia ese puerto es el eslogan que con regularidad aparece en cada discurso que da, hace no más de un mes. En las tres alocuciones que dio ayer, dejó la frase en el aire. Santos se la juega por “un país justo moderno y seguro”, tres palabras que resuenan con las mismas iniciales de su nombre (JMS) y están ligadas a la paz.

La estructura de los discursos no es fortuita. Cada vez que suelta el eslogan de campaña hay una idea que resalta el valor de la paz para que se den a plenitud esas tres garantías. Así fue en Medellín. Dijo que “la gran mayoría de los colombianos” se niegan a vivir en un conflicto eterno, y si –logramos terminar el conflicto– se puede construir un país justo, moderno y seguro”.

En Pereira pasó lo mismo. Luego de decir que quiere trabajar para construir esas tres iniciales dijo que está promoviendo por todos los medios los acuerdos en Cuba, “para que logremos finiquitar, de una vez por todas, este conflicto que nos ha desangrado durante 60 años”.

Los funcionarios de su gabinete ya se mueven en la misma tónica. El vicepresidente Angelino Garzón, en una carta abierta del 12 de marzo, dijo que “con el diálogo con la guerrilla de las Farc para un acuerdo de Paz, el presidente Santos nos está invitando para que, unidos como debe ser, trabajemos de la mano por encima de las diferencias políticas y sociales por un país justo, moderno y seguro”. Parece que el mensaje se unificó con su equipo de trabajo desde la reunión que tuvo Santos con su gabinete en Hato Grande, porque luego la Alta Consejera María Lorena Gutiérrez y el ministro de las TIC, Diego Molano, también se refirieron a lo mismo.

Coincidencialmente, el 19 de febrero, el mismo día que se rumoró en los círculos políticos sobre la entrada del politólogo y publicista venezolano J.J. Rendón al equipo de asesores de comunicaciones del presidente Juan Manuel Santos, quedó por primera vez registro del lema en una de sus alocuciones. “Si obramos unidos, como lo está haciendo esta Alianza ‘Colombia sin Heridas’, donde no importan las orientaciones políticas o ideológicas sino el compromiso con nuestros compatriotas que más han sufrido, podremos lograr el sueño de tener un país más justo, un país moderno y seguro”, sostuvo el jefe de Estado.

La suspicacia surge, como lo mencionó La Silla Vacía, en que esta consigna es muy parecida a la que usó Luis Castañeda en Perú, asesorado por JJ Rendón, para su campaña presidencial en 2011. Castañeda dijo: queremos “hacer un país más justo, moderno y solidario”. Esto a pesar de que la administración Santos habría desmentido el rumor de la asesoría de Rendón, de acuerdo con Caracol Radio.

Entretanto, Santos dijo en Pereira que desde el 7 de agosto del 2010 ha dicho que quiere trabajar para construir un país más justo, un país más moderno, un país más seguro. Lo cierto es que solo hasta ahora la frase se inmortaliza en cada discurso, y al menos en su alocución de posesión la frase brilló por su ausencia.

En cambio el tema de la paz, cuando aún los colombianos no sabían que se estaban adelantando diálogos exploratorios con las Farc, sí estuvo presente en su posesión: “Es posible tener una Colombia en paz. A los grupos armados ilegales que invocan razones políticas y hoy hablan otra vez de diálogo y negociación, les digo que mi gobierno estará abierto a cualquier conversación que busque la erradicación de la violencia, y la construcción de una sociedad más próspera, equitativa y justa. Es posible tener una Colombia en paz, una Colombia sin guerrilla ¡y lo vamos a demostrar!”, dijo el 7 de agosto de 2010.

Sea como sea, con el nuevo lema que se toma las declaraciones, parece que el presidente Santos ha entendido, a menos de dos años de finalizar su mandato, que un periodo puede que no sea suficiente para su histórico propósito.