El dilema electoral de la U

Mientras la mayoría de movimientos ya saben quién será su cabeza de lista al Senado, en la colectividad del presidente Santos siguen en el limbo. Se habla de Óscar Naranjo y Freddy Padilla de León.

Hasta ahora, Óscar Naranjo ha reconocido que su llegada a Buen Gobierno significa su entrada a la política. / El Espectador

Álvaro Uribe Vélez en el Centro Democrático. Jorge Robledo en el Polo Democrático. Carlos Fernando Galán en Cambio Radical. Horacio Serpa, Viviane Morales o Juan Manuel Galán en el Partido Liberal. Roberto Gerlein en el Partido Conservador. Y la posibilidad de Íngrid Betancourt o hasta de la analista política Claudia López en el Partido Verde. Son las cabezas de lista al Senado —algunas ya confirmadas, otras en proceso de concertación— de los principales partidos que jugarán en la campaña electoral de 2014. Figuras con prestigio, recorrido, reconocimiento o caudal electoral. La pregunta que queda es: ¿Y el Partido de la U qué?

Por ahora, el dilema de tener un presidente en propiedad quedó resuelto. Ayer, el exministro de Comercio Exterior Sergio Díaz-Granados, asumió el timón y, de entrada, aseguró que aún no es momento para hablar de esos asuntos, que hay otras discusiones internas que atender y que como partido de gobierno hay que mostrar los logros acumulados y plantear nuevas metas. Pero ahora o después, está claro que el dilema de la U es poner como cabeza de lista a una figura que simbolice la unidad en torno al presidente Santos y que genere consenso. Pero además, que tenga peso ante la opinión pública; en otras palabras, que pueda medirse de tú a tú con las figuras de los otros partidos y que pueda liderar la tan insinuada campaña reeleccionista, o del presidente o de sus postulados en otra persona.

Siendo así, cabe otra pregunta: ¿Le cogió la noche a la U? Algunos creen que sí, pero otros —con arrogancia, hay que decirlo— se sienten seguros de las mayorías alcanzadas en las elecciones de 2006 y 2010. En cuanto a nombres, se sigue pensando en el del exdirector nacional de la Policía, general (r) Óscar Naranjo, posibilidad que comenzó a tomar fuerza desde el mismo momento en que este entró a formar parte del equipo de la Fundación Buen Gobierno, que se supone será la plataforma para la eventual reelección. “Cada día trae su afán”, ha sido hasta el momento la respuesta de Naranjo, cuando le preguntan por la opción de aspirar al Senado, aunque también ha sonado como fórmula vicepresidencial de Santos en 2014.

Lo cierto es que la U está metida en tremendo embrollo frente a la elección de su cabeza de lista al Senado. “Los anteriores presidentes borraron del mapa a la U. Nosotros tuvimos 28 senadores en las elecciones pasadas y si las elecciones fueran el próximo domingo, no llegaríamos ni a 18”, dice el senador Armando Benedetti, quien reconoce que nunca ha sido una colectividad unida y que a la hora de las elecciones, todos confían en que han trabajado para conseguir sus respectivos votos y sacar adelante su curul. “Acá, como ya dije en algún momento, nos toca operación avispa: cada uno en sus regiones y donde tiene sus votos. Desde hace meses se viene haciendo la invitación al general Naranjo. Aportaría mucho, pero me han dicho que está ‘enranchado’ en que no quiere estar en la política”, agregó.

El también senador Plinio Olano es de los que creen que les está cogiendo la noche. “Estamos atrasados, eso es indiscutible”, advierte, aunque considera que hay otros problemas más de fondo que el de la simple escogencia de la cabeza de lista al Senado. Y es que, para Olano, la reciente renuncia del expresidente Álvaro Uribe a la colectividad para irse a armar tolda aparte y aspirar con listas propias al Congreso es un hecho que les impactará negativamente: “Este no es el mismo partido de antes. Quien piense que la U es electoralmente igual de sólida sin Uribe, no conoce la realidad política o está en otro mundo. Pero tampoco podemos tomar decisiones apresuradas. Yo he pedido que se oficialice el ofrecimiento al general Naranjo”.

Óscar Mauricio Lizcano, también senador de la U, tras aceptar que el Partido ha estado lento y que seguramente comenzará a tomar decisiones con la llegada de Sergio Díaz-Granados, puso sobre el tapete otro nombre —además del de Naranjo— para liderar la lista al Senado: el del excomandante de las Fuerzas Militares, general (r) Freddy Padilla de León: “Las denuncias que hay contra él no tienen ningún fundamento serio y es un nombre que le agrada al presidente Santos”, manifestó. Padilla, quien hasta hace unos pocos días se desempeñó como embajador en Austria, fue denunciado por el Centro Europeo para la Constitución y los Derechos Humanos por los llamados falsos positivos. “El Partido de la U siempre ha empezado de último, pero ha quedado de primero”, auguró Lizcano.

Y hay posturas como la del senador Roy Barreras, quien dice que la U no tiene el afán de los “partidos chiquitos”, que “necesitan rápidamente enmascarar su debilidad en una cabeza de lista que atraiga electores”. Es la suficiencia de sentirse mayoría. Pero además, Barreras está casi convencido de que Naranjo aceptará ser cabeza de lista: “Él ha dicho que no le interesa por ahora. Pero ese por ahora puede terminar en un mes”. Y a las críticas por el supuesto desorden de la colectividad y la ventaja que le cogieron los otros partidos, responde: “¿Qué porque ya tienen cabeza de lista son ordenados? Los verdes se acabaron, el Polo se fragmentó en cinco, el Partido Liberal está dividido entre serpismo, samperismo y gavirismo, y los conservadores no han terminado de deshojar la margarita entre Santos y Uribe”.

 

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