El dilema electoral de la segunda vuelta

Desde 1994 a la fecha sólo tres veces ha habido segunda vuelta. Hoy se realiza la cuarta, con reñida proyección sobre los resultados entre Juan Manuel Santos y Óscar Iván Zuluaga.

Hace 16 años el país votó por el expresidente Andrés Pastrana con la esperanza de encontrar una salida negociada al conflicto con las Farc. / EFE

Desde la incorporación de la figura de la segunda vuelta electoral en la Constitución de 1991, con excepción del debate de 1994, no se advertía una definición para la jefatura del Estado tan reñida como la del proceso que hoy concluye. El pasado 25 de mayo, el candidato Óscar Iván Zuluaga alcanzó el 29,25% de los votos escrutados, superando a Juan Manuel Santos por escasa diferencia. El candidato reeleccionista logró el 25,69% de los sufragios. Lo que suceda hoy corresponde al juego de las alianzas políticas, el aporte de los indecisos y otros factores que constituyen la razón de ser de la segunda vuelta.

El 29 de mayo de 1994, cuando se estrenaron las nuevas reglas electorales trazadas por la Carta Política de 1991, Ernesto Samper Pizano, por el Partido Liberal, alcanzó 2’623.210 votos, correspondientes al 45,30% del total escrutado. Su rival directo, el conservador Andrés Pastrana Arango, logró 2’604.771, equivalentes al 44,98%. Como ninguno de los dos alcanzó la mitad más uno de los votos, fue necesaria la segunda vuelta. Ésta se realizó el 19 de junio y la victoria fue para Samper con 3’733.336 sobre Pastrana, con 3’576.781. La diferencia fue apenas del 2%. El resultado fue producto de las alianzas y apoyos de otros candidatos que no clasificaron.

A esta apretada elección se sumó, 48 horas después de conocido el escrutinio, el destape del escándalo de los narcocasettes, lo que hizo del cuatrienio 1994-1998 un escenario político de permanente confrontación y escándalo judicial. Cuando sobrevino el debate electoral de 1998, de nuevo, se vivió una reñida disputa por el poder que obligó a la segunda vuelta electoral. Aunque hubo 13 candidatos, la pelea se centró entre Horacio Serpa Uribe, que venía de ser ministro del Interior de Samper, y Andrés Pastrana, el derrotado candidato de 1994.

El 31 de mayo de 1998, con el 34,77% de los votos, equivalente a 3’696.334, Horacio Serpa, del Partido Liberal, ganó la primera vuelta, derrotando a Andrés Pastrana, que obtuvo el 34,38% de los sufragios, correspondiente a 3’655.048. La segunda vuelta se realizó el 21 de junio del mismo año y las cargas se voltearon. El ganador y en consecuencia electo presidente de Colombia fue Pastrana, con 6’114.752 votos, es decir, el 50,34%. Serpa llegó a 5’658.518, o sea el 46,58%. La diferencia de menos de cuatro puntos porcentuales la marcó el grupo de disidentes del liberalismo que, luego de la crisis del Proceso 8.000, decidió apoyar a Pastrana y su coalición de gobierno.

Como se sabe, Pastrana decidió adelantar diálogos de paz con las Farc, incluyendo una zona desmilitarizada de 42.000 kilómetros cuadrados. Dicho proceso no sólo polarizó la opinión pública nacional, sino que fue creando las condiciones para que un candidato que argumentara un mandato de seguridad se posicionara como el sucesor en la Casa de Nariño. El elegido fue Álvaro Uribe Vélez, quien bajo la coalición Primero Colombia, el 26 de mayo de 2002, con 5’862.655 votos, equivalentes al 53,05%, ganó la Presidencia. No fue necesaria la segunda vuelta. El principal derrotado fue Horacio Serpa, quien se presentaba a su segunda elección.

Cuatro años después, gracias a una controvertida reforma constitucional que le permitió volver a presentarse a los comicios presidenciales, Uribe fue reelegido. En esta ocasión, el 28 de mayo de 2006, con el 62,35% de los votos, correspondientes a 7’397.835, Uribe ganó, otra vez, en primera vuelta. Su inmediato seguidor fue Carlos Gaviria Díaz que, representando al Polo Democrático, apenas alcanzó 2’613.157 votos, es decir, el 22,02%. Durante su segundo mandato se tramitó en el Congreso una ley de referendo, a través de la cual se buscaba que Uribe aspirara a un tercer mandato. La Corte Constitucional no la aprobó en 2010.

En consecuencia, ese mismo año, el uribismo se vio forzado a buscar un candidato para suceder a su máximo jefe y lo encontró en Juan Manuel Santos, quien había oficiado como ministro de Defensa entre 2006 y 2009. Con las banderas del Partido Social de Unidad Nacional, o Partido de la U, con 6’802.043, correspondientes al 46,67% de los votos, Santos ganó la primera vuelta el 30 de mayo. Su inmediato seguidor fue Antanas Mockus, por el Partido Verde, con 3’134.222, es decir, el 21,5%. La segunda vuelta se realizó el 20 de junio y Santos ganó la Presidencia con 9’028.943 sufragios, el 69,12%. Mockus, por su parte, obtuvo 3’587.975, el 27,47%.